Archivo mensual: junio 2010

5

Se acabaron las tonterías de respuestas, dichos, dichas, dimes y diretes. Basta ya de tonterías de hoy no me respondes y mañana tampoco, y ahora me sienta mal porque tenías que haberme contestado. Ni una entrada mas sobre ese tema. Carpetazo y el libro a la hoguera recién pasada de San Juan. Ni pasar página ni hostias, arrancadas de cuajo.

Y las mariposas, por mi como si hibernan.

Ahora a centrarse en lo realmente importante. Despejadas las dudas, a 5 vista. Los nervios afloran y ya no se calmarán hasta que el 5 se haga 0.

Comienza el segundo capítulo.

Quedan 5 días.

El Renglón Torcido, 5 a. P.


(La música es un regalo de un individuo cotufero que hace que irse a dormir sea un placer)

¿Y que pasa si no cumplí mi parte del trato?

 No era una cuestión de vida o muerte. Lo incumplí porque lo que podía esfumarse me importaba… Y a pesar de ello se fué. ¿Si hubiera cumplido? Estaríamos hablando del mismo final, ¿no? Igual me equivoqué. Debí esperar a tener la respuesta cuando el tiempo me la trajera.

Aquí se descubre que quizá fuí yo quién metió la pata precipitando las cosas.

La respuesta ha llegado de nuevo, ésta vez mas larga pero en la misma linea. Una explicación mas amplia que me deja igual que antes. Bueno, igual no. Con mas preguntas sin respuesta.

Ni bueno ni malo. Raro. Ese es el balance de una nueva historia que se acaba. Otra mas que entra a formar parte de mi vida.

Idiota por pensar que podría ser la buena. Aunque muchas veces lo pienso, ésta vez tenía otra sensación.

Se que lo lees.

¿Nunca pensaste que me fuera a afectar demasiado? ¿De verdad piensas eso después de haberme mirado a los ojos?

Igual es que todo fue un sueño mio o una invención. Si es así, espero despertar pronto.

 

El Renglon Torcido, 5 a. P.


 

 

Cuando quieres algo, lo mejor es provocarlo. 

Actuar para que lo que tenga que pasar, pase, y sigamos adelante.

No soy de los que se sientan y ven las cosas pasar.

Hago que sucedan, de una manera u otra.

Actúo.

Siempre.

Es mejor arrepentirse de lo hecho que no hacerlo de lo que dejamos de hacer.

Como bien dicen, hay que pasar página.

O cambiar de libro.

Si quieres una respuesta, haz la pregunta.

Siempre es mejor saberlo que vivir en la ignorancia.

Hoy si tengo una respuesta.

Y se lo que tengo que hacer, aunque el camino vuelve a ser cuesta arriba.

La respuesta llegó:

Es mejor dejarlo así, no le demos mas vueltas.

Así se hará.

Pensaremos en lo bueno que está por venir.

 

El Renglón Torcido, 7 a. P.


 

Son las doce y veinte de la noche. Debería estar pensando en acostarme, mientras que en lugar de eso me siento delante del ordenador a escribir de nuevo. Últimamente no lo hago mucho por las razones que puse en las anteriores entradas, pero tambien mas que nada no lo hago por no repetirme. Pero cuando ya algo me hierve la sangre no se hacer otra cosa mas que aliviar la presión de ésta manera.

Sinceramente, no entiendo nada. No entiendo como se puede pasar de un extremo a otro en solo seis días. Sigo sin recibir una llamada, sin recibir un mensaje. He vuelto a caer en la tentación. He sido débil y volví a escribir un simple mensaje corto a un número de teléfono que parece ser que me olvidó del todo. Y lo que yo quiero saber es si tengo que olvidarme yo tambien, o no.

Si interpreto las señales, asi como las palabras de Las Vegas, sí, efectivamente alguien es un cabrón por sus actos. Si analizo yo las circustancias y los hechos, tambien me hace pensar eso mismo después de varios mensajes al móvil y algún mail aclaratorio. Efectivamente dicho así parece que soy un arrastrado detrás de un sueño. Pero hay algo dentro de mi que piensa que la historia no cuadra con la realidad. Que hay algún detalle que pueda estar oculto o que yo desconozca que haga que los hechos sean así, y tengan una simple explicación.

O mas seguramente, esa sea una forma de autoengañarme y seguir pensando que hay algo mas, cuando realmente no hay nada. Pero es que me niego a pensar que terminó borrandose del mapa. No me creo que lo que viví se esfumara tal cual, y no haya quedado nada. Nada como para no contestar ni dar una señal, ni siquiera para decir “oye, que no quiero saber nada”.

Quizá fuera verdad la frase de No te merezco, y realmente no lo mereciera. Hoy sinceramente pienso que no me merezco ser ignorado de ésta manera. Creo que no me he portado mal en ningún momento y que si hice las cosas como las hice fue para ayudar a que la situación mejorara. Y creo que merezco una explicación, aunque lo mas seguro y después de los hecho, no la recibiré.

Y si escribo ésto aqui es porque se que a quien debe ir de vez en cuando paseaba entre renglones. Lo hago esperando a que de alguna manera u otra reciba una contestación. Lo hago deseando que la frase dichosa que desencadenó el final no fuera verdadera.

Porque siempre creí que podría funcionar…

Aunque hoy lo dude.


  

 

“En la facultad tenemos cientos de clases en las que nos enseñan a combatir la muerte.

Y ni una sola de como vivir…”

 

Vuelve anatomía de grey. Vuelve mi válvula de escape.


 

No es la primera vez que tardo tanto tiempo es escribir. Y si sois lectores asiduos de mis renglones, averiguaréis que suele coincidir sobre todo con mi teléfono rojo. Efectivamente me roba la inspiración, aunque trato de evitarlo. Pero siempre es mas fuerte.

Hoy me animo a escribir porque tengo muchas razones para hacerlo, a pesar de que cual perro guardián, tengo a mi lado el dichoso teléfono colorado, no vaya a ser que me escape. Y me animo porque hoy me pidieron un renglón nuevo y aquí esta.

No va sobre nada en concreto, no tengo historias ni bonitas ni alegres para contar, aunque siempre de cualquier pequeño detalle se puede sacar algo interesante. Eso dicen. Lo último que escribí fue The End. Y parece ser que realemente va a ser el final a pesar de que yo no quería. Supongo que alguna vez os habrá pasado el mandar un mensaje con muchas ganas a alguien, deseando que haya una respuesta inmediata a esas palabras que mandaste. El problema viene cuando tras cuatro días, no hay nada. Ni una linea, ni un correo, ni un saludo. Nada.

Sinceramente, estoy confundido. Pensé que había un final, por supuesto. Pero que después de ese final, quedaría algo. Y parece ser que no… Noy hay respuesta, ni al móvil ni al mail. No se puede estar tan ocupado durante las 24 horas del día como para no poder contestar, ¿no? Aunque si digo lo que realmente pienso, o mejor dicho, quiero pensar, creo que no va a ser así. Creo que cuando vuelva me mandará un mensaje y volveré a oir el mas malooooo, mas buenooooo… Sí, soy un inocente como para pensar que puede pasar eso. Pero lo pienso. Soy idealista, soñador y pienso que las cosas pueden salir bien a pesar del no te merezco, del final y de todo. Sigo siendo el mismo chico que miraba enfrente del Moulin Rouge de París, buscando el balcón donde Christian amaba a Satine, tal  y como me recordaba hoy 2400. 

Aunque después de todo el optimismo y mi confianza en el destino, vuelvo a pensar ¿por qué no me contestó al mensaje? Si son 30 segundos y una sonrísa invadiría mi cara.

Afortunadamente llevo unos días sin parar de trabajar, que hace que mi mente esté mas ocupada de lo habitual para no pensar en estas cosas. A una semana pasada hasta arriba, se unió el fin de semana del teléfono rojo, y empalmó con ésta semana que aún es martes y quiero que sea viernes ya. Necesito un descanso de verdad.

Por lo menos ya es verano, y brilla el sol. Los días son mas largos, y aunque hoy me garganta me pique un poco mas de lo normal (dichoso aire acondicionado), brilla el sol. Cuando volvía hoy de dejar en su casa a Las Vegas, conducía mientras el sol brillaba en el horizonte, cerca de los montes para ocultarse hasta mañana. Y me vino a la cabeza cuántas veces esperé ver lo mismo en Canarias y no pude por las nubes. A la vez que pensaba cuan bonito sería estar ahora viéndolo desde allí. Si sólo fuera cerrar los ojos y trasladarse de lugar…

2400 y su doctor me acompañan casi todas las noches, haciendo que los días se pasen mas rápido, y sobre todo, haciendo que antes de ir a dormir tenga una sonrísa en mi cara. Pronto volverá a ser cero, pero ahora con una hora de mas. Pero al igual que hay una hora de mas, tambien hay mas ganas de que llegue el reencuentro.

Y ahora me doy cuenta de que no sabía que escribir hoy, y empezando emepezando salío todo ésto. Leyendo un blog amigo, hoy hablaba de perseguir los sueños. Realmente él hablaba de otro tipo de sueños, pero me viene bien de todas maneras. Sigo soñando con mis ideales. Sueño con el futuro, el lejano y el inmediato. Y si un día no hay futuro, que por soñar no sea. Porque soñando, sonrío.


 

 

Soy consciente que lo que escribo en ésta especie de diario tiene repercusiones en aquellos que puedan llegar a leerlo. Es más, incluso hay veces que mando mensajes directos a ciertas personas que comparten mi vida, ya que de ellas me sirvo para muchas veces escribir algunas historias.

Está claro que cuando escribí ayer sobre la famosa frase No te merezco, era perfectamente consciente de que por supuesto, iba a tener consecuencias. De alguna manera u otra, yo quería que llegaran esas consecuencias. Para bien o para mal, pero que llegaran.

Y efectivamente así fue. No se cuantas horas han pasado desde que escribí la anterior. Con éste nuevo formato de blog no queda publicada la hora en que la escribí. Solo se que son las 9.06 h. de un día semi soleado, 15 de Junio, y las mariposas están heridas de muerte. Efectivamente el exterminio se ha producido tal y como estaba augurado (¿se escribe así?).

Pensé en que así sería, estaba preparado tras mi contraataque en llegar a éste momento de volver a tener que enfrentarme a la ¿soledad? Aunque tambien tenía la esperanza de que ésta vez fuera distinto. ¿Y por qué? Por que siempre esperamos encontrar alguien especial, que esté dispuesto a luchar por algo que quiere, que piense que la vida es demasiado corta como para complicarnosla  mas de lo que a veces es. Pensé que había llegado mi momento, ese fin de una etapa como decía la dichosa galleta de facebook y el comienzo de otra etapa nueva.

Pero no es así. Por que todo ésto que hoy escribo es un dejá vú.

Se que las circunstancias no han sido las adecuadas. Que hay mas cosas detrás de lo que debería haber en una historia de dos. Y desde luego no culpo a nadie de éste final. Sin mas es un final de algo que casi no empezó. Ahora empieza otra fase en la que hay que olvidar lo sentido y recordad lo vivido con una sonrisa en la cara. Con una canción de fondo y con la esperanza de que todo aquello que hoy me/nos atormenta llegue un día que se calme. Ese día encontraremos la felicidad de nuevo.

Muy bonito todo de momento, ni un reproche ni nada por el estilo. Aunque hay una parte que tambien debería salir pero que no es tan bonita. ¿Y que parte es? No voy a echar a nadie nada en cara, cada uno es libre de tomar la decisión que crea conveniente, teniendo bien claro que te puedes equivocar. Y francamente, todos lo hemos hecho alguna vez el cometer errores.

A éstas horas no se si la decisión tomada ha sido un error o no, eso es el tiempo el que lo decide. Pero si que hay algo que me quema. Y se llama rabia. Y le puedo poner nombre porque la he sentido antes y hoy vuelvo a sentirla. Y es rabia porque yo si creo que lo mereciera, porque llegará un día en que todas las tormentas que hoy cierran su vista al sol, desaparezcan. Y ese día nuevo soleado, econtrará a alguien que piense que si lo merece… Y seguramente ahí comience su felicidad. No se lo que estaré haciendo yo ese día, quizá nunca nos enteremos de lo que hacemos por separado. Pero hoy por hoy, pensar en ese hecho, francamente me jode. Así de claro. Por que me jode tener que ser yo el que el que vaya dando tortazos en toda la cara a la gente para que espabile, para después yo quedarme en el camino viendo como su vida se encauza, encontrando alguien que si lo merezca.  Mientras que yo fuí el que no lo merecía.