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Rock'n Roll

Rock’n Roll

Desaparecido del blog y perdido en otros mundos.

No por abandono, no por falta de ganas de escribir. La falta de tiempo en ésta vida loca que llevamos a veces te supera. Sin minutos para poder sentarse, respirar, mirar dentro de mis cosillas y decir… Ahí voy.

Hoy sí, hoy fluyen las palabras nuevas a través de mis dedos. Hoy con ellos escribo Rock’n Roll, porque de eso se ha tratado la ausencia. Cuando mis manos no escriben renglones, se funden en arcilla y crean personajes como los de la foto. Personajes, con alma, con vida, con micrófonos y baquetas que ya por fin están en su hogar.

Ha sido un tiempo de locura. Preparativos a escondidas, cenas clandestinas, mensajes archivados y palabras y conversaciones silenciadas para no romper el encanto. Todo porque la voz de mis sueños se merece todo ésto y mucho mas. Una boda llega pronto a adornar el camino de baldosas amarillas, la voz se casa y como no podía ser de otra manera, hay que celebrarlo. Pero antes de celebrar su boda, despedimos la soltería con sopresas, risas y alguna lágrima. Con regalos escondidos, y palabras guardadas a modo de recuerdos.

Y entre risas, recuerdos y preparativos, se me ha ido el tiempo de contar mis tiempos.

Hoy miro la foto de los personajillos salidos del barro. Y pienso que ahí está su alma, su bondad y su vitalidad, la que ellos, los de carne y hueso me transmiten. Son muchos años juntos, media vida, y literal. Media vida de historias contadas en canciones, en cartas escritas por adolescentes perdidos en el comienzo de su renacer. Historias que hemos dejado vivas dentro de nosotros para hacernos ver que después de todo el tiempo pasado, parece que fue ayer cuando nos conocímos.

Disfruté formando un vestido negro, moldeando una chistera que debió ser un bombín. Sentí al fabricar cada mechón de pelo, y viví el hacer una perilla tan peculiar. Todos y cada uno de los días tenía una cita con ellos, esperaban encima de mi mesa del salón o bien en mi mesa de la cocina. Rodeados de sus pinturas y sus pinceles. Entraba a casa, los miraba y ellos, aún con su rostro sin pintar, sin sus ojos a los que mirar, esperaban ser tocados  un día mas.

Sólamente tocados por mí, nadie mas. Si debían romperse a manos de alguien, era en las mías. Si los estropeara, sería yo. Si un brazo caía al secarse el barro, yo era quien como un médico volvía a ponerlo en su lugar. Del trabajo a pintar; del trabajo a pegar; del trabajo a mirar si secaba bien la cola blanca. Y lo demás a un lado, el tiempo corría y tenía que ser perfecto.

Y para mí, así fue. Tras pintar chalecos y vestidos, camisas y zapatos, pelos y perillas, llegó el momento de darles el último soplo de vida. Con pulso firme, pero nervioso por ser el punto y final, sus ojos aparecieron bajo mi pincel. Y ahí estaban ellos, mirándome, saludando al nuevo día que por fin veían. Hoy sí, ya podemos ver a quien tanto ha pensado en nosotros. Por fin podía mirarlos a la cara, y sonreir, porque el final estaba cerca.

Con sus ojos, con sus ropas de gala, con su velo y su sombrero. Con las gafas hechas por el Sr. Pintor dado que yo no fuí capaz, y con el micrófono creado por una duendecilla llamada Ale, ocuparon juntos su pedestal de oro, para así, entre los dos crear Rock’n Roll.

Hoy descansan en su casa, duermen junto a sus gemelos. Yo los llevo en mi corazón, pero no penséis que me he vuelto loco por hablar así de un par de muñecos de barro. No. Los llevo en mi corazón, porque el amor, la dedicación y todo el cariño que hay puesto en esos muñecos, es el resultado de un amor, de una amistad, de una hermandad forjada y labrada a través de 17 años de vida. 17 años caminando juntos sobre nuestro suelo amarillo.

17 años bien merecen Rock’n Roll.


El Renglón Torcido

 

Pasemos página de un día no demasiado bueno.

Sin barba, descubierto.

Sin una identidad reconocida cuando me miro en el espejo. ¿Quién está ahí detrás? ¿Quién está delante? Las circustancias de la vida, las coincidencias hacen que todo se acumule en un mismo instante. Ese instante en el que huyes.

Una fecha señalada en el calendario que deja de ser señalada.

Un día, un solo día.

8 de Septiembre.

En el que mi rostro vuelve a ser el que era gracias a la medicina, y dolorido gracias a ella.

Y después.

Después nada.

Ahí termina la señalidad del día. No hay nada mas. No hay celebraciones, no hay sonrisas. No hay fiestas. Y si hay sonrisas, me duele el labio por mi visita al médico, asi que ¿para que reir?

Esa es la historia.

Poner la banda sonora que acompaña hoy a mis renglones, leedlos con ella.

Las líneas que hoy recorren mi cara, hablan de historias vividas, de quien soy. Y hoy se ven mejor que nunca. Me miro en el espejo y ahí estoy yo. Sin barbas, sin nada que me oculte.

Yo.

Elimino los días señalados del calendario. Veo recuerdos en casa que hablé hace unos días de sacar de la recámara, y sin embargo siguen en ella. En las estanterias, en las paredes, delante de mi.

Si las marcas de mi cara recuerdan quien soy, y lo que he vivido, ¿por qué hoy no veo nada en ellas?

Y todo lo veo a través de las fotos que tengo delante del ordenador mientras escribo. A través de papelitos en los cuadros de mi baño. Mediante los adornos que llenan las estanterías de mi dormitorio.

Hoy se van. Han desaparecido y tenía que ser hoy. Miro y en las fotos estoy yo. Miro y en las fotos está mi orquesta, en la que están individuos, los viejos, los nuevos. Miro y en ellas está quien pone letras a mi vida, Araian. Miro y todas las lineas de mi cara hablan de historias de quien soy, de donde estoy.

Yo tengo muchas cosas que contar aunque a veces me cueste empezar. Y mas últimamente que ando con pies de plomo a la hora de escribir, o por lo menos al empezar. La libertad para expresarme a veces es difícil. Las autocensuras no son buenas y tambien hay veces que es mejor guardarse las cosas para uno mismo.

Al final hoy si fue un dia señalado.

Por mi rostro marcado.

Por mirarme a la cara y ver quien soy.

Por volver a caminar entre mis paredes siendo yo.

Por ser capaz de guardar cosas en un cajón que pensé nunca podría guardar.

¿Y ahora que?

No estoy contento, ni mucho menos. Ni alegre, ni feliz. Mas bien todo lo contrario. Después de una semana extraña, de encuentros y desencuentros, me refugio en mi director. Ese del que tanto hablaba y que ahora duerme bajo mi mismo techo. Siempre antes de dormir, voy al salón y lo miro.

Sr. Director. Bienvenido a casa.

 

 


El renglón torcido

Pocos miedos quedan ya en la recámara, han empezado a salir uno tras otro. Es mejor sacarlos todos de golpe, en el ahora, porque después se acomodan, se hacen fuertes y duele mas el tener que perderlos de vista. Y la herida que produce el sacarlos, es grande cuando se van todos juntos, pero luego cicatrizará solita.

Eso siempre será mejor que sacar uno, doliendo.

Y esperar un momento.

Y sacar otro más, volviendo a doler…

Y esperar otro momento.

Y para después sacar uno que nos dejamos en una esquina, doliendo de nuevo sobre una herida vieja que no dejamos cicatrizar.

Y esperar, de nuevo, otro momento.

Hay que buscar bien en esa recámara, revisarla, investigarla, escrudiñar cara rincón. Memorizarla como si fuera la última vez que vamos a mirar dentro de ella, para que no se pueda esconder ninguno entre las sombras. Los miedos son así. Adquieren formas, colores y apariencias engañosas que les hacen pasar desapercibidos.

Y cuando empiezan a salir, uno detrás de otro, comienzas a encontrar las baldosas mas estables bajo tus pies.

Hoy podría hablar, bajarme hasta las miserias del fondo de un organismo vivo que crea sentimientos a partir de moléculas químicas que nos conforman. Sensaciones que se crean a partir de transmisiones nerviosas que recorren nuestro cuerpo. E investigar y contar que es lo que hay en la recámara que habita dentro de mi. Esa de la que están saliendo los miedos. Pero no lo voy a hacer.

Quizá sera porque muchos de ellos ya han sido plasmados a modo de renglones expuestos hace días. Con señales, planes, tiestos rotos y pudiendo contar dulces locuras conmigo. Hoy simplemente digo “Espera un momento”. Me lo digo a mi. Se lo digo a aquel Señor Director al que le pedía que comenzara a guiar mis pasos, porque la música se había detenido. Yo soy el que dirijo, yo soy el que me pongo mi música. Yo soy el Señor Director, al que hablaba, al que me refería. Al que le pedía ayuda porque no sabía que baldosa pisar sin caerme. Sin hacerme daño. Y hoy le pido a aquel Señor Director que cambie de música, porque la que comenzó ha sido demasiado triste, y ya no me apetece que así sea. Hoy aparece delante de mi como antes no lo hizo. Entero, nítido con su batuta en la mano, poniendo orden en una orquesta desordenada.

Quiero marcar el ritmo.

Quiero marcar MI ritmo.

Quiero escuchar melodías que recorran mi cuerpo a tal velocidad que no pueda ni identificar en que parte está. Caminar firme aligerando el paso que de primeras fue titubeante y ahora es mas seguro. Ahora he vuelto a coger la batuta, para tratar de que no vuelva a quedarse quieta, inmóvil, sin un ritmo que marcar. Y mientras tanto, y cambiando de música, vuelvo a configurar mi orquesta. En la que los individuos vuelven a tocar junto a mi: Las Vegas, Prada y Castro, Madonna Lilly, una Sra. de Salamanca, Sra. Muela; en la que viejos amigos regresan para recuperar posiciones perdidas a lo largo de los años, como el nuevo individuo Se(ño)rCHO, y otros chicos del MOMOntón, de aqui de allá. Que se yo. Junto a ellos en éste tiempo he dirigido nuevas canciones, y por eso hoy cambio de tercio y tocamos algo nuevo.

Espera un momento, ¿o no?


mago de oz
“… mirar a mi lado, agarrarme de una mano y seguir caminando.”

Hoy he recordado un caparazón que antiguamente vivía conmigo. Lo tenía a mi lado, por si tenía que guarecerme en él rápidamente. Lo limpiaba con esmero, lo lavaba, lo pulía… Era  mi caparazón.

Cuando algo me dolía, corría rápidamente a él, para evitar seguir sufriendo. Me valía de él para protegerme de los obstáculos que me encontraba en mi caminar por  baldosas amarillas… Era mi caparazón.

Muchas veces traté de dejarlo en casa, de vivir sin él experiencias nuevas. Cuando unas mariposillas comenzaban a revolotear dentro del estómago y hacían cosquillas el corazón. Ese era un buen momento para comenzar a vivir sin él. Pero la mayoría de las veces que las mariposillas venían, tal cuál comenzaban a morir producto de elementos tóxicos para el corazón. Y conforme veía que las dulces revoloteadores iban desapareciendo, más ansia tenía por volver a mi casa y refugiarme de nuevo en él… Era mi caparazón.

Siempre era, lo fue y será. Pero ahora en el presente ha pasado a formar parte de los objetos del desván. Desde hace un tiempo consiguieron que lo abandonara para no volver corriendo para refugiarme en él. Las mariposillas volvieron y con fuerza, para no marcharse mas. Encontré a la persona que aprendió y leyó el manual para el perfecto cuidador de mariposas, para ponerlo en práctica. Y el resultado es que las mariposas siguen, y de vez en cuando descubres que una nueva comienza a aletear de nuevo.

¿Y mi caparazón? Lo tengo guardado bajo llave, lejos de mi vista, para disfrutar lo que estoy viviendo ahora sin precauciones. Sí, sin precauciones. Porque no me hacen falta. Porque se que no tengo obstáculos delante mientras camino con mis zapatos de rubíes hacia la ciudad de esmeraldas. Y porque se que si un día hay un obstáculo, lo único que tengo que hacer es mirar a mi lado, agarrarme de una mano, y seguir caminando. Para eso no es necesario el caparazón.

Un Sr. Pintor, pinta mariposas por donde quiera que vaya. Pinta puntos rojos donde quiera que mire. Sueña historias llenas de sonrisas para compartir. Vivimos sin miedos, felices, seguros. Aunque en el fondo del corazoncillo uno siempre tiene el miedo de que cuando todo marcha bien, algo puede salir mal. Pero sinceramente, no viviré pensando en eso.

Siempre recurro al destino, el destino que mi amiga Naiara me cantó en una de las primeras canciones que oí a través de su magnífica voz hará unos 14 años. Y ese destino un día me puso al lado de un Sr. Pintor, que yo ignoré. Y volvió a ponerme al lado del Sr. Pintor, y fuí un chulo… Pero el destino volvío a ponerme a su lado, y desde entonces seguimos así.

Juntos, al lado.

Llenos de puntos rojos donde quiera que miremos.

Un punto rojo, es un te quiero.


 

Votad a Naiara (Cantante de EL PORTAL DE JADE) para los premios Garridorock 2010 en la categoría Mejor Cantante Femenina 2010!! Es tremenda!! Excelente vocalista y mejor persona!! Por si hay alguna duda:

Que, ¿se lo merece o no? ¡Por supuesto que SI! Venga chic@s animaros y vota …dle. No os olvideis, Mejor Cantante Femenina 2010 Naiara (EL PORTAL DE JADE). Un voto por ordenador.

Así posteó individuo Prada en su facebook un alegato para votar a Naiara como mejor cantante femenina. Y no puede ser de otra manera, así que la publicitamos tambien por aquí. No podía faltar una mención en éstas páginas hombre, a las que tantas veces se ha asomado ella.

Sólo hay que entrar en la página y hacer un clic, es así se simple.

¡VOTA en los PREMIOS GARRIDOROCK 2010!

¡Vuelven los Premios GarridoRock! Después del éxito de la pasada edición, volvemos a abrir las votaciones para que elijáis a los mejores del 2010, esta vez con un sistema de seguridad mejorado para que no hagáis trampas (que algunos sois muy hábiles). Son muchas las bandas nominadas y muchos los grandes discos del año que ahora termina, tenéis hasta que finalice el 2010 para votar, anunciaremos los ganadores en un número especial a principios de 2011… ¡a votar!

En éste enlace vas directo a las votaciones:

http://garridorock.com/?p=495


 

 

“Y un día después de la tormenta, cuando menos piensas sale el sol. De tanto sumar, pierdes la cuenta, porque uno y uno no siempre son dos”

Lo mejor es no hacer planes, porque seguramente y la mayoría de las veces no saldrán como los esperas. Y no es por hacer planes, sino porque la vida discurre por caminos que no somo como  uno a priori imagina. Sino que los adorna con colores que a veces no nos sientan del todo bien, por ejemplo, con el color de nuestros ojos.

Si últimamente no escribo demasiado es porque hay cosas que no logro encontrar la manera de escribirlas. Si echara la vista atrás, volvería a una de las primeras canciones que escuché de una gran amiga mía, Naiara, que decía algo así como “no encuentro la manera de decirte lo que siento, que todos mis sentimientos ya no tienen solución…” No es que no sepa decir a alguien lo que siento por él, no es el caso. Pero si que hay momentos en los que no se explicar situaciones de una manera que no las exponga claramente. Si leéis de vez en cuando, os habréis dado cuenta de que la mayoría de las veces que cuento las cosas, no se hacen de forma directa. Bueno, hasta que se me hinchan las narices y entonces no queda otra que poner lo que surja y ya está.

He vivido últimamente Zaragoza de noche, Bilbao de noche y complicaciones añadidas a mis excesos con el alcohol. No os preocupéis, no tengo un problema, por lo menos de momento. Me he reencontrado con gente a la que no veía hacía tiempo y he compartido muchísimas risas.

Pero tambien últimamente he vivido situaciones tensas, en diferentes frentes, a los cuáles hay muchas veces que no me se enfrentar. Como dice la canción, siempre uno y uno no son dos, y así es. Mi intención siempre es hacer las cosas medianamente bien, aunque muchas veces no las consiga. Riñas con gente a la que quieres por tonterías, por malentendidos o por tratar de hacer las cosas bien (creo que de ésto hablé hace poco). Y esas riñas se vuelven a repetir en un periodo corto de tiempo, por razones parecidas a las primeras.

Y ahí no quedan la situaciones tensas, sino que se añaden nuevas. Escenas de un teatro en el que siendo el actor invitado piensas que tienes mas diálogo del que te correspondería por contrato. En éstos momentos tengo la cabeza en blanco. No se como seguir. Pero supongo que alguien lo leerá que lo entenderá, como muchas otras veces pasa.

“Abrazame, abrazame, y no me digas nada… Que esta tristeza no me abandona y este miedo duele mas”

Soy amigo de mis amigos, e intento ser el mejor en cada momento, o segun las circunstancias. Unas veces se me da bien y otras no estoy a la altura requerida. Muchas veces siento lo que sienten los demás, si alguien lo pasa mal, yo tambien. Cuando alguien está raro, yo tambien lo estoy. Os conozco, así como vosotros a mi. Y no vale negarlo, ni publicarlo, para después borrarlo. Solo quiero saberlo. Nada mas. Saber que todo va bien o que todo va mal, porque así entonces podremos arreglarlo para seguir caminando aunque los colores no nos peguen con el color de nuestros ojos como decía al principio. Odio ver cuando alguien es tratado mal sin causa aparante. Y mas cuando esa persona te importa. Pero tambien se que hay sitios donde desde muy pequeñito me enseñaron que era mejor no entrar por si salía el coco. Conozco a gente buena, que es capaz de pensar que todo fue mal por su culpa aún estando equivocado completamente. Y ahí es cuando olvido lo que me enseñaron de pequeño y meto el morro para poder poner un poquito de luz, abriendo los ojos a quién no quiera ver.

Dos no discuten si uno no quiere. No hubo egoísmo. Quizá hubo de todo, pero jamás egoísmo.

“Cuando menos piensas sale el sol…”

 

 


Un chico del 2010, que entrará en la treintena en el transcurso del año, tiene las siguientes motivaciones, inquitudes, pensamientos y teorías, que se relatan en los primeros 50 puntos:

1. Quiero salvar el Cabanyal (un barrio valenciano que quieren demoler para hacer un paseo)

2. Estoy cansado de que me digan que si no ligo es porque no quiero.

3. Me cago en la campaña de Intereconomía contra el uso del preservativo.

4. No quiero la visita al Papa a España en 2010. No con mis impuestos (y añado, no con mis impuestos homosexuales)

5. Me molan Las canciones del 2009.

6. Noches sin freno… ¡¡¡ Mañanas con Ibuprofeno!!!

7. Queremos llegar a 1.000.000 de homosexuales en 30 días.

8. Me gusta el Bar Alakarga.

9. Cada vez que entro en Bershka me entran ganas de pedirme un cubata.

10. Yo tambien creo que cuando un navarro te dice “si eso te llamo”, no te va a llamar.

11. No es que yo sea borde, es que tú eres gilipollas.

12. Por que la Cabalgata de Reyes de Pamplona si que tenga un rey negro de verdad ( otro año mas sin conseguirlo )

13. Le metería un polvo a uno o mas de mis contactos.

14. Voy llorando en un taxi sin importar la dirección.

15. Yo tambien me intenté ligar a un hetero.

16. Yo tambien creo que las moscas traman algo con esa frotada de manos.

17. Soy un poco cerda. (Sin comentarios)

18. Hay que follar mas y joder menos.

19. Si cuando un agente me dice “papeles”, yo le digo “tijeras”, entonces ¿gano?

20. Si se meten 1.000.000, yo, Jose Romero, me tatúo los 151 pokemon en la espalda.  ( Y el MIM, ¿para cuando?)

21. Si cojo a cupido le parto la cara.

22. Todos con Indhira.

23. Por la liberación del buque Ariana, 6 meses de secuestro infernal.

24. Para que la comparsa de gigantes y cabezudos de Pamplona, lance el txupinazo.

25. Quiero un Mister Gay España.

26. Justicia para Nagore Laffage.

27. Apoyo la plataforma pro-tapa gratuíta en Pamplona.

28. Si no sabes la diferencia entre “haber” y “a ver”, no mereces vivir.

29. Andreíta tiene que estar con Belén Esteban.

30. Apoyo al grupo que apoya a los arrantzales del buque Alakrana y a sus familias.

31. Tambien somos miles de personas a favor de la ley del aborto.

32. Yo cobro menos que Cristiano Ronaldo.

33. Voy al Bar Aldapa.

34. Tengo un amigo heterosexual y le apoyo.

35. Soy hombre, me gustan los hombre. Y que…

36. No te restriegues mas, ya sabemos que estás todo buenorro.

37. ¿¿ Me entiendes ??

38. Apuesto a que encuentro a 200.000 personas que detestan a Jose María Aznar.

39. La Gallega City, ciudad sin ley.

40. Mi vida tambien tiene banda sonora.

41. Naiara Ruz.

42. Soy de la generación de la EGB.

43. En tu declaración de la renta, acuerdate, la iglesia ya tiene de sobra.

44. Yo tambien me metía en los huecos de la estatua de la Ciudadela.

45. Ratzinger… Cierra la boca.

46. Un bebé está menos protegido que un lince: aún no han abusado de un lince.

47. De lunes a viernes en un segundo, por favor.

48. Yo tambien iba al Chelus.

49. Yo soy de los que lleva roto los vaqueros por el tiro.

50. Yo tambien odio a Amaia Montero.