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La vida no es que sea como una canción, sino que son muchas las que la definen al fin y al cabo. Y en este caso es una canción de Amaral la que da título a un nuevo capitulo de mis aventuras. Y todo gracias a un propósito que tengo y espero poder llegar a cumplir algún dia.

Los amigos te los encuentras en la vida, no se buscan. Y somos afortunados de poder estar rodeado de gente que nos quiere, y a la que importamos, ya que sin ella, estaríamos incompletos caminando hacia nuestro destino. Yo he encontrado a la mayoría de mis amigos cuando me marché a estudiar a Zaragoza. Y muchos de ellos desaparecieron cuando terminó o terminé la etapa de la facultad.

Si seguimos el guión de la canción, en lugar de decir que Marta me llamó, podriamos pensar en que Erkuden me llamo sólo para hablar, sólo por saber como estoy. Es de las pocas a las que no he perdido la pista desde casi hace ya 11 años que nos juntamos en los pupitres de la esa clase de primero. Recuerdo sus catarros en clase de Anatomía, y sus catarros en clase de Anatomía de segundo año, y sus catarros en clase de Anatomía de tercero, y sus catarros en clases de… ¿Cuántos años de Anatomía? Lo que costó madre mía. Cuando hablo de Anatomía me acuerdo de Ana, y de la noche que pasamos justo el día antes del examen, en su casa, repasando la asignatura entera hasta las tantas de la madrugada para después dormir en el sofacito del apartamento de soltera. Si no llega a ser por esa noche, no aprobamos ninguno de los dos.

Erika tambien me llamó sólo para hablar, sólo se sentía sola… No, no se sentía sola, pero tambien mantenemos la misma luna que nos ilumina por las noches. Después de nuestros más y nuestros menos hemos sabido conservar algo sin lo que los dos no estariamos enteros.

Y hablando de mases y de menos, está Juanfer… Broncas y más broncas que he tenido con él, por chorradas, por chicas, por llamadas, por teléfonos, por mensajes… Absolutamente por todo, igual que unos novios. Y todo ¿por qué? Con el paso de los años y de verlo con distancia y con conocimiento, me dí cuenta de por qué tanta bronca. Sí, Juanfer me gustaba, efectivamente, pero yo no lo sabía. Es lo que había en aquel entonces, un hombre en el armario.

Una de las mayores broncas con el muchacho anterior fue a causa de otra de los doce, Ruth. Lios de faldas entre medio, y Ruth y yo como uña y carne. Llegó de Lugo desde Logroño y se metió al grupo en el bolsillo, y a mi me llevó hasta su corazón y ella llegó al mio. Hoy poco se de ella más que alguna llamada de vez en cuando y poco más.

Los problemas recientes me llevan hasta Leticia. Desafortunadas coincidencias de la vida o acúmulo de situaciones desencadenaron en una serie de mal entendidos que llevaron casi a una fractura. Casi porque creo no, estoy seguro que lo que nos une es mucho más fuerte que lo que pudiera llegar a separarnos. Y ahora estamos en el camino de reparar y recuperar el tiempo perdido.

Donde empieza y donde acabará el destino que nos une y que nos separará.

Yo estoy solo en mi casa, sin ninguno alrededor. Pero todos en mi cabeza y en mi conciencia para siempre. Son mis amigos, en la calle pasabamos las horas. Por encima de todas las cosas.

Jose me llamó no hace mucho porque leyó la entrada de éste blog de la Tortuga y el caparazón. Sólo para hablar, sólo para darme animos. Él es así, Jose y sus Josadas… Que podemos esperar de alguien que tiene una palabra para él solo que determina sus actos. Luego yo soy un desastre y no le felicité para su cumpleaños, como a muchos otros de vosotros. La llamada me encantó. Gracias.

Y seguimos con la canción… Ainhoa fue a vivir a Segovia, y hoy a venido a mi memoria. Vanesa y Ricardo tuvieron hijos… Y Esther y Jesús ya no se nada…

Son mis amigos. En la facultad, pasabamos las horas. Son mis amigos por encima de todas las cosas.

Mi propósito es volver a juntarnos todos. La familia ha crecido, hay maridos, hay niños, hay mujeres. Pero fuímos una familia y me gustaría volver a estar juntos de nuevo. Para reirnos y recordar los cafés en la maravilla. Para volver a hablar de las manos ignífugas de Erkuden en su primer patrón. Para recordar las cenas en casa de Leticia. Nuestro viaje a Valderrobres. El frío que hacía en la tienda de campaña en Burgos cuando fuímos a ver a Ruth ser campeona de España. Reirnos de Divina, de Acisclo Perez, de las cejas del señor Climent… De los Jerbos de Jesús que su madre no los quería. Los pedos de los jueves y los viajes al centro a pasear. Nuestros grandes patrones con nuestro gran bidón de sangría.

Echadme una mano y volvamos a recordar todo ésto pero juntos.

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