Archivo mensual: abril 2011

 

Nunca lo había hecho, pero como dijo hace poco la Princesa Letizia, las reglas están para romperse. Y cuento el por qué de la ruptura de reglas. Con éste año, van tres contando historias a través de mis renglones. Comencé en marzo de 2009, así que a estas alturas, ya es el tercer abril que me asomo a vuestros pensamientos a través de mis líneas. Y cuando todo ésto empezó, y vi que la cosa iba hacia adelante, pues establecí una serie de reglas. Una de ellas era que sólo podía cambiar el formato del blog una vez al año, y a poder ser en los aniversarios. Cosa que hasta ahora he hecho y cumplido. El 2009 fué de una manera, que cambió con el 2010. Y el 2011 fue de nuevo una renovación en el estilo del Renglón Torcido. Así mismo, me propuse que año tras año, cambiaría la fotografía que acompaña la cabecera del título. La cambiaría una vez con el estilo del formato, y punto.

Pues esa es la regla que rompo. Y la he roto hoy día 28 de Abril de 2011. Para romperalas dijimos, ¿no Letizia? Pues ya está. Hoy no tengo un día especialmente alegre, sino mas bien tristón, mimosón y muchas cosas terminadas en “ón”, y he decidido que por que sí, iba a cambiar la foto que me anunciaba. Pues que mejor que poner una foto de mis vacaciones, hecha con amor por un señor pintor sin otros chicos del montón, en calidad de reportero gráfico de los días de descanso.

Una foto sin saber que estaba haciendo, sipupongo que perdido en algún bosque encantado de los recorridos, pensando en cuentos de hadas rodeados de puntos rojos que adornan los vestidos de los duendes de dichos bosques.

Una nueva foto en un día rojo. Rojo marcado por el teléfono rojo de nuevo. Influyente en exceso en los estados de ánimo de quien viste y calza. Pero sobre todo un día feliz porque sigo siéndolo como nunca lo he sido. Que no se lancen las alarmas. Estoy bien, un día triste, un día nublado no implica una tempestad ni mucho menos. Sigo siendo yo, feliz y contento por lo que tengo a mi lado. Ni duda cabe al respecto. Pero bueno, son días. Como hace poco escribía Vega, en su twitter después de sufrir un robo en su casa de Los Angeles: “mejor mañana, mejor sin más”.

Aunque sabes, siempre el día mejora cuando menos te los esperas. Cuando de repente comienza a sonar el teléfono y te hacen sonreir cuando al otro lado de la línea unas sencillas palabras hacen que los silencios del corazón rían de oreja a oreja mientras sigue latiendo.

Late fuerte, siempre. A golpes rojos, a puntos del corazón.

 

 


 

No es necesario grandes cantidades de dinero para disfrutar de unas vacaciones perfectas. Ni viajar al otro lado del mundo, ni ver monumentos con renombre. Ni esperar largas colas en aeropuertos mientras facturas tu equipaje o esperas un tren con destino el paraíso.

No. Sólo hay que imaginar, descubrir y disfrutar de lo que tenemos alrededor. Y de ahí sale un viaje a donde tu mente quiera transportarte.

Al sol de un paraje maravilloso, sin necesidad de hacer nada más. En el porche de una casa llena de historias que ya no pueden ser contadas. Esperando volver a poner en marcha esa autocaravana con el destino que sólo él y yo conocemos. Que mejor sitio para respirar un aire completamente puro. En silencio. Rodeados de miles y miles de margaritas que se ponen a nuestros pies a modo de alfombra.

Y alrededor, la nada. Así deberían ser las vacaciones siempre. Sin nada en la cabeza mas que disfrutar. Y así han sido. Unas veces solos y otras acompañados. Pero vacaciones que es de lo que se trataba. Ordenadores abandonados, móviles casi igual. Sin coberturas, sin muchas llamadas. Sólo él y yo, y la autocaravana.

Partimos de nuestra casa, cerrando bien las puertas no fuera a entrar alguien desconocido. Y  de ahí rumbo a rozar las nubes, entre verdes muy verdes y bosques encantados que hacían aparecer rinocerontes en sus árboles. Paseando entre puentes colgantes y sonidos de manantiales a nuestros pies. Y en ellos, en nuestros pies, barros de mil y una aventura, lavados en aguas de charcos caídos del cielo.

Aparcando nuestra caravana allí donde nos dijera algo el camino. En un pueblo, en un río, en una iglesia, donde fuera. Siempre sin un rumbo fijo.

Parece algo así como un sueño, ¿no? Como una de esas historias que de vez en cuando me invento que no tienen ni pies ni cabeza. Pero no es así. Han sido unas vacaciones verdes, muy verdes. Llegando a lugares extraños, rodeados siempre de aire limpio que entraba en nuestros pulmones, incluso a veces faltando haciendo que las fuerzas flaquearan. Descubriendo pueblos fantasmas, imaginando historias vividas en cada una de esas casas que hemos pisado sin dueño. Lugares perfectos a los que probablemente yo sólo nunca hubiera llegado, pero que gracias a mi compañero de viaje hemos descubierto, juntos.

La autocaravana ya está con nosotros, preparada para próximos viajes. Sólo hay que tener  un poco de imaginación y echar a volar.


“Noy hay nada mas peligroso que jugar con un cañon cargado”

 

Autor: Sr. Pintor.

Observacion: uno que se levanta inspirado de par de mañana.

Un día soleado, festivo y sin nada que hacer estimula el intelecto.

Ya no sólo pinta sino que me va a quitar el puesto escribiendo renglones.

Jajaja, ¡antes muerta! 


 

Retomo una entrada guardada en mi blog desde julio de 2010. Hoy sábado marcado a rojo por  mi teléfono famoso. Un sábado sin juergas, ni películas, ni efectos especiales. Un sábado mio, con mi ordenador y nada mas.  Una entrada sencilla, sin pretensiones mas allá de recordar a la gente que a crecido junto a mi. Hace un tiempo hable con motivo de un reencuentro, de mis amigos del colegio. Pero a partir de ahí llegaron muchos mas, y la mayoria para quedarse. A muchos otros, les dediqué una canción: aquella que en una noche de borrachera en Zaragoza cantamos todos juntos y a alguno que otro se le escaparon lagrimillas. Hoy los traigo de nuevo. No se si a todos, pero si de los que ahora mismo puedo acordarme. Si no estás en la lista y crees que deberías estar, hazmelo saber.

Es difícil elegir el primero, pero ahí van:

ERICA Y JOSE, LETICIA Y CARLOS, ERKUDEN, ANA Y SERGI, JESUS, JUANFER, JOSEMIGUEL Y SUSANA, RUTH Y POTO, VANESSA Y LUIS, ESTHER Y JAVI, AINHOA Y JUANVI, RICARDO Y MAITE;  AZUCENA, REGINA, VANESA Y HUGO, MIREN, IRATI Y DABID, MIRIAM Y COBO; NAIARA Y PEPO; JUANJO, IÑAKI, CAMILO, AINHOA Y RUBEN, ANA; MERCEDES Y AMAIA; MANOLO, MIGUEL, LUIS, AMADO, VICTOR; ERIK, EDUARDO, JAVI, SUSANA, VIOLETA, VANESA, SILVIA; JAVI Y JORGE; LAURA Y DANI; BEGO, RUTH Y EVA.

¿Punto y final?

Pensé que al escribir una lista no podría dejar de poner nombres. Pero no, todo acaba. Hay cientos de amigos en facebook, pero cuando los escribes no hay tantos. No todos somos amigos, a todos no los veo a menudo ni mantengo una relación fluida. Pero todos en un momento dado a lo largo de los últimos 15 años han sabido sacarme sonrisas y disfrutar de ésta vida conmigo. Seguramente me deje alguien, perdón por ello. Si es así, sólo hay que corregirlo y escribir un nuevo nombre. Ésto es como pasar lista, ¿estáis todos los que sóis?

Ésta lista no está escrita hoy día 16 de abril, si no que se escribió el 24 de Julio de 2010. Quizá alguien nuevo llegara a mi vida después de ella. Puede ser… Si es así seguramente llegarás a formar parte de mis renglones.

Así es la vida, conocemos a mucha gente mientras avanzamos con paso fuerte hacia nuestro destino. Pero los que de verdad quedan a tu lado se pueden resumir en pocas lineas. A todos ellos un beso enorme.

Ah, por cierto, sigo soñando puntos rojos…

 


Hay días que casi es mejor no levantarse de la cama. De esos que ya pensaba superados que de repente vuelven y te recuerdan que estarán aquí para mucho tiempo. El síndrome de la mujer de rojo parecía desaparecido, pero no. Regresa y regresa.

Éste viernes vuelve a mi el teléfono rojo, y se nota en exceso. Y hace que cada día de la semana sea más duro de lo habitual. Circunstancias que confluyen en un mismo punto; cada paso que das en el día parece que tropieza con el anterior… En definitiva, esa mala leche que de vez en cuando me sale sin querer, pero que si te paras a analizarla punto por punto todo tiene su lógica. Sólo hay que prenguntar para averiguar el por qué de cada situación.

Si a todo ésto le añadimos que no duermo del todo bien debido a múltiples sueños variados que llegan a perturbar mi descanso, pues apaga y vamonos. Hoy he vuelto a soñar por no se cuánta vez  con mis examenes de la facultad. De esos que llegas a la clase y te das cuenta que no has estudiado nada del temario. Hoy por ejemplo no es que no hubiera estudiado nada, si no que ni siquiera había ido a clase en todo el año. Es más, no sabía ni cual era mi clase donde tenía que hacer el examen. Así que ya ves tú los nervios. Eso si, la clase estaba a la última. Muchas pantallas por todos los lados, proyectores estupendos y unas sillas comodisimas. Que yo recuerde, las clases no eran así en mis tiempos. Que esas si que las pisaba.

En fín, un día para meterse en la cama y olvidar. Aunque los que esperan los días posteriores no creo que vayan a ser mucho mejores. Paciencia y a seguir, que el síndrome pasará.


 

“Los silencios del corazón”

 

Siempre que pensamos en un corazón, lo primero que se nos viene a la cabeza son los sonidos que produce. Esos que demuestran que está ahí dando vida. Cuando apoyamos la cabeza en el pecho de alguien y notamos sus latidos. Su forma de decir hola. Cuando apoyamos nuestro fonendoscopio para conocer su ritmo. Ese golpe dentro de nuestro pecho cuando estamos nerviosos, o esa calma cuando lo notamos antes de dormir.

¿Y los silencios? ¿Que hace el corazón cuando no lo oímos? Hoy mientras estaba realizando un curso en el trabajo he descubierto esta gran frase. Los silencios del corazón. Toda una vida tratando de escucharlo y nunca reparando en sus silencios.

Hoy se merece ser la frase del día.