Archivo mensual: abril 2010

 

Efectivamente, llueve, y con ganas. No se si lo he dicho alguna vez, pero no me gustan las tormentas en soledad. Los truenos acompañan esta canción, y los reflejos de los relámpagos iluminan las rendijas de mis persianas. Yo mientras tanto trato de aislarme del mundo para meterme en el mío propio.

Recuerdo cuando vivía en casa de mis padres. Mi madre a nada que empezaban a sonar los truenos corre a la ventana para “ver como llueve”, mientras mi padre permanece en el sofá a no ser que truene muy fuerte. Empiezan entonces los pensamientos de si se irá la luz o podremos terminar de ver la serie que echan en la tele. Y para mas compañía dialogan con los gatos tratando de calmarlos por su cara de temor a la lluvia.

Ahora es diferente, ya que todas esas cosas ahora mismo son recuerdos que me pasan en mi cabeza mientras yo escribo éstas palabras sólo en el cuarto de mi ordenador. Supongo que son situaciones que no se borran nunca de la cabeza, y ésta mucho menos al escribirla aquí.

Tormentas de abril. Hacen que los campos de alrededor estén de un verde intenso como ayer nos llamaban la atención a Las Vegas y a mí, mientras lo llevaba a su casa.  Agua que se lleva el ambiente cargado que a menudo llevamos a cuestas y no nos damos cuenta en dejarlo a un lado para que no nos pese. Yo llevo una semana con una maleta bien grande, y no la física de mi viaje, sino una roja y en forma de teléfono.

Ya va siendo hora de ir a dormir. Es un 2 a. C, mientras que en 2400 es 3. Y las noches que se hacen tan largas desde hace unos días, hoy no se conciliará de buena manera. Intentaré dormir mientras oigo caer las gotas contra los barrotes de mi balcón, y así como a Castro le encanta oir y ver como crece y muere la tormenta, yo desearía meterme entre mis sábanas y dejar de oir para volver a abrirlos con un día soleado.

Y si no es soleado, estará menos “colorado”…


 

Hoy tocan canciones, mira tu por donde.

 Dos distintas en dos épocas diferentes.

Un mismo grupo pero con dos voces distintas.

Una triste y otra alegre.

Dos mismos sentimientos en un mismo día, y para ello se usan canciones.

Levantan el ánimo o hace que te balancees en sus notas con tu tristeza.

Hay momentos en los que solo escuchando una melodía consigues sonreir. 

Muchos momentos que omitimos, pero que al recordarlos el corazón late con mas fuerza.

Y otros muchos que nos obligamos a olvidar porque el corazón late con mas fuerza pero no por alegría sino por todo lo contrario.

Ni una es mejor ni la otra es peor.

Y no hablo de las cantantes.

Cada cuál en su lugar.

Y yo intentando encontrarlo aunque a veces me pierda.

El Renglón Torcido, 4 a.C.

 

 


 

 

1. DNI: por fin al día y sin caducar, casi recién salido del horno.

2. Pasaporte: soy así, no vaya a ser que de repente pierda el DNI y me quede sin identificar. Soy de Pamplona, somo así.

3. Billetes: lo mas importante de la lista junto con lo anterior. Sin ésto no hacemos nada.

4. Cosa secreta (a desvelar en destino)

5. Pantalones vaqueros: dos opciones, claro y oscuro. Uno para el viaje y otro a la maleta.

6. Pantalón lino: ¿realemente son necesarios? Lo mismo se caen de la convocatoria, está para pensarlo.

7. Gafas de sol: dios mío, tengo dos juegos, ¿me llevo los dos? ¿y si veo alguna mona allí y me las compro?

8. Chaqueta negra: muy bien recién lavada y planchada.

9. Chaqueta negra 2: efectivamente, la chaquetica que no falte no vaya a ser que refresque a la noche, jajaja.

10. Camisa Londres: es su procedencia, no les pongo nombre a las camisas.

11. Creo que acaba de caerse una camisa: Camisa blanca manga corta, ésta creo que se queda aquí.

12. Cargador de móvil: importante comunicarse.

13. Cámara de fotos: ¿cómo voy a inmortalizar los momentos sin ella?

14. Cargador de cámara: casi tan importante como ella misma. Hace poco pensaba que lo había perdido y casi me compro uno nuevo.

15. Nintendo DS y su cargador: a ver si así el viaje se me pasa mas ameno y no me da por hacer Melendinadas.

16. MP3: pues casi como lo anterior, con música y videojuegos no me daré a las bebidas alcohólicas del carrito.

17. Uy, ésto no se cuenta: propuesto por Doctor 2400 y aún en duda de si se añadirá o no.

18. Gorrita negra: uno que clarea y no es plan de quemarse el cogote, que no sería la primera vez (vease el cangrejo Sebastián)

19. Bolso negro: para patear las calles con lo necesario a cuestas y poco mas.

20. Ummm otra incógnita: 07707

21. Y otra más: 20, unos cuántos potes ya caerán.

22. Camisetas varias de manga corta: van cuatro.

23. Cazadora veranillo navarro gris: una chuminada de entretiempo, es que hay que pasar por Bilbao, hombre.

24. Bañador: bañador de playa del norte de los que nunca me pongo o en cuanto puedo me lo quito… ¿Llevar? Yo creo que no.

25. Dinero: IMPORTANTISIMO, sin esto no somos nada de nada. Tio Gilito al poder.

26. Pantalones cortos: van cuatro tambien, dos de ellos sin estrenar.

27. Camisetas tirantes: ale, chulo playa, aquí a presumir, pues creo que tambien van cuatro. Joe, hoy me ha dicho el horóscopo que era mi número.

28. Camisas cuadros: éstas son dos, que bonitas madre.

29. Pijama: sin estrenar, cortito veranito. Hay que dar buena impresión, no es plan de dormir en pelotas como uno está acostumbrado, ¿o sí? Jajaja.

30. Chancletas y todos los demás enseres playeros.

31. Neceser: NO COLONIA, NO GEL. Resto sí, cremitas varias para que no salgan arrugas.

32. Un puñado de nervios a flor de piel

33. Bebidas alcohólicas para tomar antes de montarme en el avión.

34. ¿Una camisa de fuerzas?

Y de momento, nada más. ¿Alguna sugerencia?

El Renglón Torcido, 5 a. C.


 

Podría decir que tiempo para escribir o que no tengo inspiración. Pero sería lo mismo que he escrito muchas otras veces. Simplemente diré que estoy en Stand By. Una pausa para aclarar ideas y volver con ellas mas frescas no esta nada mal.

Llego pronto a casa últimamente, pero no consigo centrarme en sentarme y contar algo bonito, interesante o divertido que compartir. Así que para escribir sin sentido, no lo hago. Ni siquiera he visto ninguna película nueva para hacer una crítica constructiva o destructiva.

Lo que puedo contar es que ahora mismo estoy a punto de cenar, mientras he hecho algo de ejercicio para mantener una línea medio normal de cara al calorcito. Mi cama detrás de mi ordenador está llena de ropa recién planchada esperando a ser introducida en una maleta que se realizará en breve. Todo clasificado, calzoncillos, calcetines, camisetas, camisas, pantalones, NO gel, NO toallas, NO colonias… Aligerando equipaje.

Y mientras la espera, me acompaña mi teléfono rojo, ese gran olvidado… Sí, los cojones, como para olvidarse de él. Pero bueno, la semana es corta.

Lo más interesante que me ha pasado recientemente es que hace poco soñe con Fito (no con sus fitipaldis), que como recientemente dió un concierto aqui detrás de mi casa, pues subía a visitarme y mira tu, que el sueño terminó…. Mejor no cuento como termino que si no tendría que poner dos rombos.

Para los escandalizados ahora mismo, os informo que Fito en mis sueños no tenía la apariencia del Fito real. Aunque si miro la foto que he puesto, pues un puntazo ya tiene, jejeje.  Eso sí, esa mañana al despertar miraba a Fito de diferente manera. Lo que hacen los sueños. Será el calorcito que está haciendo por Pamplona, que nos tiene un pelín alterados. O por lo menos a mi.

Y mientras tanto, mil cosas en la cabeza para preparar. Aunque si las pones en una lista no son tantas, pero en el cerebro como que hacen que ebulla a la mínima. Pero así se pasará la semana mas entretenida y llegará un momento en el que sí tendré cosas mas interesantes que contar.

Hasta entonces me quedo con mi cerebro en ebullición y mi teléfono rojo… Y de vez en cuando, pensando en Fito.

El Renglón Torcido, 6 a. C.


 

 

“¿Estoy guapa papá?”

La decisión de Anne

 

Una de las películas mas impactantes y sobrecogedoras que he podido ver últimamente, y del la que me quedo con esa frase. Ponerse en la piel del padre en ese momento es durísimo, y ver su rostro todavía más.

Efectivamente si individuo Las Vegas y su corazón de hojalata la recomendó, y al igual tambien el pequeño cementerio de palabras olvidadas, yo no podía dejar pasar una frase tan simple y que puede hacer saltar una lágrima con una facilidad pasmosa.

No voy a hablar de actrices ni actores. Sólo de pensar en lo afortunados que somos viviendo el día a día con tranquilidad y sin el sufrimiento de un fin cercano. Sin la preocupación de si no hay mañana y con la libertad de seguir planeando nuestra vida, y nada mas.

 


 

 

No hay un aniversario para celebrar. Ni siquiera un leve recuerdo de cuando pudo empezar todo. Si nos ponemos a sacarlo, seguro que mas o menos saldría, pero la verdad no ha habido tiempo para plantearlo. Siempre preocupado cuando inicias una relación en acordarte del día que empezó todo, cuando te viste por primera vez o cuando te llamó por teléfono o si lo hiciste tú primero.

Y luego, nos olvidamos de recordar el inicio de las relaciones mas importantes, fuertes y duraderas que podemos establecer en una vida. Nos olvidamos de recordar cuando conocimos a un buen amigo. Hay amigos que te encuentras en la calle, otros han crecido contigo, otros llevan media vida a tu lado. Y otros… Otros ni siquiera “están”. Y sin embargo todos y cada uno de ellos no tienen una fecha de celebración que recuerde que son lo mejor que puede caminar junto a ti a lo largo de nuestras vidas.

Si te pones a pensar, es fácil poder llegar a decir “pues debió ser a mitad de marzo” o “pues si yo iba a COU hace unos doce años mas o menos”. Lo demás está difuminado en el tiempo y lleno de batallitas vividas con todos y cada uno de ellos.

A lo largo de mi vida he encontrado tesoros en muchas partes. Los mejores se encuentran por casualidad, sin esperarlos y a veces por equivocaciones. Gracias a ello tendré una fecha que recordar en la que celebraré algo.

Desde hace unos días mis renglones han pasado a contarse con numerología, hoy es 12 a. C. No se cuando empezó todo ésto, si nos sentamos y lo analizamos, seguramente sacaríamos la fecha aproximada del inicio. Pero solo eso, una aproximación. Tampoco ha habido mas… No puedo contar cuando nos fuímos por primera vez a tomar algo, ni tampoco cuando fuimos al cine ni nada de eso.  Pero un buen día hace ya un par de años y de la manera mas tonta algo comenzó a caminar.  Y a pesar de la distancia hemos conseguido mantener el equilibrio y llegar hasta hoy, sin caernos… Ese algo empezó en soledad, y con el paso del tiempo ha hecho que su amistad no venga sola. Si no que de su mano vino otra más.

Bendita tarífa plana ya que hace que día tras día o como mucho alguno de descanso, hace que ese camino sea mas corto y que por lo menos los kilómetros que nos separan sean cero. Quien tiene un amigo tiene un tesoro, ¿no? Yo al otro lado del mar he encontrado dos bien grandes… Uno mas sereno, tranquilo y racional… Otro mas loquillo, guarrillo y visceral… Dos nuevos individuos en mi tren: 2400 y el doctor 2400. El primero vino solo, el segundo de su mano.

No hay nada mas bonito que tener amigos con quien pasar el tiempo que nos toca vivir. Yo realmente tengo suerte de poder decir que tengo amigos, mis indiviudos, que “me comparten” y “me disfrutan” asi como yo de ellos.

Celebremos a nuestros amigos ya que sin ellos, estaríamos vacíos. Yo dentro de nada, pòdré hacerlo con dos individuos nuevos que llegaron del sur.

El Renglón Torcido, 12 a. C.


 

 

“Esperé y me quedé como un tonto. “