Archivo mensual: septiembre 2010

 

  

“Salir en plan puta y ligarse aunque sea un orko de mordor para al día siguiente hablar cual Sexo en nueva York con los amigos.”

 

Cual grupo de facebook

 

Autor: Individuo Prada.

Comentarios: en lugar de Sexo en Nueva York, Sexo en Pamplona.

Starring:

Individuo Prada como Charlotte y por qué es tan difícil tener pareja.

Indiviudo Las Vegas como Carrie y por que por mi chupa salto la barra.

Individuo Torcido como Samantha y se remite a una frase de La cosa mas dulce.

Hasta aquí puedo leer.

 


 

Haciendo balance de lo escrito hace un año con lo que escribo ahora, me he dado cuenta de que ya no lo hago tan a menudo. A veces me da la sensación de que la época del renglón torcido toca a su fin, porque no encuentro una historia que me haga saltar del sofá para venir corriendo al ordenador a contar.

Y no es porqe no pasen historias ni acontecimientos a mi alrededor, porque haberlos los hay. Pero quizá me esté volviendo mas vago, o mas reservado. ¿Será posible?

La verdad es que hoy es el día menos inspirado de la historia. Llevo con la ventana de escribir una nueva entrada abierta dede hace una hora sin saber que escribir. Hasta que me he dado cuenta de que precisamente eso es lo que tenía que escribir.  Y hoy es el día menos inspirado porque estoy cansado, me duele la cabeza, y estoy con el teléfono rojo. La verdad que últimamente es como si viviera en perpetuo rojo; y tampoco es que lo piense yo sólo sino que  los de alrededor comparten mis pensamientos.

Además, mi organismo aún está tratando de eliminar el alcohol ingerido a lo largo de la noche del sábado. San Fermín Txiki pasó por todo lo alto, y ahora deja su huella haciendo que vaya al baño a depurar los riñones cada poquito tiempo. Si me pudieran hablar creo que bonito es lo último que dirían.

Los tres mosqueteros desatados hasta la exhalación, Prada, Las Vegas y el torcido, a los que se les unión el señor Jaollo para amenizar una noche llena de gente a cada paso que dábamos. Y por el camino, el señor Kar que Tiene su propio blog, y la señorita Marta, la de Marta tiene un marcapasos… Después de mucho tiempo siguiéndonos por la red (por lo menos por mi parte), nos pusimos físico. Lástima que con las prisas y la gente, no hubo ni siquiera una copa para celebrar el encuentro. Y a partir de ahí la noche empezó a nublarse a la vez que el frío se iba desvaneciendo entre cervezas y Ferraris. 

No, no el coche de Alonso. Sino el chupito que nos puso una camamera muy agradable de un bar nuevo de Pamplona, y que tras mantenerlo en la boca 5 segundos y tragárlo, pensé: “si no vomito ahora ya no lo hago en toda la noche”. Gente, y mucha gente. Calor, bares y bailes. Hasta el amanecer no, hasta que el cuerpo aguantó el ritmo que llevábamos. Eso sí, yo paso de hacerme cargo del bote otra noche, porque sinceramente, a la mañana siguiente no sabía ni que dinero era mío ni cual era del bote. Prada para eso si que vale, es la versión de Erica en Pamplona, si señor.

En fin, historias de una noche de Otoño, y quizá de una de mis últimas borracheras antes de cumplir los 30. Ainss madre mía, ¡pero si aún no se ni lo que quiero para mi cumple!

Realmente eso si que me preocupa, jejeje. Algo está cambiando, y no precisamente mi peinado.  

 


 

Tengo el móvil estropeado, me tengo que comprar uno nuevo. Y por esa razón ando con uno viejo a cuestas al que a veces no le llegan los mensajes, las llamadas no se oyen y se me borran de la memoria. Pero por lo menos funciona mejor que el anterior. Ahora veo números en la pantalla que no se de quién son, por lo tanto no contesto. Pero si son de gente conocida, contesto seguro. La verdad es que es un problema.

¿O quizá no sea ese el problema?

Siempre hay dos maneras de hacer las cosas. O se hacen bien o se hacen mal. La mayoría de las veces hacerlas bien cuesta un poquito mas de la cuenta, pero siempre la recompensa que se obtiene al hacerlo es mas gratificante que si hacemos lo contrario.

Cuando las cosas pasan una vez, afectan. Cuando pasan dos, duelen. Cuando pasan mas de dos… Te acostumbras y pasa a ser indeferente, aunque por dentro siga pellizcando el corazón.

Ya no grito, lo aprendí desde lejos, desde 2400. Me controlo, en cierta medida se guardar las formas y dialogar. Pero hay cosas que pican. Se que yo no hago las cosas bien tampoco muchas veces, pero tambien se que he intentado arreglarlas aunque no haya habido un resultado bueno. Se que hay veces que acuso cuando la acusación también podría recaer sobre mí. Pero tambien se que se me escapan y que nunca las entenderé por mas explicaciones que puedan llegar a darme. Porque lo que se es que detrás de esas explicaciones se esconde una verdad que por mas que pregunte, nunca llegaré a saber.


 

” Me he quedado parapléjica… Perdón, perpléjica… Coño, ¡perpleja!”

 

Autor: Ricitos de Oro.

Observaciones: hay veces que es mejor no hablar. Te acuerdas de cuando hablabamos todo de seguido…

 

 


 

Igual que una novia ante su próxima boda, la semana pasada tuve solidaridad con una de mis amigas y mis subconsciente se dedicó a no dejarme dormir bien por las noches.  Pensé que sería por los nervios de la boda, ¡ni que fuera yo el que iba a ir al altar! Los días pasaron con sueños raros, con miradas nocturnas y furtivas al reloj de la mesita, y con ojeras durante el día.

No dormía bien.

Y así pasaron el lunes, martes, miercoles… El jueves comenzó mi viaje hacia los nuevos esposos. El jueves, tampoco dormí bien. Una cama diferente, un colchón que no era el mío, una almohada desconocida, y una sensación de dormir al lado de alguien a la que ya no estoy acostumbrado. Ese jueves, tampoco. El viernes siguió el camino hasta el destino, y por cosas obvias, tampoco dormí, alcohol, fiesta, dolor de cabeza, de estómago y trasnochar. Lo típico. Aunque la historia de la boda, es otra historia. Viernes y sábado, se saldaron con ocho horas en total.

Iluso de mí, pensé que después de pasados los nervios de la boda, llegaría la paz y el descanso. Pero lo he dicho, iluso de mí. Porque los sueños extraños,  y ver las horas pasar de la noche sigue formando parte de mis horas de descanso. Y si a todo ésto le sumamos con sueños de viajes extraños, en aviones que hacen cosas raras, mientras me trasladan a Egipto, para después pegarme corriendo por una especie de correccional, huyendo de una especie de zombies toda la noche… Eso no es placentero; eso no es dormir; eso no es el placer de dormir… ¿Donde están los sueños de reencuentros? ¿De la sensación de volar? ¿De las sonrisas, de cosas bonitas?

Ojala tuviera por las noches el sueño que tengo por la mañana, ¿no es así el nuevo grupo de facebook? Pues no es que sea así exactamente, porque por las noches si que tengo sueño… Pero después de mis noches agitadas sin ningún sentido, por las mañanas tengo muchísimo mas sueño.

Supongo que es como todo, temporadas que estamos mas nerviosos, o sin mas temporadas en que necesitamos dormir menos… Pero bueno, si solamente es eso, que no necesito dormir mas, por lo menos podía tener sueños bonitos en lugar de aviones y zombies.

Seguiremos informando.


 

Supongo que estoy en crisis. Debe de ser por la hecho próximo a mis treinta años, ya que las cosas que antes me daba un poco mas igual, ahora afectan un poco mas. Y no, no tiene nada que ver con que ahora mismo el teléfono rojo duerma en la mesilla de mi habitación. Ésta sensación no se va cuando el teléfono pasa al Off.

Uno espera que las cosas vayan a mejor. Que poco a poco todo vaya centrándose en la vida, y que de los palos que vamos recibiendo, vaya quedando algo en mi recámara para cuando vuelva a estar en una situación similar sepa como actuar. Pero me voy dando cuenta de que no es así.

No hablo de trabajos, de hipotecas, de letras por pagar, ni de facturas que a menudo cojo de mi buzón super seguro que nunca está cerrado. Gracias a dios, no puedo quejarme en ese aspecto.

Hablo de personas, de interacciones. ¿Por que cada vez son mas difíciles las relaciones personales? Y no me refiero al amor de pareja, si no a todas en general. Quizá sea yo al que le cuesta, o el que le da mas vueltas a las situaciones de las necesarias para una fluidez. Pero es lo que estoy viviendo.

Hay veces que trato de buscar el por que de las situaciones y la mayoría de las veces no encuentro una respuesta convincente en mi cabeza. He conocido gente nueva y sigo con mis gentes viejas. Pero me he dado cuenta de que ya no doy mi brazo a torcer tan facilmente. Estaré bien, como le dije al doctor 2400, soy mas paciente, grito menos, y me enfado menos con mi entorno. (Espero que mi entorno esté de acuerdo en esto)

Hace unos días mi brazo derecho me dijo que estaba raro, triste, y no de hace poco, sino desde hace varios meses. Al final tuve que darle la razón. Pero lo mejor, o lo peor de todo, es que no encuentro una razón convincente para estarlo. Quizá no tenga que haber una sola razón, sino que sea un acúmulo de varias.

Siento nostalgia de los tiempos pasados.

Recuerdo a mis amigos del instituto que ya no están. Mi cuadrilla que se esfumó con los 180 kilómetros que me llevaron a Zaragoza. Hoy de ellos solo quedan retazos y frases en facebook que hace que recuerde aquellos momentos con pena de lo perdido. Eduardo, Erik, Javi, Patxi, Susana, Violeta, Silvia, Vanesa… De algunos aún queda algo, de otros nada.

Recuerdo a mi gente de Zaragoza. Aquella que me abrió las puertas de su ciudad y que a día de hoy la sigo llevando en el corazón y que nunca saldrán de ahí. Erkuden, Leticia, Erika, Ana, Juanfer, Jesús, Jose, Vanesa, Ruth, Ainhoa, Ricardo… Los que llegaron mas tarde. Azucena, Susana, Regina, Vanesa…

Ésto no se trata de la pregunta típica que nos hacían cuando éramos niños de ¿a quien quieres mas, a mamá o a papá? Todos han formado parte de mi vida en algún momento, con muchos aún tengo trato, con otros mas bien nada. Pero fueron.

Aunque lo peor de todo es que cuando tengo un día malo, a la mayoría de ellos no puedo verlos con un simple “nos tomamos una caña”

Éste verano he viajado a varias ciudades para desconectar y tratar de olvidarme de las angustias y respirar aire nuevo. A quien no lo entienda, lo necesito. Mis individuos siempre están, o por lo menos casi siempre. Pero antes de mis individuos estaban todos ellos y creo que tengo que poner de mi parte para que lo que hicimos juntos durante años no pase al olvido. Y siento que a veces ésto no sea bien entendido. Pero es así, ellos estaban antes y seguirán estando. Guste o no.

Tengo amigos, los tengo, y muchos están lejos. A veces es normal que esté triste por ello, ¿no? Si la última vez tuve que viajar 2400 kilómetros para ver a dos de ellos es normal que a veces los eche de menos. Los que están a 180 son mas fáciles de solucionar si hay un bajón. Solo carreteta y manta.

Estoy raro, sí. Pero si con los 29 empezó la crisis, como no va a seguir cuando me queda poco mas de un mes para que lleguen los 30…