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No es que me haya quedado sin ideas no. Sino que éste fin de semana he sido, por decirlo de alguna manera, infiel a mis renglones. Y no prometo no volver a hacerlo, porque no puedo hacerlo. Pero siempre vuelvo aquí, aunque con ideas fugadas en otros lugares.

Hay una buena razón. Y es que cuando se ayuda a alguien a crear algo nuevo e interesante, siempre está bien prestar las ideas para que el poyecto quede más bonito si cabe. Así que bueno, con un pequeño granito de arena se puede conseguir acompañar imágenes preciosas. El Sr. Pintor es el culpable (que culpabilidad tan bonita) de la infidelidad a mi blog, y si buceáis en mis lineas, en mis “me gusta…” o si sin más, me seguís en facebook, sabréis donde han ido a parar mis ideas torcidas. Y si no lo encontráis, no tenéis mas que preguntar.

Todo ésto en un fin de semana tranquilo. Sin sobresaltos ni aventurillas especialmente interesantes. Con los dolores cicatriciales propios de una variación de temperatura de 15ºC en 24 horas, y con la tranquilidad del descanso previo a la próxima llegada del teléfono rojo. Sí, eso es. El próximo finde puede que no esté de muy buen humor para escribir. O tal vez las movidas propiciadas por el mísmo, hagan que me de por volver a expresarme a través de éstas líneas.

Así son las cosas, y así es como las cuento. No hay novedades, no hay excursiones. Ni cines ni teatros. Sólo películas en casa, tranquilidad absoluta, algún ronquido que otro mientras tanto y cervezas en compañia de gente querida. Conciertos de rock & roll junto a El Portal de Jade, siempre acompañando a los buenos amigos. Unos días normales, de los que me gustan a mi.

Días de besos, “eso no es un beso de amor”. Días normales.

Días, una vida…

Para muestra, un botón:

http://cesarsanchoprieto.wordpress.com/2011/04/10/nosotros-por-ser-asi/

cesarsanchoprieto.wordpress.com

A la sombra de un árbol con el cantar de un pajaro, o a la sombra de alguien a su lado, con el calor de una soledad olvidada.”

 

 

Cuando quieres algo, lo mejor es provocarlo. 

Actuar para que lo que tenga que pasar, pase, y sigamos adelante.

No soy de los que se sientan y ven las cosas pasar.

Hago que sucedan, de una manera u otra.

Actúo.

Siempre.

Es mejor arrepentirse de lo hecho que no hacerlo de lo que dejamos de hacer.

Como bien dicen, hay que pasar página.

O cambiar de libro.

Si quieres una respuesta, haz la pregunta.

Siempre es mejor saberlo que vivir en la ignorancia.

Hoy si tengo una respuesta.

Y se lo que tengo que hacer, aunque el camino vuelve a ser cuesta arriba.

La respuesta llegó:

Es mejor dejarlo así, no le demos mas vueltas.

Así se hará.

Pensaremos en lo bueno que está por venir.

 

El Renglón Torcido, 7 a. P.


   

5 de Marzo de 2009

21:43

Una conversación en el messenger supuso el inicio de éste blog que ahora leéis:

 

El Lanzador  

 hola 

  La presa… dice: 

buenas 

El lanzador dice: 

hola carlos

La presa… dice: 

pues si que recuerdo q miré a alguien en la fila de atras, q estaba con una chica y tal… pero vamos, como para reconocerte no 

si hace… 5 meses??? 

vaya ojo tienes 

El lanzador dice: 

si, mas o menos… 

La presa dice: 

eso, o que te entré por buen ojo… 

El lanzador dice: 

me quedo con las caras y mas cuando me gustan 

(…) 

La presa… dice: 

yo la verdad es q me suelo fijar más en lo que pone, que en las fotos que sacan; dice más de una persona 

El lanzador dice: 

vaya, he perdido mil puntos 

jajaja 

La presa… dice: 

que va 

has ganado un bono de 5000 puntos con lo de la peli de los coen 

en serio!! 

El lanzador dice: 

pero entro dentro de lo qyue puedes buscar o no? 

La presa… dice: 

claro que si 

(…) 

El lanzador dice: 

es qeu te busque durante algun tiempo por estas paginas despues del preestreno 

La presa… dice: 

en serio!!!!! 

jejejeje 

estoy flipando 

jejeje 

El lanzador dice: 

si 

La presa… dice: 

eso sólo pasa en las películas 

El lanzador dice: 

la verdad esq eu diciendotelo quedo como un loco, no? 

La presa… dice: 

que va, que va 

las locuras de este tipo son las que me gustan… 

(…) 

La presa… dice: 

(y pensar que a tí y a mi nos han unido la suerte, los coen y brad pitt…, flippo!!!) 

El lanzador dice: 

la suerte no, que me lo he currado!!! jajaja 

que te he buscado y bastante eh 

no sabes a la de gente que he preguntado si habian estado en el preestreno 

(…) 

La presa… dice: 

me esperas hasta las doce?? 

El lanzador dice: 

llevo esperandote 5 menes no lo voy a hacer  por dos horas


 

 

Llevo 15 días mas torcido de lo normal. Unas veces me voy para la derecha y otras para la izquierda, pero lo de la línea recta en mi camino es una utopía. Hubiera sido mas fácil que unos duendecillos rechonchos y con vivos colores me dijeran el día que aterricé: “sigue el camino de baldosas amarillas…” Así por lo menos tendría una misión por delante. Pero tambien me he dado cuenta de que los zapatos de rubíes no me llevarían a la ciudad de Esmeralda como en el Mago de Oz. Además creo que el color rubí no va con mis ojos.

Hoy me animo a volver a escribir mas de cinco lineas. Será el comienzo de dejar de dar tumbos lo que hace que pueda volver a sentarme delante del ordenador y no tener que pensar en ver que escribo. Hoy lo hago porque lo necesito.

Nunca pensé en la famosa depresión postvacacional. No la había padecido nunca en mis anteriores viajes, así que menos pensé en padecerla después del último. Pero en efecto llegó, y tardo bastante en irse. De hecho, yo creo que por las noches sigue durmiendo a mi lado, pero yo me agarro a Triana y me doy la vuelta para no hacerle demasiado caso.

Hay momentos en los que parece que la vida te pone a prueba. Prueba tu fuerza, tu determinación, tu carisma, carácter, y principios. Cris cras, los esquemicas rotos… Volví de Javier en el país de las maravillas cegado por una realidad que en realidad no sería tal. Y me tope con la cruda realidad de mi rutina. Una rutina de la que salí por un tiempo y en la cuál mas o menos me desemvolvía dignamente, y a la cuál regresé como si me hubieran calzado un 36 en lugar de un 40 de pié que suelo usar.

Con la vuelta a mi rutina, a mi vida, poco a poco el zapato del 36 se fue dando de sí, y hoy digamos que estamos por un 39. Unas veces se camina mejor con él, pero otras aprieta y aprieta como el que mas.

Cuando por fin logras asimilar el escenario que te corresponde y no sentía extraños los nuevos decorados, toca volver a buscar los motivos que hacen que piense que Pamplona es una de las mejores ciudades para vivir. Busqué a mi familia y me empapé de las sonrisas de mi gente. Busqué a mis individuos y recuperé aquellos amigos que siempre están. Y poco a poco el entorno empieza a girar de nuevo y el camino de baldosas amarillas empieza a verse mas claro.

A todo ésto, de repente, sin venir a cuento y en mitad del camino, aparece una mariposa. Me costó reconocerla, identificarla, porque hacía mucho que no veía ninguna desde el último exterminio producido por el ibuprofeno. Pero decidí llevarmela a casa… Aunque parece ser que no vivo en un entorno adecuado para criarlas,  y no se si saldrá adelante o no. De momento un poco de molestias gástricas me ha producido, y es mas, irritación ocular, algún dolor de cabeza e insomnio. Pero bueno, esperaremos un periodo prudencial de cuarentena para ver si consigue sobrevivir o por el contrario, muere.

Creo que he llegado a una conclusión, las mariposas cuando rondas los 30 no se crían de la misma manera. Creo que microclima que genera ésta edad en mi hogar no es el adecuado para su fortaleza. O quizá sea que necesitan un periodo de adaptación para poder desarrollarse del todo, ¿no? Puede ser, yo lo contaré.

En Renglón hoy camina mas derecho, con la cabeza bien alta, aunque cuando estoy solo y miro dentro de mí aún veo las baldosas amarillas borrosas… Y hoy incluso mas, porque hay un teléfono rojo de por medio. He dejado atrás las disculpas egoístas, las conversaciones trascendentales y los pensamientos de 3 líneas para soltar un rollo de mil pares de narices… Ahora solo queda que se entienda. Que cada cuál interprete lo que quiera.


 

 

“¿Estoy guapa papá?”

La decisión de Anne

 

Una de las películas mas impactantes y sobrecogedoras que he podido ver últimamente, y del la que me quedo con esa frase. Ponerse en la piel del padre en ese momento es durísimo, y ver su rostro todavía más.

Efectivamente si individuo Las Vegas y su corazón de hojalata la recomendó, y al igual tambien el pequeño cementerio de palabras olvidadas, yo no podía dejar pasar una frase tan simple y que puede hacer saltar una lágrima con una facilidad pasmosa.

No voy a hablar de actrices ni actores. Sólo de pensar en lo afortunados que somos viviendo el día a día con tranquilidad y sin el sufrimiento de un fin cercano. Sin la preocupación de si no hay mañana y con la libertad de seguir planeando nuestra vida, y nada mas.

 


Nota del autor: Si no has visto Titanic, no sigas leyendo.

 

 

¿Por qué no subió Jack tambien a la tabla con Rose? Cuántas y cuántas veces nos hemos hecho esa pregunta los que nos gustan las bonitas historias de amor, para que Titanic hubiese tenido un final perfecto, ¿verdad? Pero tambien sabemos que los finales perfectos no existen. Y hasta aquí puedo leer.

No, mentira. Puedo seguir hablando que hoy tengo cuerda, y para un día que me pasa. Realmente creo a día de hoy, que el final de Titanic en el que Jack se desvanece en el océano es la conclusión mas romántica que pudo tener la hitoria de amor de esos muchachos rondando los dieciocho. Amor con locura, con pasión, divertido, fugaz y prohibido. Y dramáticamente interrumpido por una iceberg que se cruzó en su camino.

Hoy me he dado cuenta por que no subió Jack para salvarse de las aguas heladas junto a Rose. De haberlo hecho, vivirían en Revolutionary Road, con dos hijos pequeños y siendo el matrimonio mas infeliz que pueda vivir en el 115 de dicha calle. Si su romance adolescente fue un vuelco en nuestros corazones, la rutina de una convivencia unos 12 años después, hace que Frank y April vivan ahogados en una rutina de la que no son capaces de escapar.

Es curioso cuanto se puede llegar a asemejar el desarrollo de estas dos películas juntas con una vida real, ¿no? En la que se viven aventuras y amores rebeldes cuando se es menor de edad, y que esa rebeldía y ganas de poner el mundo patas va amainando conforme se cumplen años. Así se llega de Titanic a Revolutionary Road.

Los sueños de libertad de Jack cuando gritaba soy el rey del mundo, son borrados de un plumazo por Frank, mediocre hasta las entrañas, incapaz de romper con su trabajo que no le aporta nada ni tan siquiera por salvar su matrimonio.

Es triste ver como el amor en el que todos creímos viendo Titanic, desaparece fulminantemente al cabo de 12 años por la rutina.

Efectivamente, son dos películas, pero cuanta verdad esconden.


 

La Marieé. Marc Chagall, 1950

 

“Asi debería ser el amor: flotando en un cielo azul oscuro, con una cabra tocando el violín.

La felicidad no es completa sin una cabra tocando el violín. “