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Una noche como la de hoy te marchaste para no volver. Soy malo con las fechas, quizás sean diez años ya, quizá más, o tal vez menos. Pero mucho tiempo ya. 
Inocente, siempre niño, siempre adulto. 

Siempre único. 

Puede que muchas veces no lográramos entenderte. Y sé que muchas otras te entendíamos con solo mirarte. Recuerdo el tacto de tus manos de hombre de campo. Recuerdo tu olor, el roce de tu barba cuando nos abrazabas. 

Fuiste duro, hasta el final. Fuerte como una encina y valiente como los guerreros. Pocas veces te vimos quejarte de dolor, salvo cuando las luces se apagaban, la casa se quedaba vacía y te sentabas, derrotado, bajo la luz tenue del hogar. 

Qué difícil fue verte marchar, pero que paz nos dejó verte por fin descansar. 

Recuerdo la última vez que te vi. 

Tus palabras, tu mirada y mi última promesa aún sin cumplir. Creo que sabías que te ibas, pero nos demostrabas lo contrario.

Y al despertar, una mañana de Reyes, ya no estabas aquí.

Por la noche vinieron a buscarte, y quizá hoy aún sigas a su lado repartiendo regalos y sonrisas a todos los niños del mundo. 

Porque un alma tan pura, sincera y bella como la tuya no puede perderse en la nada para siempre.

Porque siempre estarás en nosotros que tuvimos el privilegio de sentir tu amor. 

Porque siempre te recordaré en el campo entre cabras, como corrías hacia mí y mi hermana para abrazarnos después de un tiempo sin vernos. 

Porque fuiste, eres y serás siempre nuestro tío Kiko.

Porque fuiste, eres y serás siempre mi padrino. 

Porque fuiste, eres y serás siempre mi ángel de la guarda. 

Vuela feliz y libre tío. 

Descansa tranquilo. 


El Renglón Torcido

Hibernando

 

Hibernación: estado fisiológico que presentan ciertos mamíferos como adaptación a condiciones invernales extremas, con descenso en la temperatura corporal hasta 0º y disminución general de las funciones metabólicas. Sueño invernal.

En dos días consecutivos he usado ésta palabra de una manera u otra. La primera, mucho mas superficial e histérica. La segunda mucho mas emocional y sentida.

De todos es conocida, o bueno, de casi todos, mi fanatismo por aquel grupo de música recientemente reunido con motivo de la clausura de los juegos olimpicos de Londres.

Las “Spice Girls”.

Y use ésta palabra a la hora de escribir un tweet en el que decía algo así como que los fans de las Spice Girls, los que de verdad hemos sido fans desde hace 16 años, no desaparecemos nunca. Entramos en periodos de hibernación, mas o menos prolongados en función de las noticias que generan las cinco chicas picantes. Pero en el momento en el que tenemos novedades acerca de algún evento juntas, bien sea para presentar el musical, los juegos o su gira pasada, es como si de repente y en un viaje hacia el futuro, regresaramos a cuando teiamos la habitación llena de posters de las chicas y escuchabamos su disco a todas horas, esperando cualquir anuncio o foto en revistas para recortarlas.

Pero ésto es otro tema del que hablar largo y tendido en otra entrada quizá no muy lejana. Porque ¡menudas fotos nos han dejado las chicas después de su actuación en twitter! En fin, SpiceBoyForever pero para la siguiente entrada.

La segunda vez que he usado la palabra ha sido al leer un comentario dejado recientemente en mi blog, por una persona que durante muchos años fue parte muy importante de mi vida.

Esa persona se llama Ruth, logroñesa y especial, que hace poco ha descubierto que aquel chico de 20 años, alocado y trastornado, tiene un blog en el que cuenta su vida. Esa vida, quizá ahora mucho mas asentada y no tan llena de locuras. Y yo, tal vez, mucho menos transtornado, pero eso sí, bien torcido.

Compañera de fatigas de la facultad. Cómplice de historias de amor adolescente cuando aún ni tan siquiera me había dado cuenta de mi homosexualidad. Aquella chica a la que cuando tenía alguna tarde cruzada, acudía a su colegio mayor regentado por monjas y bajaba en pijama a escuchar las historias tontas de un chico de 20 años.

Reímos muchísimo.

Tambien lloramos.

Quizá mi mente no recuerde ni la mitad de las cosas que la suya puede llegar a recopilar. Pero al volver a leer sus letras en el comentario, te das cuenta de que hay sentimientos entran en hibernación. Algunos desaparecen para siempre, otros nacen nuevos. Y otros, por supuesto, hibernan.

Hoy al saber de ella he sonreido.

No hubo peleas, no hubo malos gestos. No pasó nada y pasó todo. Lo que pasó fue la vida, que separó los caminos de baldosas amarillas haciéndonos caminar hacia ciudades esmeraldas distintas. Ella terminó sus estudios y voló. Yo seguí estudiando y caminé, pero en otra dirección. Y después, los años, la distancia, el olvido y el recuerdo de lo vivido. Y tal vez, el tener presente que aquello tan maravilloso que vivimos nunca mas volvería a ser igual.

Han pasado cerca de trece años desde que nos vimos por primera vez. Y casi no recuerdo cuando fue la última vez que nuestros ojos se cruzaron. Pero lo que si tengo claro es que cuando alguien consigue llegar a tu corazón, por mas tiempo que pase, siempre hibernará.

Siempre lo hará. Bienvenida.


   

5 de Marzo de 2009

21:43

Una conversación en el messenger supuso el inicio de éste blog que ahora leéis:

 

El Lanzador  

 hola 

  La presa… dice: 

buenas 

El lanzador dice: 

hola carlos

La presa… dice: 

pues si que recuerdo q miré a alguien en la fila de atras, q estaba con una chica y tal… pero vamos, como para reconocerte no 

si hace… 5 meses??? 

vaya ojo tienes 

El lanzador dice: 

si, mas o menos… 

La presa dice: 

eso, o que te entré por buen ojo… 

El lanzador dice: 

me quedo con las caras y mas cuando me gustan 

(…) 

La presa… dice: 

yo la verdad es q me suelo fijar más en lo que pone, que en las fotos que sacan; dice más de una persona 

El lanzador dice: 

vaya, he perdido mil puntos 

jajaja 

La presa… dice: 

que va 

has ganado un bono de 5000 puntos con lo de la peli de los coen 

en serio!! 

El lanzador dice: 

pero entro dentro de lo qyue puedes buscar o no? 

La presa… dice: 

claro que si 

(…) 

El lanzador dice: 

es qeu te busque durante algun tiempo por estas paginas despues del preestreno 

La presa… dice: 

en serio!!!!! 

jejejeje 

estoy flipando 

jejeje 

El lanzador dice: 

si 

La presa… dice: 

eso sólo pasa en las películas 

El lanzador dice: 

la verdad esq eu diciendotelo quedo como un loco, no? 

La presa… dice: 

que va, que va 

las locuras de este tipo son las que me gustan… 

(…) 

La presa… dice: 

(y pensar que a tí y a mi nos han unido la suerte, los coen y brad pitt…, flippo!!!) 

El lanzador dice: 

la suerte no, que me lo he currado!!! jajaja 

que te he buscado y bastante eh 

no sabes a la de gente que he preguntado si habian estado en el preestreno 

(…) 

La presa… dice: 

me esperas hasta las doce?? 

El lanzador dice: 

llevo esperandote 5 menes no lo voy a hacer  por dos horas


 

Como buen fan, el que tuvo retuvo, y aunque pasen los años y uno ya esté mas cerca de la treintena que un suspirico, dentro de mi sigue habiendo resquicios del adolescente fanático que antaño fuí.

Mi casa está encasillada en rojo, negro y blanco. Algún resquicio se escapa del circulo vicioso en el que yo mismo me he metido, pero es complicado salirse de los tonos. Pero a partir de poco (cuando consiga agenciarme un super taladro) mis paredes van a estar adornadas por lo que hace unos doce años decoraron éstas mismas paredes.

Individuo las Vegas, allá por diciembre de 2007, tras asistir al concierto que siempre deseé asistir y nunca pude, aparecio con un super poster que me había comprado para que recordara ese día. El concierto era de Spice Girls. Después de diez años esperando el concierto, pude ir a Madrid y ver de nuevo juntas y probablemente por última vez (quien sabe), a las que en su día hicieron que empapelara mi habitación. Dentro de poco, un nuevo “cuadro” colgará de nuevo en la que en aquel entonces era mi habitación. El poster ahora está customizado, metido bajo un cristal, con la entrada de aquel día, y con los recuerdos de aquel fin de semana. Por cierto, gracias Las Vegas.

Años después y siguiendo la racha de conciertos, hice las maletas y me fuí a París a otro concierto, y ésta vez por partida doble. Madonna aterrizaba en París, e Individuo Castro y yo tambien. Ésta vez fui yo mismo el que como recuerdo de aquellas dos noches increibles y acordandome de mi pared vacía, me compré un nuevo poster de aquella gira. La cosa no quedó solo en esos dos conciertos, ya que al año siguiente, Las Vegas y un menda, nos liamos la manta a la cabeza y terminamos en Zaragoza viendo de nuevo ese mismo concierto. Tres conciertos, tres entradas y un poster que después de haber sufrido alguna modificación, pasará a formar parte de esa pared de mi cuarto rojo.

Una pared que me recuerda que he estado horas y horas haciendo colas en las puertas de estadios de futbol, plazas de toros, etc. Horas de sufrimiento hasta casi el desmayo y hacerme pis encima en el concierto de Spice Girls en Madrid debido a la mala organización en la entrada. Horas de risas y nuevas amistades en la cola de París mientras Castro volvía al hotel porque se olvidó la entrada en la habitación.

De estos dos tengo recuerdos a modo de nueva decoración. De otros como el de Christina Aguilera en Barcelona, o el de Shakira en Pamplona, solo quedan recuerdos en mi cabeza. Igual de horas esperando, y con la misma ilusión en cada uno de ellos.

Bueno, no, por supuesto muchísimo mas en Spice. Siempre seré un Spice Boy. Soy así, el que me conoce lo sabe, y creo que a estas alturas ya no cambiaré. El niño-chico-adolescente-joven-casi treintañero, sigue siendo un fan, y ahora tengo cosas en casa que lo atestiguan.


 

Hace poco leí que “tengo mi propio blog” pronto será “tengo mi propio musical”. Hoy digo que si mi vida fuera un musical, una de las canciones que sonaría en ella sería “Si tu no estás aqui” de Rosana. Algunas personas que me conocen algo, saben que desde hace unos cuantos años he estado intentando localizar a algunas personas que en algún momento de mi estancia en Zaragoza, formaron parte de mi vida. Por razones diversas, parte de esa gente con la que pasé buenísimos momentos, llegaron a desaparecer. Pero gracias a las maravillas de internet, muchas de ellas vuelven a cruzarse en mi camino. Reencuentros y desencuentros hablaba de una de ellas, y si tu no estás aqui de otra.

Siempre que escucho esta canción, me viene a la imagen un día de mi vida. Me remonto a Zaragoza, Febrero de 2002, en mi habitación de mi piso de la calle San José. Serían las doce de la noche bien pasadas, cerca de la una de la madrugada. Ruth dormía en la habitación de al lado. Sinceramente, si recordara el día, me sorprendería a mi mismo dada mi poca capacidad de retentiva. La habitación estaba a oscuras, mientras, me sentaba encima de la cama con las piernas cruzadas y el radio-cd a mi lado. Puse una canción en él, que se repitió, y repitió y repitió y repitió… Me dormí mientras la canción se agotaba sin pausa en el cd. “No puedo estar sin tí, si tu no estás aquí me quema el aire” Esas palabras aquella noche se las cantaba a la persona que hizo que mi corazón empezara a sentir. Aquella noche de febrero lloré como nunca he llorado por nadie. La primera desilusión, el primer desamor, y las primeras lágrimas por alguien que me hizo sentir cosas que no había sentido nunca. Creo que no confesé nunca mis lágrimas salvo a mi compañera de piso. No me veía capaz de llegar a reconocer ante los demás que estaba tan hecho polvo, salvo a Ruth. Pero mas por el hecho de que dormía al lado y tuve la presión de pensar que me habría oído la noche anterior. Mi primer amor me dejó y yo me recreé en mi propia desgracia escuchando una y otra vez ésta melodía. Así es el ser humano, masoquista por naturaleza. Pero lo que consiguió es que después de aquella noche, cada vez que la vuelvo a escuchar, me acuerde de lo mal que lo pasé aquellos días y de lo que me sirvió para después aquella experiencia.

La otra persona protagonista de ésta historia la he buscado mil veces y de mil maneras, y no había habido manera de encontrarla de ninguna de las maneras. Supongo que la distancia hacía mas difícil esa búsqueda porque si vives en la misma ciudad siempre es mas fácil poder llegar a localizarla. Pero los kilómetros de separación hicieron su trabajo y bien.

A día de hoy, el otro protagonista ha regresado a escena y la comunicación vuelve a fluir entre los dos. Han pasado siete años desde entonces, casi ocho. La edad que tenía cuando me rompió el corazón es mas o menos la que tengo yo hoy en día. Lo mal que me lo hizo pasar entonces y la ilusión que me hace que volvamos a hablar.

El tiempo ha pasado y cada uno ahora tiene su vida. Pero alguien que ha estado enamorado, sabe que el primero es el primero y no se olvida nunca por mas años que pasen.


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Es curioso lo que una canción puede hacer, y más como una letra puede decir tantas cosas que al final puedes encontrarte en tu vida real. Efectivamente, ya empiezo con mis moñadas. Pero bueno, de vez en cuando viene bien decirle a las personas importantes que nos rodean esas cosas, que son importantes. Y queráis o no, mi forma de decirlas son mis renglones.  Nunca nos hemos dicho un ‘adiós’ como tal, siempre han sido hasta pronto. Aunque muchas veces esos prontos han sido mas bien largos. Pero han sido, peor hubiese sido si no los hubiera… Nuestra luna sigue siendo igual en cualquier parte del mundo, podriamos decir que a nosotros no nos guía el destino sino esa luna de la que tanto te gusta hablar. Demasiadas historias hemos pasado para poder recordarlas. Por supuesto sabes que ando mal de memoria, y te agradecería alguna neurona para poder recordarlas. No se si es inicio de alzheimer o continuación de apoptosis celular inducida por el alcohol… Pero bueno, la cuestión es que por lo menos, de nuestra canción me acuerdo, y siempre viene bien echar alguna lagrimilla al escucharla. Nos vemos poco, la vida avanza mientras los minutos que pasamos juntos son demasiado escasos en el global de los vividos. Aunque sabemos disfrutarlos y extender la escasez por calidez. Espero vernos pronto. Mientras tanto, cada vez que escuchemos ésta canción, sabremos que  la luna que miramos es la misma para los dos.

“Si volviera a nacer, si empezara de nuevo, volería a buscarte en mi nave del tiempo. Es el destino quien nos lleva y nos guia, nos separa y nos une a través de la vida.

Nos dijimos adiós y pasaron los años, volvimos a vernos una noche de sábado. Otro país, otra ciudad otra vida, pero la misma mirada felina. A veces te mataría y otras en cambio te quiero comer. Ojillos de agua marina…

Como hablar, si cada parte de mi mente es tuya, y si no encuentro la palabra exacta. Como hablar.

Como un pájaro de fuego que se muere en tus manos, un trozo de hielo desecho en los labios. La radio sigue sonando, la guerra ha acabado. Pero las hogueras, no se han apagado aún…

Como hablar, si cada parte de mi mente es tuya, y si no encuentro la palabra exacta. Como hablar. Como decirte que me has ganado poquito a poco, tu que llegaste por casualidad…

Como hablar…”


 

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La vida no es que sea como una canción, sino que son muchas las que la definen al fin y al cabo. Y en este caso es una canción de Amaral la que da título a un nuevo capitulo de mis aventuras. Y todo gracias a un propósito que tengo y espero poder llegar a cumplir algún dia.

Los amigos te los encuentras en la vida, no se buscan. Y somos afortunados de poder estar rodeado de gente que nos quiere, y a la que importamos, ya que sin ella, estaríamos incompletos caminando hacia nuestro destino. Yo he encontrado a la mayoría de mis amigos cuando me marché a estudiar a Zaragoza. Y muchos de ellos desaparecieron cuando terminó o terminé la etapa de la facultad.

Si seguimos el guión de la canción, en lugar de decir que Marta me llamó, podriamos pensar en que Erkuden me llamo sólo para hablar, sólo por saber como estoy. Es de las pocas a las que no he perdido la pista desde casi hace ya 11 años que nos juntamos en los pupitres de la esa clase de primero. Recuerdo sus catarros en clase de Anatomía, y sus catarros en clase de Anatomía de segundo año, y sus catarros en clase de Anatomía de tercero, y sus catarros en clases de… ¿Cuántos años de Anatomía? Lo que costó madre mía. Cuando hablo de Anatomía me acuerdo de Ana, y de la noche que pasamos justo el día antes del examen, en su casa, repasando la asignatura entera hasta las tantas de la madrugada para después dormir en el sofacito del apartamento de soltera. Si no llega a ser por esa noche, no aprobamos ninguno de los dos.

Erika tambien me llamó sólo para hablar, sólo se sentía sola… No, no se sentía sola, pero tambien mantenemos la misma luna que nos ilumina por las noches. Después de nuestros más y nuestros menos hemos sabido conservar algo sin lo que los dos no estariamos enteros.

Y hablando de mases y de menos, está Juanfer… Broncas y más broncas que he tenido con él, por chorradas, por chicas, por llamadas, por teléfonos, por mensajes… Absolutamente por todo, igual que unos novios. Y todo ¿por qué? Con el paso de los años y de verlo con distancia y con conocimiento, me dí cuenta de por qué tanta bronca. Sí, Juanfer me gustaba, efectivamente, pero yo no lo sabía. Es lo que había en aquel entonces, un hombre en el armario.

Una de las mayores broncas con el muchacho anterior fue a causa de otra de los doce, Ruth. Lios de faldas entre medio, y Ruth y yo como uña y carne. Llegó de Lugo desde Logroño y se metió al grupo en el bolsillo, y a mi me llevó hasta su corazón y ella llegó al mio. Hoy poco se de ella más que alguna llamada de vez en cuando y poco más.

Los problemas recientes me llevan hasta Leticia. Desafortunadas coincidencias de la vida o acúmulo de situaciones desencadenaron en una serie de mal entendidos que llevaron casi a una fractura. Casi porque creo no, estoy seguro que lo que nos une es mucho más fuerte que lo que pudiera llegar a separarnos. Y ahora estamos en el camino de reparar y recuperar el tiempo perdido.

Donde empieza y donde acabará el destino que nos une y que nos separará.

Yo estoy solo en mi casa, sin ninguno alrededor. Pero todos en mi cabeza y en mi conciencia para siempre. Son mis amigos, en la calle pasabamos las horas. Por encima de todas las cosas.

Jose me llamó no hace mucho porque leyó la entrada de éste blog de la Tortuga y el caparazón. Sólo para hablar, sólo para darme animos. Él es así, Jose y sus Josadas… Que podemos esperar de alguien que tiene una palabra para él solo que determina sus actos. Luego yo soy un desastre y no le felicité para su cumpleaños, como a muchos otros de vosotros. La llamada me encantó. Gracias.

Y seguimos con la canción… Ainhoa fue a vivir a Segovia, y hoy a venido a mi memoria. Vanesa y Ricardo tuvieron hijos… Y Esther y Jesús ya no se nada…

Son mis amigos. En la facultad, pasabamos las horas. Son mis amigos por encima de todas las cosas.

Mi propósito es volver a juntarnos todos. La familia ha crecido, hay maridos, hay niños, hay mujeres. Pero fuímos una familia y me gustaría volver a estar juntos de nuevo. Para reirnos y recordar los cafés en la maravilla. Para volver a hablar de las manos ignífugas de Erkuden en su primer patrón. Para recordar las cenas en casa de Leticia. Nuestro viaje a Valderrobres. El frío que hacía en la tienda de campaña en Burgos cuando fuímos a ver a Ruth ser campeona de España. Reirnos de Divina, de Acisclo Perez, de las cejas del señor Climent… De los Jerbos de Jesús que su madre no los quería. Los pedos de los jueves y los viajes al centro a pasear. Nuestros grandes patrones con nuestro gran bidón de sangría.

Echadme una mano y volvamos a recordar todo ésto pero juntos.