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 Ayer me llegó un email donde me hablaba de las estadísticas de mi blog en el 2015. Sinceramente, me sorprendió y mucho lo que me decían esos números que recibía. 

6.900 visitas, en un año en el que solo os dedique una jornada. Una entrada. Solamente un escrito. Un Gracias… Y punto

Por esto, gracias. 

2015 termina , y quería despedirlo como se merece. Este año en el que tantas cosas buenas me han pasado, no podía marcharse así, simplemente, sin decirle adiós. 

Porque 2015  ha traído una nueva protagonista al cuento de hadas, principitos, magos y baldosas amarillas en el cuál yo me empeño en vivir. Una princesa, Rocío, que llegó un 2 de Noviembre. Mi sobrina, mi futura nueva ahijada. Es curioso como cambia la forma de pensar o vivir las situaciones cuando hay tanto margen de tiempo entre ellas. Hace 10 años fui tío por primera vez, y ahora, 10 años después viene Rocío. En aquel entonces todo eran nervios, novedades, los primeros nietos, el primer sobrino, el primer hijo de mi hermana. Hoy 10 años después, la situación cambia porque es la niña después de dos niños. Sin tantos nervios, viendo a mi hermana ser madre de nuevo pero ya con la experiencia de 10 años siéndolo. Ver a mis sobrinos empezar a tratar con su hermana, ver sus miradas. Su forma de tocarla, de acariciarla. Y lo principal, mirarla a ella. Tan chiquitita y perfecta. El milagro de la vida, increíble y preciosa. Bienvenida Rocío, enhorabuena hermana mía. Ya tienes a la niña de tus ojos. 

Sabéis, me da pena que termine este año. Pero no pena de ‘ahdiosmíoperoporquémehacesesto!” Me entristece que termine simplemente porque ha sido un año maravilloso. 

Un año que empezó con los nervios de preparar una boda. Mi boda. Empezando a realizar pasos y cosas que no tenía ni idea de por donde empezar. Busca una fecha, busca un lugar, busca un menú, busca música, busca traje, busca busca… Y buscando fuimos encontrando hasta conseguir que aquel 9 de Mayo de 2015 fuera el día que habíamos imaginado y como queríamos que fuera. Con vosotros, por vosotros y para vosotros. Perfecto. 

Desde entonces camino por la vida, flipao como siempre, sobre mis baldosas amarillas, pero con un anillo en mi mano con un inscripción y una fecha. ¡Ole yo! Lo único que ya no podré cantar nunca mas eso de ‘Oh oh oh, oh oh oh oh oh, oho, oh oh oh… All the single ladies…” y mover la mano en plan Beyonce. Pero oye, que me quiten lo bailao.

Un año en el que he viajado de nuevo a las islas, esta vez a Tenerife. Una luna de miel, el Sr. Pintor y yo. Y nada mas. El océano Atlántico frente a nosotros. En este viaje aprendimos que no vamos a subir a volcanes en nuestras vacaciones nunca mas, que lo del montañismo no es para nosotros. Conocimos la isla, vimos arte, gente, playas, rocas, cielo azul, sol y disfrutamos de nuestro descanso. También Barcelona nos recibió para ver a Robbie Williams, en un viaje relámpago. Y el verano nos llevó a Cadaqués. Inolvidable. Dalí por los cuatro costados. Maravilloso lugar, indescriptible el aire que se respiraba viendo los lugares donde el genio Salvador Dalí creó sus obras. Sabéis, aún si cierro los ojos y me concentro, recuerdo el sonido del aire y la luz del mar cuando viajaba en la moto montado de paquete mientras el Sr. Pintor me paseaba por el parque del Cap de Creus.

2015 además no solo son esos momentos tan marcados en el calendario. Este año son todos y cada uno de los momentos que hemos vivido juntos. 

He vivido tres despedidas de soltero. Tres oportunidades de darme cuenta lo que puedes llegar a importar a los demás. La primera de ellas me llevo a Logroño, con mis fieles compañeras de vida de la facultad. Sabéis chicas, llevamos ya casi 18 años juntos. El tiempo entre nosotros no pasa sin sentido; sabemos aprovechar cada momento que la vida nos brinda para juntarnos. Y siempre, siempre tan locos como cuando nos plantábamos en una champanada. Por muchos momentos mas juntos, siempre en mi corazón. La segunda despedida hizo que me creyera un auténtico superdetective averiguando asesinatos. Cuadrilla, siempre estáis ahí dispuestos a embarcarse en cualquier aventura que se nos presente en el camino. Sóis la leche. Y la tercera de ellas, me reunió de nuevo con mis individuos. Esos que me acompañaron en mis comienzos de escritor loco y torcido y que siempre están cuando tienen que estar. Un disfraz, unas alas de mariquita y el placer de volver a sentir eso que sentíamos cuando nos juntamos. Gracias a todos. Lo mejor de todo esto es saber que detrás de estos momentos, hay mucho tiempo de dedicación, preparación, pensamientos y hechos que me dicen que soy alguien en vuestros corazones. Y creerme queridos, que eso hace que mi corazón esté repleto de felicidad. 

Ya no soy el mismo que era hace unos años. Mis circunstancias cambian, así como las de los demás también han cambiado. Miro atrás y veo que los momentos que nos han unido afianzan mas el camino que nos queda por recorrer. Y veo que desde que tengo uso de razón, ese camino lo habéis hecho fuerte vosotros. Desde que este Renglón Torcido se deshacía en lágrimas negras de amor o desamor, hasta momentos en los que la risa nos impedía seguir el paso. El tiempo que pasamos juntos ahora es vital, el tiempo que pasamos separados es pensar en todo lo que hemos vivido. Porque en nuestras ausencias es cuando me doy cuenta que sin vosotros no sería quien soy. Esto va por vosotros, mis individuos Las Vegas y Prada, Sergio, Naiara. Siempre a mi lado, siempre  a vuestro lado. Viéndoos vivir, volar, ser madre. La vida nos hace crecer, pero lo mejor de todo es que seguimos creciendo juntos, en físico o en pensamiento. Pero siempre juntos… Unidos por hilos de cristal. 

Y 2015 no sería el mismo sin los yujuuu y nuestros ‘por que sí’. Porque no necesitamos excusas para juntarnos. Porque nos sirve una cena italiana, un concierto mexicano, una exaltación de la verdura o un mismo color que celebrar. Este año ha sido grande. Hemos asistido a la aparición de la Virgen del Botijo, hemos viajado a Logroño, hemos escapado de una habitación en menos de una hora, nos hemos reído grabando vídeos sorpresa, hemos cantado, bailado y vivido. Y tenemos un secretario que ni el milagro de los panes y los peces, que hace que el bote siempre tenga mas dinero del esperado. Pero lo mejor de todo es que todos y cada uno de los momentos ha sido único porque vosotros sois únicos. No se que nos deparará el 2016, pero si es a vuestro lado, será maravillosos. Gracias chicos. 

Familia, somos la leche. Este año hemos tenido muchos motivos para celebrar. Hemos tenido dos bodas, nacimientos, cumpleaños, raticos de estar juntos. Porque siempre hemos sido así, porque sí, tenemos un pedradica, pero eso nos hace ser como somos. Y que sigamos siéndolo por muchos años. La familia dicen que te la imponen, los amigos se eligen. Yo estoy feliz con mi familia “impuesta”, feliz y de todos nosotros. Por muchos mas momentos juntos, y siempre con la sonrisa en la cara. 

Hace casi seis años que comencé a escribir.

Tenía 28 años cuando decidí que quería compartir mis pensamientos; hoy voy ya por los 35.

Tenía ganas de contar que era un chico normal, gay, soltero y alegre viviendo la vida como le apetecía hacerlo; hoy soy un proyecto de hombre normal, gay, casado e igual de alegre.

Comencé siendo un Renglón Torcido que lo único que quería era llegar a la ciudad de las Esmeraldas sobre baldosas amarillas; hoy sigo siendo un Renglón menos torcido, que camina por la ciudad a la que tanto soñé con llegar.

Sigo siendo el Renglón Torcido, lo seré siempre; ayer, hoy y mañana. A veces mas loco, a veces mas cuerdo.

Pero siempre siendo yo, con mi verdad.

Fue un placer vivirte.

Fue una inmensa felicidad disfrutarte.

Fue un orgullo compartirte.

Fue precioso mirarte.

Que tengas buen viaje 2015. 

Bienvenido 2016.


Boda

¿Sabéis una cosa?

Antes no sentía ningún pudor escribiendo, y ahora todo lo contrario. Me cuesta sentarme y contar lo que he vivido hasta ahora, quizá porque sea tan bonito que nunca encontraré las palabras adecuadas que lo puedan llegar a describir como se merece. Pero, eso sí, merece y me repito, que sea contado. 

Y lo mas sencillo sea comenzar con un sencillo y sincero GRACIAS. 

Gracias 9 de Mayo de 2015.

Porque después de muchos años, os pude tener a todos reunidos en un mismo salón compartiendo una ilusión. Por fin llegamos a la ciudad de las esmeraldas. Fui feliz y ese sentimiento sigue dentro de mi y no lo olvidaré nunca. Recuerdo cada momento y a la vez olvido todos. Pero creerme cuando os digo que una de los sentimientos mas bonitos que he vivido nunca lo sentí cuando, esperando detrás de unas puertas blancas frente a una capilla, éstas se abrieron y pude veros a todos. 

Todas y cada una de las personas que quiero estabais allí, esperando completar el camino de baldosas amarillas. Todos fuisteis testigos del final. Y habéis sido testigos de un comienzo. Sinceramente, esa sensación, es inolvidable. Porque mientras caminaba por esa alfombra, y mi mirada se cruzaba con las vuestras, mi cabeza bullía con recuerdos, imágenes y sensaciones. Porque en el tiempo que duró la ceremonia os pude mirar a todos de frente y sentir que tengo una vida preciosa y todo es porque estáis vosotros en ella. Y porque en el transcurso de las horas que estuvimos juntos, y cuando nadie me veía, os miraba furtivamente, y veía vuestras sonrisas, vuestras voces y a veces solo gestos. Y sentía que la energía que se vivió ese día es algo que no se volverá a repetir. 

Por todo ello, gracias. 

Gracias por la implicación, por vuestra entrega, por vuestra intriga y por vuestro corazón. Como dijo una canción durante la ceremonia, sentí que habías abierto ventanas en vuestro corazón y aquel día todos latían al mismo ritmo. 

Y como no quiero que se me olvide nadie, y estoy acostumbrado a las listas, seguiré un orden para no perderme. 

Gracias a los Yujuuuu por el entusiasmo puesto desde que decidimos que de las palabras se pasaban a los hechos. Por las ideas aportadas, por las cenas a nuestras espaldas y las compartidas juntos. Y por vuestra sonrisa constante. Por llenar el día de música y baile, por pintar al principito un decorado de ensueño. Por ser como sois, gracias. Por supuesto, gracias a Dora, la organizadora, por su dedicación, paciencia, ayuda y su amor. Nada de lo que ocurrió aquel día hubiera sido posible sin ti, porque supiste guiar nuestros pasos cuando a veces se perdían. Gracias. 

Gracias al maestro de ceremonias, Sergio, por implicarte en una historia que te dio muchos quebraderos de cabeza, gracias por tus palabras y por tu buen hacer. Por tus bonitas palabras bañadas en recuerdos de dos chicos jóvenes que comenzaban a vivir. Por todo, gracias. 

Gracias a las familias, a las preciosas madrinas, a los emocionados padrinos, a las hermanas Marga y Beni que consiguieron hacernos llorar a todos con sus palabras. Familias, fuisteis geniales. Por el hecho de montaros en este viaje sin dudar, por querer compartir con nosotros un día tan especial, disfrutarlo y sonreír. Sabéis una cosa, ese día me sentí orgulloso de todos y cada uno de vosotros. Todos juntos como hacía muchos años que no estábamos. Con multitud de chiquitos corriendo entre nosotros, haciéndonos ver que la nueva generación se abre camino. Dos familias unidas, hermanos, hermanas, cuñados, cuñadas, sobrinos, sobrinas, primos, primas, tíos y tías. Padres y Madres, gracias por hacer que ese día se quede grabado en nuestras memorias. Nos hicisteis felices. Sonreímos, reímos y vivimos un día inolvidable juntos. Conexión Tudela-Pamplona, siempre.

Y que mas decir, Gracias AMIGOS.

Gracias porque también sois familia. Vosotros sabéis quien sois. La amistad no es una etiqueta en facebook, o un seguimiento en twitter. Es un tiempo compartido, un momento vivido, un llanto contenido o una sonrisa disimulada. Amigos venidos de fuera, de Logroño, de Lodosa, de Tudela, de Pamplona o de la misma calle de la Catedral. Sin vosotros no hubiera sido igual. 

La banda sonora de mi vida está cantada por ti, y en ese día no me faltaste. Fue un día, nos queda el resto. Gracias Naiara, mi hermana pequeña como dijo Beni en la Capilla. ¿Seguimos bailando? Cuadrilla, un placer vivir a vuestro lado desde una cena buscando a un asesino a otra perdida en mitad de Belate, ¿cuántas mas? Las que queráis. Gracias. 

Mi familia de Zaragoza, mi familia veterinaria… “Son mis amigos… En la facul pasábamos las horas”. Así cantábamos hace años, y así seguimos. Pasando los años, pasando la vida y compartiendo momentos como los que vivimos. Y los que nos quedan por vivir. Gracias a todos por venir. Os quiero. 

Mis individuos Las Vegas y Prada. Empezasteis compartiendo muchos renglones torcidos. Ahora el renglón se hizo mayor y vosotros fuisteis testigos. Sin duda alguna. Gracias por seguir a mi lado. 

Mi nueva familia mas joven y reciente, mis madrugadores fisnes19. ¿Todos a una  no? El tiempo compartido o los años transcurridos, no implican mas o menos importancia. Sólo la calidad del tiempo vivido juntos, determina la importancia de los mismos. El tiempo vivido juntos es genial, y me hace feliz. Y esa felicidad la vivimos ese día. Y lo mejor de todo, juntos. 

El Renglón Torcido ahora camina mas recto, y con una alianza en la mano. Ahora todo forma parte de un recuerdo maravilloso, plasmado en cientos de fotografías, vídeos y recuerdos. Recogidos en mensajes de agradecimiento y felicitación. Compartido con vosotros y vivido con, por y para vosotros. 

Nunca olvidaré el día que vivimos juntos. Nunca olvidaré mis pasos, mi emoción contenida y vuestras miradas complices. Nunca olvidaré, vuestras sonrisas. Abrazos y besos. Vuestro amor y vuestras palabras. 

Vuestra sinceridad y sobre todo vuestra verdad. 

Gracias porque hicisteis todos del día de nuestra boda un día maravilloso que sin vosotros no hubiera sido igual. 

Hoy el Renglón Torcido rompe su pudor a contar historias de amor verdadero y felicidad. Una sensación nueva que hasta hace un tiempo no sentía, pero que hoy rompo porque la ocasión lo merece. Mis renglones bien merecen palabras de amor, contadas desde el corazón y vividas tan intensamente que la emoción llena mis ojos con solo recordar.

Escribo, quizá un final. Por eso el ” Y punto”.

Aunque sí, es un punto, porque esta historia de amor ya ha encontrado su ciudad de esmeraldas al final de camino de baldosas amarillas. 

Yo lo recorrí con dos pequeños rubíes rojos en mis zapatos como si fuera Dorothy en el Mago de Oz. 

Y hoy, los golpeo uno contra el otro pidiéndole al gran mago de Oz que no quite de mi mente el recuerdo de aquel día. 

Gracias.

Os quiero mucho. 

Y punto.

Boda


Rock'n Roll

Rock’n Roll

Desaparecido del blog y perdido en otros mundos.

No por abandono, no por falta de ganas de escribir. La falta de tiempo en ésta vida loca que llevamos a veces te supera. Sin minutos para poder sentarse, respirar, mirar dentro de mis cosillas y decir… Ahí voy.

Hoy sí, hoy fluyen las palabras nuevas a través de mis dedos. Hoy con ellos escribo Rock’n Roll, porque de eso se ha tratado la ausencia. Cuando mis manos no escriben renglones, se funden en arcilla y crean personajes como los de la foto. Personajes, con alma, con vida, con micrófonos y baquetas que ya por fin están en su hogar.

Ha sido un tiempo de locura. Preparativos a escondidas, cenas clandestinas, mensajes archivados y palabras y conversaciones silenciadas para no romper el encanto. Todo porque la voz de mis sueños se merece todo ésto y mucho mas. Una boda llega pronto a adornar el camino de baldosas amarillas, la voz se casa y como no podía ser de otra manera, hay que celebrarlo. Pero antes de celebrar su boda, despedimos la soltería con sopresas, risas y alguna lágrima. Con regalos escondidos, y palabras guardadas a modo de recuerdos.

Y entre risas, recuerdos y preparativos, se me ha ido el tiempo de contar mis tiempos.

Hoy miro la foto de los personajillos salidos del barro. Y pienso que ahí está su alma, su bondad y su vitalidad, la que ellos, los de carne y hueso me transmiten. Son muchos años juntos, media vida, y literal. Media vida de historias contadas en canciones, en cartas escritas por adolescentes perdidos en el comienzo de su renacer. Historias que hemos dejado vivas dentro de nosotros para hacernos ver que después de todo el tiempo pasado, parece que fue ayer cuando nos conocímos.

Disfruté formando un vestido negro, moldeando una chistera que debió ser un bombín. Sentí al fabricar cada mechón de pelo, y viví el hacer una perilla tan peculiar. Todos y cada uno de los días tenía una cita con ellos, esperaban encima de mi mesa del salón o bien en mi mesa de la cocina. Rodeados de sus pinturas y sus pinceles. Entraba a casa, los miraba y ellos, aún con su rostro sin pintar, sin sus ojos a los que mirar, esperaban ser tocados  un día mas.

Sólamente tocados por mí, nadie mas. Si debían romperse a manos de alguien, era en las mías. Si los estropeara, sería yo. Si un brazo caía al secarse el barro, yo era quien como un médico volvía a ponerlo en su lugar. Del trabajo a pintar; del trabajo a pegar; del trabajo a mirar si secaba bien la cola blanca. Y lo demás a un lado, el tiempo corría y tenía que ser perfecto.

Y para mí, así fue. Tras pintar chalecos y vestidos, camisas y zapatos, pelos y perillas, llegó el momento de darles el último soplo de vida. Con pulso firme, pero nervioso por ser el punto y final, sus ojos aparecieron bajo mi pincel. Y ahí estaban ellos, mirándome, saludando al nuevo día que por fin veían. Hoy sí, ya podemos ver a quien tanto ha pensado en nosotros. Por fin podía mirarlos a la cara, y sonreir, porque el final estaba cerca.

Con sus ojos, con sus ropas de gala, con su velo y su sombrero. Con las gafas hechas por el Sr. Pintor dado que yo no fuí capaz, y con el micrófono creado por una duendecilla llamada Ale, ocuparon juntos su pedestal de oro, para así, entre los dos crear Rock’n Roll.

Hoy descansan en su casa, duermen junto a sus gemelos. Yo los llevo en mi corazón, pero no penséis que me he vuelto loco por hablar así de un par de muñecos de barro. No. Los llevo en mi corazón, porque el amor, la dedicación y todo el cariño que hay puesto en esos muñecos, es el resultado de un amor, de una amistad, de una hermandad forjada y labrada a través de 17 años de vida. 17 años caminando juntos sobre nuestro suelo amarillo.

17 años bien merecen Rock’n Roll.


 

No se en que dia vivo. Bueno vale, sí lo se. He mentido. Pero vamos, que a día de hoy que es martes me parece que este sea el quinto martes de la misma semana. Y es lo que tiene estar de guardia, que si te toca un fin de semana tranquilo y no te toca trabajar, pues te das cuenta de que es finde aunque tengas que estar con el teléfono rojo  hasta en la taza del baño. Pero como te toque un turno de guardia movidito, pues ni eso.

Trabajar viernes por la noche, sábado por la mañana como es habitual, sábado por la tarde varias veces, domingo por la mañana, lunes por el mediodia… Bufff, que paliza. Y mientras tanto el teléfono rojo sonando además de todas las veces que toca ir a currar.

En fin. Que estoy en martes como si fuera sábado ya. Y aún faltan tres días mas de trabajo. Sí, tres días, porque éste sábado  no trabajo porque me voy de bodorrio… Un familiar que se nos casa, mi primilla, aquella con la que me llevo un día, dos horas y veinte minutos. Una cuenta que hemos hecho miles de veces cuando eramos chiquillos. Cuando jugábamos a mamás y a papás, con los clics, con las muñecas. Siempre me acuerdo del cuarto de San Jorge donde dormía la que el sábado se vestirá de novia.

Seguro que hay muchas risas, mucha diversión, y seguro que habrá llantos, pero de felicidad. Un día con la familia, con los viejos amigos del colegio. Un día en el que el Sr. Pintor se sentará a mi lado.

Día especial aunque quizá un poco nublado por ciertas cosillas que no me terminan de cuadrar del todo. Pero bueno, cada uno tiene sus pensamientos y sus opciones igual de respetables que todas. El espíritu de Gabriel y Galán nº 23, aquel que traje a éstas líneas hace un tiempo anda un poco disperso. Una pena porque ocasiones para celebrar como la que se presenta el sábado hay bien pocas. Yo si sirve de algo, hago un llamamiento al ese espíritu. A esa fiesta que fué volver a juntarnos todos en aquella casa. Y cuando digo todos, digo TODOS. Aquella casa de los abuelos, que ya nunca volveremos a pisar ni todos juntos ni por separado. Y ahora que ya no está, parece que hay algo que nos desune. Yo no quiero que así sea. Aquí queda escrito. Pero el sábado disfrutaremos como nunca. Todo por los novios y por su familia. Enhorabuena.

En fin, opiniones. Divagaciones. Conjeturas. O quizá pensamientos demasiado atrevidos para ser expuestos entre renglones. Pero al fin y al cabo, son mis opioniones y me creo libre hablara poder decirlas.

“Buenas noches, principes de Maine, reyes de Nueva Inglaterra.”


 

Igual que una novia ante su próxima boda, la semana pasada tuve solidaridad con una de mis amigas y mis subconsciente se dedicó a no dejarme dormir bien por las noches.  Pensé que sería por los nervios de la boda, ¡ni que fuera yo el que iba a ir al altar! Los días pasaron con sueños raros, con miradas nocturnas y furtivas al reloj de la mesita, y con ojeras durante el día.

No dormía bien.

Y así pasaron el lunes, martes, miercoles… El jueves comenzó mi viaje hacia los nuevos esposos. El jueves, tampoco dormí bien. Una cama diferente, un colchón que no era el mío, una almohada desconocida, y una sensación de dormir al lado de alguien a la que ya no estoy acostumbrado. Ese jueves, tampoco. El viernes siguió el camino hasta el destino, y por cosas obvias, tampoco dormí, alcohol, fiesta, dolor de cabeza, de estómago y trasnochar. Lo típico. Aunque la historia de la boda, es otra historia. Viernes y sábado, se saldaron con ocho horas en total.

Iluso de mí, pensé que después de pasados los nervios de la boda, llegaría la paz y el descanso. Pero lo he dicho, iluso de mí. Porque los sueños extraños,  y ver las horas pasar de la noche sigue formando parte de mis horas de descanso. Y si a todo ésto le sumamos con sueños de viajes extraños, en aviones que hacen cosas raras, mientras me trasladan a Egipto, para después pegarme corriendo por una especie de correccional, huyendo de una especie de zombies toda la noche… Eso no es placentero; eso no es dormir; eso no es el placer de dormir… ¿Donde están los sueños de reencuentros? ¿De la sensación de volar? ¿De las sonrisas, de cosas bonitas?

Ojala tuviera por las noches el sueño que tengo por la mañana, ¿no es así el nuevo grupo de facebook? Pues no es que sea así exactamente, porque por las noches si que tengo sueño… Pero después de mis noches agitadas sin ningún sentido, por las mañanas tengo muchísimo mas sueño.

Supongo que es como todo, temporadas que estamos mas nerviosos, o sin mas temporadas en que necesitamos dormir menos… Pero bueno, si solamente es eso, que no necesito dormir mas, por lo menos podía tener sueños bonitos en lugar de aviones y zombies.

Seguiremos informando.


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Este año de momento vienen tres. La primera mañana mismo.

Preparados, listos,… Ya. Gastar, gastar y gastar. ¿Crisis? ¿Que es eso? Jajaja. No, hay que ahorrar. En lugar de llevar un traje que luego aparcas en el armario y no vuelves a usar, se compra uno unos pantalones monos y ale, a pasarlo bien…

Pero lo peor de las bodas no es eso. Es darse cuenta que la gente que se casa o es de mi edad, ¡o es mucho mas joven!

Madre mía, a donde vamos a llegar.

Mañana mismo, una quinta del 80, y de bodorrio. En verano dos más. Y más jovenes que yo.  ¿Lo de vestir santos se sigue llevando? A esta paso es lo que me va a quedar. Si es que ni previsión de futuro hay.

Si, claro, mejor solo que mal acompañado, ¿no?

¡¡¡La soledad aburre hombre!!! 

Siempre me quedará el alcohol…. Jajajaja.