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Un bonita foto para el final del viaje.

 La playa de las Canteras de noche, después de una cena en el Clandestino.

Cena espectacular, como siempre, y un camarero igual de espectacular como es frecuente por aqui.

Vuelta a casa a descansar para coger el último vuelvo.

Y de paso, un último vistazo a esa playa que tanto he recorrido.

 Santa Cruz de Tenerife se asoma al horizonte despidiéndose. Miguel debió encender todas las luces para hacerse ver. 

Y para dejar constancia del hecho, la última foto del viaje.

¿O no?

El destino tenía un as en la manga.

Y en lugar de finalizar como empezó, con 2400 y yo en la foto, aún hay carrete para mas.

 Y la siguiente foto que hay en mi camara es ésta:

 

El volcán islandés Eyjafjalla y su nube de cenizas se ha interpuesto en mi camino de vuelta al +1hora. Sigo en la isla de Perdidos, atrapado sin poder salir y con una nube negra como Némesis haciendo que los aeropuertos se colapsen.

Ésta no es una entrada ni bonita ni lacrimógena. Es la realidad. Estaba viviendo lo que tantas veces había visto en la televisión en los aeropuertos españoles. Y ahora yo era uno de los afectados. Y sobre todo quiero decir dos cosas. Informan en televisión de que no acudamos a los aeropuertos si está el vuelo cancelado. Durante toda la mañana previa a mi vuelo, estuve conectado mediante internet a la web de Aena viendo las informaciones que salían sobre las islas canarias. Primero tres islas cerradas, luego cuatro. En ningún momento Gran Canaria salía cerrado ni con  problemas. Mirando la web de la compañia aerea que cada hora actualizaba los vuelos cancelados, el mío en ningún momento salió como cancelado. Dos horas antes de mi vuelo y como todo estaba correcto, acudí al aeropuerto. Y al entrar por la puerta, el panel anunciaba vuelos cancelados todos los que quieras y mas. ¿Y esa información por que no salía en ningún lado? ¿Por qué por teléfono todo está bien y llegas allí y te encuentras una sorpresa?  Si no quieren colapsos en aeropuertos que informen bien.

Aunque a pesar del sofocón, yo, realmente no lo pasé bien. Hablando con las personas en mi misma situación, diferentes historias. Yo gracias a 2400 tengo casa, muchos otros no, para aguantar la espera a nuestro próximo vuelo de recolocación. Hay que salir de la isla y salir volando, si la nube Némesis me deja.

Y por supuesto, gracias a las chicas de Spanair del aeropuerto de Gran Canaria, por su simpatía, su atención y su información. Si todo se dice con amabilidad y tranquilidad siempre suena mejor. Y para eso el acento canario viene muy bien.

Así que aquí continúo. Entre mis niños canarios, en el nuevo escenario, y con las misma ganas de estar aqui como al principio. Aunque con miedo de pensar si el viernes podría volver a pasar lo mismo con los aviones…


 

A veces realizamos viajes en el tiempo a un lugar futuro donde nos gustaría estar. De repente uno está en un coche conduciendo de camino al trabajo y escucha una canción que lo teletransporta a una situación venidera. Hoy me ha pasado como otras tantas veces. En mi coche, con mi música, con la lluvia cayendo sin parar y con un cd en el equipo del coche, rumbo a la rutina laboral .

De pronto suena una canción que has oido miles de veces, bueno, quizá no tantas por ser el disco reciente en mi discografía, pero muchísimas seguro. Y hoy la canción ha sonado de una manera especial . Y de pronto la sensación de estar en otro lugar, dentro de dos meses, con mariposas en el estomago de miedo, de emoción y de pánico por estar en un avión. Y tan pronto como estamos en ese lugar, un parpadeo, y de nuevo la lluvia sobre lo mojado del asfalto.

Son viajes al futuro, o mejor dicho, sueños de viajes al futuro. Muchas veces me pregunto si cuando realmente esté en ese instante al que me ha llevado hoy mi imaginación, recordaré el momento en el que iba conduciendo en mi coche azul. Si el día que esté en el avión cagado de miedo, mi mente viajará al momento en el que visualicé esa imagen. Seguramente, sea que no.

Con ésto, los de Perdidos te montan un capítulo de la serie serie. Son FlashForwards. Yo los tengo, los míos siempre se cumplen. Al fin y al cabo, si son buenos, no está mal. Lástima que mi memoria sea a veces demasiado frágil como para poder recordar todos y cada uno de ellos, y por lo menos poder apuntarlos. Pero el de hoy aquí queda. Y no es que sea por la memoria, sino porque inmediatamente de que sucediera, lo grabé en mi móvil para que no se me pasara por alto.

Aquí queda mi canción del viaje al futuro.  


 

Hoy es el inicio del fin. En poco mas de una hora estaré junto a millones de personas, pendientes del inicio de la sexta temporada de Perdidos. Y sinceramente, estoy nervioso. Llevo un tiempo sin querer ver absolutamente nada relacionado con la temporada final, desconectado, para que me sorprenda mas todavía. He hecho memoria de como terminó la anterior temporada para que no me pille a contrapié la nueva. Y es que en esta serie, si te despistas 2 minutos, puede que ya no pilles el hilo hasta el capítulo siguiente.

Hoy vuelven a la pantalla Jack, Sawyer, Kate, y todos los demás, entre ellos mi amigo el calvo. Llevo muchos meses desconectado, porque fuí descubridor tardío de la serie. Como consecuencia, ví las cinco temporadas primeras en poco mas de dos meses, y mi cerebro no terminó demasiado bien. Ahora espero con ansia el inicio del final, y la respuesta a miles y miles de preguntas que tengo en mi cabeza y que espero que por lo menos, la mayoria sean respondidas en el transcurso de los nuevos capítulos.

Una serie de culto que pronto terminará. Unos números: 4 8 15 16 23 42. Una isla que no sabemos si realmente existe o no. Unos personajes que tan pronto están vivos como que mueren, pero que vuelven a vivir.

Yo hoy soy un copión. Alguien me ha dado la genial idea de para cenar viendo Perdidos, comer nachos y marranadas. Bueno, no me ha dado la idea, él iba a cenar eso, y yo, le copio. Todo preparado, listo en la cocina para empezar. Hoy me monto de nuevo en el vuelo 815 de Oceanic. Veremos donde aterrizamos.


renglones

Paso de Obama, de su Nobel, de Zapatero y sus zapatos. Hoy no hablaré ni del ejercito ni su final, ni de guerras que no son guerras. No entraré en temas tan de actualidad como los falangistas y antifascistas que han ocupado las calles de Pamplona éste fin de semana. Ni siquiera del colapso a la entrada de Burlada que he sufrido por alguna problable detención nueva en mi pueblo.

Hoy vuelvo a ser un Renglón Torcido, que últimamente está mas torcido de lo que normalmente acostumbra. Quizá sea porque tendré el llamado “sindrome premenstrual” ante la proximidad de mi teléfono rojo. O quizá estoy más torcido porque he comprado una barra para hacer ejercicio de esas que se ponen entre los marcos de las puertas y tengo la espalda hecha un cristo por su culpa.

Vuelvo a estar más perdido que nunca en la isla de Perdidos, y más siendo las doce y media de la noche y con sueño. Estas no son horas para estar mentalmente ágil y pillar todo al vuelo. Aunque mi mente parece que no está ágil desde hace bastantes días. Acontecimientos marcados, y la nube negra rondando otras vez mi habitación hace que lo de pensar no sea tan fácil como debería.

Quiero una orquídea para adelantar y retrasar el tiempo y ver el futuro, o volver al pasado para arreglar o ver cosas que podrían pasar. Estoy  desorientado, desbordado por los acontecimientos. Supongo que sólo tendré que tranquilizarme para que la dichosa y familiar nube negra desaparezca de mi cabeza y así ver de nuevo las cosas claras.

Mientras tanto es mejor estar al margen de cualquier decisión importante. No es mi mejor momento, no para pensar en si las cosas están bien o mal.

¿Se agota el tiempo?

Quizá no sea mi mejor entrada, seguramente es confusa y no explica bien lo que pasa por mi cabeza. La cuestión es esa, no se explicarme mejor. No encuentro bien las palabras para definir cual es mi situación a día de hoy. O quizá si lo sepa y no quiera compartirlo.

La duda que planteo al final es similar a la que ronda mi cabeza.

 


He pasado de un verano de sequía a no tener tiempo ni para dormir. Llega Septiembre, comienza el curso y comienzan todos los programas por los cuales mi sofá tiene un hueco en el que aposentar mi culete (ese que algún energúmeno dice que no me lo lavo).  De estar completamente perdido en la isla de Perdidos, llegué al final de la cuarta temporada y estoy en periodo de desintoxicación. Necesitaba desconectar una temporada para volver a retomar la quinta con ganas. Eso sí, tampoco se puede dejar pasar demasiado tiempo, porque se empiezan a olvidar cosas y no es plan. Y ahora que hemos aparacado a Lost Lost, me llueven programas… ¡Aleluya!

gh11

El pistoletazo de salida lo dió Gran Hermano 11, con su Mercedes Milá defensora de las hortalizas nacionales y rizando el rizo con la casa espía y la casa 11. Por lo demás, se siguen cumpliendo tópicos. Heterosexuales guapos, jovenes con hormonas disparadas dispuestos a emparejarse. ¡Ya tenemos edredoning servido! Luego nos vamos al grupo de homosexuales. Tambien un clásico de Gran Hermano, en este caso tendremos una pareja de lesbianas y a un transexual. Cupo hecho. Y como siempre faltan los frikis de turno, como en este caso a nuestra amiga Rebeca. En Gran hermano 12 veremos a Individuo Prada, que con él ya cumplen en requisito friki y por lo menos a ver si se nos hace millonario y nos saca de pobres a los demás. Bueno, el espectáculo está servido y yo enganchado.

fama2la6

Después ha llegado Fama a Bailar. Pensé “bua, la 3ª edición no me enganchará”… Sí, claro, como si no me conociera lo suficiente o como si estuviera engañandome a mi mismo. Vi los casting y hoy he empezado a ver el primer programa. Por razones contundentes, no puedo ver el programa entero (es lo que tiene el trabajo). Pero he visto lo suficiente para saber que lo seguiré siguiendo, valga la redundancia. ¿Y hoy que se ha visto? Un chulillo pera italiano que tendrá un cuerpo estupendo, y siendo consciente de él, lo luce en cuanto puede… Algún nuevo bailarín que apunta alto.  ¡Y un nuevo profesor que ya le dejaría yo que me limpiara el culo! ¿Verdad Eri? Y dado que la entrada más vista de la historia de mi blog por el momento se debió a una sobre Fama 2 y Nito, seguiremos dando la puntilla y escribiendo sobre el programa.

raquel-cuatro

Anoche tambien viajamos a través del gran continente asiático hasta Pekin, donde esta vez en lugar de nuestra Paula nos eperaba Raquel. Empezaba Pekin Express, la ruta del Himalaya. Muy alto está el nivel del año pasado, tras el paso de las gemelas y lo lacrimógeno del asunto. Desde aquí espero que Idoia esté bien y si alguien sabe algo que me lo diga. Pero bueno, ayer ya empezamos a ver cosillas nuevas e interesantes. Desde los policías de Coslada sin paciencia y la madre-hija cuya niña no hace más que llorar, hasta la pareja gay (típica) strippers, que recrean una imagen de las parejas homosexuales un poco llevada a los tópicos habituales. Darán juego, eso sí. Teníamos representación navarra, pero se vinieron para casa a la primera. En fin… Sin comentarios.

fibrilando

Y por último Fibrilando… Los chicos de Cámera Café, se transladan con los mismos nombres y el mismo escenario a una residencia médica privada. Las mismas situaciones ridículas e inimaginables llevadas ahora a un terreno mas próximo al mío. Me hicieron reír y mucho. Lo único que noté es que se me hacía muy raro verlos ahora en ese cambio de personajes, pero supongo que será cuestión de tiempo que nos vuelvan a encantar como lo hacían en la anterior. Creo que merecían el cambio, porque tarde o temprano las historias de oficina se terminan. A ver que tal se les da la medicina.

Así es la televisión del otoño. Y llegarán Hospital Central, Anatomía de Grey, quizás Cinco Hermanos… Bufff, voy a tener la agenda muy apretada, aunque siempre estoy abierto a planes mejores como cañas, cine y salidas varias con individuos y otras gentes… Cualquier cosa televisiva es sustituible 100% por encuentros interesantes con personas más interesantes. Eso si, el plan tiene que ser bueno, si no, no hay plan.

Todo es proponerlo, ¿alguien se anima?


perdidos

Llevo un mes inmerso en el mundo de Perdidos y estoy como ellos, Lost. Decidí bajarme la serie por internet porque la pillé ya empezada en televisión. Desde entonces mi mundo no sale de la isla en la que están todos los personajes. En treinta días he visto 72 capítulos de la serie, y he llegado a una conclusión: no tengo ni idea de lo que está pasando. Supongo que como la inmensa mayoría de seguidores.

¿A que cerebro retorcido se le ocurre un guión como el de ésta serie? El guionista creo que tiene más sustancias en la sangre que Michael Jackson el día de su muerte. No me gusta el presente que viven, no me gusta el pasado que recuerdan y menos me gusta el futuro que les espera. Creo que todos éstos “no me gustan” son fruto de los casi ochenta capítulos vistos casi a destajo. ¿Estoy empachado?

Mi sofá me echa de menos. Hace muchas noches que no me acuesto con él. Ha sido sustituido por una cama cómoda con edredón fresón y paredes rojas. Mi televisión creo que piensa lo mismo. Creerá que la he abandonado por el poco uso que le doy en el verano. Pobrecita, también merece unas vacaciones.

En cambio mi ordenador algún día se me va de casa. No descansa ni de día ni de noche, buscando capítulos nuevos y emitiendo los que llevo vistos hasta ahora.

Por lo demás, yo me siento ya uno más de la isla. Empiezo a tener visiones de cosas que ya he vivido, camino bajo la lluvia de las tormentas de verano mientras pienso que soy como Jack mientras sigue un rastro a través de la isla.

Lo que empiezo es a ser un gilipollas que está enfermo de ver una serie como esa tan de golpe. Creo que mi salud mental, si ya estaba tocada un poco, a partir de ahora lo va a estar más. Quiero que termine y necesito que sea ya. O eso, o empezaré a creerme un superviviente del vuelo 815 de Oceanic.

Eso sí, si llega el caso de que lo fuera, me pido a Said para perderme en la selva.


¿Que se hace en una tarde de verano cuando el día no es lo suficientemente bueno para ir a la playa o piscina? Pues ir de ruta por Navarra es la mejor opción. Después de unos cuantos mensajillos y alguna llamada, con mi coche a cuestas como siempre fuí a buscar a Individuo Castro y nos fuimos de excursión. ¿ A donde? Ni idea, pero la cuestión era largarse de la ciudad.

Al principio pensamos en ir a Roncesvalles, aunque a mi no me covencía, así que tiramos por otro valle y nos fuimos hacia Eugui. La tarde de verano de repente se borró bajo los hayedos y por las carreteras de Quinto Real. Curva para un lado, curva para otro lado… ¿Y si nos sale un ciervo?

Uy, y de repente un puentecillo. Parada rápida en un apartado de la carretera y a cuirosear. Pocos coches pasaban por la carretera. Nosotros en mitad del bosque, viendo la arena que había sacado un topillo de debajo de la tierra, metiendo la mano en el cauce del río Arga, que en ese nivel casi puedes saltarlo de lo chiquito que és. Uy, y de repente vimos que el río salía de debajo del monte. Mira, una de las fuentecillas del río. Bonito, si señor. Aunque no hacía mas que pensar en Perdidos y en si iba a venir a por nosotros un centinela de la isla y de repente empezar a arrancar hayas.

puente

Seguimos el camino con el cochecillo y llegamos a la frontera con Francia. Decidimos seguir y tratar de llegar a St. Jean de Pied de Port, y lo conseguimos. No sin antes tener algún pequeño encontronazo con perros durmiendo en mitad de la carretera, y que no se movían cuando pasabas con el coche por su lado… Encuentros con vacas a ambos lados de la carretera en la que justo pasaba el coche. Eso sí, las vacas ni moverse ni leches. Una incluso se plantó delante del coche y con mirada desafiante, como queriendo decir “yo estoy en mi casa, muevete tu”… Esa dío un poquillo de miedo. Y despues de muchos kilómetros por carreteras francesas, llegamos a nuestro destino.

vaca

Parada de descanso, cafecito francés, eso sí, pedido en castellano. Hombre claro. De paseo por St. Jean, ver el “ambiente” francés, y cotilleando las miles de tiendas que hay en el pueblecillo.

Y de ahí, decidimos regresar por Roncesvalles. Así que carretera de vuelta hacia Pamplona, pero por otro lado. A subir más puertos, que bien. En ese momento nos adentrabamos en la niebla, que al pasar Valcarlos se hizo más intensa. Pero al llegar a Roncesvalles, el cielo parecía despejarse, aunque las nubes que venían de los montes no hacían más que esconder la luz del sol.

sol

Y por supuesto, nueva parada en el camino. Ahora sí, una cervecita con limón con los peregrinos. Uy, que majos los peregrinos. ¿Buscaremos a uno en el Facebook? El descanso del cansado o más bien mareado por tanta curva… Y de ahí a casita que ya habíamos recorrido muchos kilometros. Puerto de Erro, moteros, ciclistas, más moteros. El camión de congelados con un oso polar y una orca, jejeje. Y por fin Pamplona.

Que bien se respira en mitad del monte, aunque huela a cerdo-cabras.