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Una noche como la de hoy te marchaste para no volver. Soy malo con las fechas, quizás sean diez años ya, quizá más, o tal vez menos. Pero mucho tiempo ya. 
Inocente, siempre niño, siempre adulto. 

Siempre único. 

Puede que muchas veces no lográramos entenderte. Y sé que muchas otras te entendíamos con solo mirarte. Recuerdo el tacto de tus manos de hombre de campo. Recuerdo tu olor, el roce de tu barba cuando nos abrazabas. 

Fuiste duro, hasta el final. Fuerte como una encina y valiente como los guerreros. Pocas veces te vimos quejarte de dolor, salvo cuando las luces se apagaban, la casa se quedaba vacía y te sentabas, derrotado, bajo la luz tenue del hogar. 

Qué difícil fue verte marchar, pero que paz nos dejó verte por fin descansar. 

Recuerdo la última vez que te vi. 

Tus palabras, tu mirada y mi última promesa aún sin cumplir. Creo que sabías que te ibas, pero nos demostrabas lo contrario.

Y al despertar, una mañana de Reyes, ya no estabas aquí.

Por la noche vinieron a buscarte, y quizá hoy aún sigas a su lado repartiendo regalos y sonrisas a todos los niños del mundo. 

Porque un alma tan pura, sincera y bella como la tuya no puede perderse en la nada para siempre.

Porque siempre estarás en nosotros que tuvimos el privilegio de sentir tu amor. 

Porque siempre te recordaré en el campo entre cabras, como corrías hacia mí y mi hermana para abrazarnos después de un tiempo sin vernos. 

Porque fuiste, eres y serás siempre nuestro tío Kiko.

Porque fuiste, eres y serás siempre mi padrino. 

Porque fuiste, eres y serás siempre mi ángel de la guarda. 

Vuela feliz y libre tío. 

Descansa tranquilo. 


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 Ayer me llegó un email donde me hablaba de las estadísticas de mi blog en el 2015. Sinceramente, me sorprendió y mucho lo que me decían esos números que recibía. 

6.900 visitas, en un año en el que solo os dedique una jornada. Una entrada. Solamente un escrito. Un Gracias… Y punto

Por esto, gracias. 

2015 termina , y quería despedirlo como se merece. Este año en el que tantas cosas buenas me han pasado, no podía marcharse así, simplemente, sin decirle adiós. 

Porque 2015  ha traído una nueva protagonista al cuento de hadas, principitos, magos y baldosas amarillas en el cuál yo me empeño en vivir. Una princesa, Rocío, que llegó un 2 de Noviembre. Mi sobrina, mi futura nueva ahijada. Es curioso como cambia la forma de pensar o vivir las situaciones cuando hay tanto margen de tiempo entre ellas. Hace 10 años fui tío por primera vez, y ahora, 10 años después viene Rocío. En aquel entonces todo eran nervios, novedades, los primeros nietos, el primer sobrino, el primer hijo de mi hermana. Hoy 10 años después, la situación cambia porque es la niña después de dos niños. Sin tantos nervios, viendo a mi hermana ser madre de nuevo pero ya con la experiencia de 10 años siéndolo. Ver a mis sobrinos empezar a tratar con su hermana, ver sus miradas. Su forma de tocarla, de acariciarla. Y lo principal, mirarla a ella. Tan chiquitita y perfecta. El milagro de la vida, increíble y preciosa. Bienvenida Rocío, enhorabuena hermana mía. Ya tienes a la niña de tus ojos. 

Sabéis, me da pena que termine este año. Pero no pena de ‘ahdiosmíoperoporquémehacesesto!” Me entristece que termine simplemente porque ha sido un año maravilloso. 

Un año que empezó con los nervios de preparar una boda. Mi boda. Empezando a realizar pasos y cosas que no tenía ni idea de por donde empezar. Busca una fecha, busca un lugar, busca un menú, busca música, busca traje, busca busca… Y buscando fuimos encontrando hasta conseguir que aquel 9 de Mayo de 2015 fuera el día que habíamos imaginado y como queríamos que fuera. Con vosotros, por vosotros y para vosotros. Perfecto. 

Desde entonces camino por la vida, flipao como siempre, sobre mis baldosas amarillas, pero con un anillo en mi mano con un inscripción y una fecha. ¡Ole yo! Lo único que ya no podré cantar nunca mas eso de ‘Oh oh oh, oh oh oh oh oh, oho, oh oh oh… All the single ladies…” y mover la mano en plan Beyonce. Pero oye, que me quiten lo bailao.

Un año en el que he viajado de nuevo a las islas, esta vez a Tenerife. Una luna de miel, el Sr. Pintor y yo. Y nada mas. El océano Atlántico frente a nosotros. En este viaje aprendimos que no vamos a subir a volcanes en nuestras vacaciones nunca mas, que lo del montañismo no es para nosotros. Conocimos la isla, vimos arte, gente, playas, rocas, cielo azul, sol y disfrutamos de nuestro descanso. También Barcelona nos recibió para ver a Robbie Williams, en un viaje relámpago. Y el verano nos llevó a Cadaqués. Inolvidable. Dalí por los cuatro costados. Maravilloso lugar, indescriptible el aire que se respiraba viendo los lugares donde el genio Salvador Dalí creó sus obras. Sabéis, aún si cierro los ojos y me concentro, recuerdo el sonido del aire y la luz del mar cuando viajaba en la moto montado de paquete mientras el Sr. Pintor me paseaba por el parque del Cap de Creus.

2015 además no solo son esos momentos tan marcados en el calendario. Este año son todos y cada uno de los momentos que hemos vivido juntos. 

He vivido tres despedidas de soltero. Tres oportunidades de darme cuenta lo que puedes llegar a importar a los demás. La primera de ellas me llevo a Logroño, con mis fieles compañeras de vida de la facultad. Sabéis chicas, llevamos ya casi 18 años juntos. El tiempo entre nosotros no pasa sin sentido; sabemos aprovechar cada momento que la vida nos brinda para juntarnos. Y siempre, siempre tan locos como cuando nos plantábamos en una champanada. Por muchos momentos mas juntos, siempre en mi corazón. La segunda despedida hizo que me creyera un auténtico superdetective averiguando asesinatos. Cuadrilla, siempre estáis ahí dispuestos a embarcarse en cualquier aventura que se nos presente en el camino. Sóis la leche. Y la tercera de ellas, me reunió de nuevo con mis individuos. Esos que me acompañaron en mis comienzos de escritor loco y torcido y que siempre están cuando tienen que estar. Un disfraz, unas alas de mariquita y el placer de volver a sentir eso que sentíamos cuando nos juntamos. Gracias a todos. Lo mejor de todo esto es saber que detrás de estos momentos, hay mucho tiempo de dedicación, preparación, pensamientos y hechos que me dicen que soy alguien en vuestros corazones. Y creerme queridos, que eso hace que mi corazón esté repleto de felicidad. 

Ya no soy el mismo que era hace unos años. Mis circunstancias cambian, así como las de los demás también han cambiado. Miro atrás y veo que los momentos que nos han unido afianzan mas el camino que nos queda por recorrer. Y veo que desde que tengo uso de razón, ese camino lo habéis hecho fuerte vosotros. Desde que este Renglón Torcido se deshacía en lágrimas negras de amor o desamor, hasta momentos en los que la risa nos impedía seguir el paso. El tiempo que pasamos juntos ahora es vital, el tiempo que pasamos separados es pensar en todo lo que hemos vivido. Porque en nuestras ausencias es cuando me doy cuenta que sin vosotros no sería quien soy. Esto va por vosotros, mis individuos Las Vegas y Prada, Sergio, Naiara. Siempre a mi lado, siempre  a vuestro lado. Viéndoos vivir, volar, ser madre. La vida nos hace crecer, pero lo mejor de todo es que seguimos creciendo juntos, en físico o en pensamiento. Pero siempre juntos… Unidos por hilos de cristal. 

Y 2015 no sería el mismo sin los yujuuu y nuestros ‘por que sí’. Porque no necesitamos excusas para juntarnos. Porque nos sirve una cena italiana, un concierto mexicano, una exaltación de la verdura o un mismo color que celebrar. Este año ha sido grande. Hemos asistido a la aparición de la Virgen del Botijo, hemos viajado a Logroño, hemos escapado de una habitación en menos de una hora, nos hemos reído grabando vídeos sorpresa, hemos cantado, bailado y vivido. Y tenemos un secretario que ni el milagro de los panes y los peces, que hace que el bote siempre tenga mas dinero del esperado. Pero lo mejor de todo es que todos y cada uno de los momentos ha sido único porque vosotros sois únicos. No se que nos deparará el 2016, pero si es a vuestro lado, será maravillosos. Gracias chicos. 

Familia, somos la leche. Este año hemos tenido muchos motivos para celebrar. Hemos tenido dos bodas, nacimientos, cumpleaños, raticos de estar juntos. Porque siempre hemos sido así, porque sí, tenemos un pedradica, pero eso nos hace ser como somos. Y que sigamos siéndolo por muchos años. La familia dicen que te la imponen, los amigos se eligen. Yo estoy feliz con mi familia “impuesta”, feliz y de todos nosotros. Por muchos mas momentos juntos, y siempre con la sonrisa en la cara. 

Hace casi seis años que comencé a escribir.

Tenía 28 años cuando decidí que quería compartir mis pensamientos; hoy voy ya por los 35.

Tenía ganas de contar que era un chico normal, gay, soltero y alegre viviendo la vida como le apetecía hacerlo; hoy soy un proyecto de hombre normal, gay, casado e igual de alegre.

Comencé siendo un Renglón Torcido que lo único que quería era llegar a la ciudad de las Esmeraldas sobre baldosas amarillas; hoy sigo siendo un Renglón menos torcido, que camina por la ciudad a la que tanto soñé con llegar.

Sigo siendo el Renglón Torcido, lo seré siempre; ayer, hoy y mañana. A veces mas loco, a veces mas cuerdo.

Pero siempre siendo yo, con mi verdad.

Fue un placer vivirte.

Fue una inmensa felicidad disfrutarte.

Fue un orgullo compartirte.

Fue precioso mirarte.

Que tengas buen viaje 2015. 

Bienvenido 2016.


El Renglón Torcido

Después de un año distinto, desconectao y casi olvidado, no puedo despedirlo sin hacer llegar alguno de mis renglones a quien los quiera leer. Sobre todo después de ver, que tras éste año mas bien improductivo de escritos y memorias, vuelvo a entrar y veo que hay personas que siguen asomándose a ver que se cuece dentro de mi cabeza.

Mi cabeza que últimamente está dispersa preparando nuevas historias. Al final los renglones no sólo se plasman aquí, si no que llevan a explorar nuevas formas, convirtiéndose en mariposas que reposan en sillas de madera dispuestas a emprender su vuelo. O escritos que intentan encontrar un sentido a algo creado con objetos guardados, esperando su final.

Éste último año que pasado, éste último día que hoy brinda su escena final me ha llevado mas allá. Descubriendo historias nuevas a través de la lectura. He leído mas que nunca, robándo tiempo a mis pensamientos para inmiscuirme en los de los demás. He dedicado el tiempo a mirar mas allá, sin preocuparme tanto de mirar dentro de mí.

Pero hay una buena razón para no haberlo hecho. Y la razón es que estoy en paz. Siempre dije que es más fácil sentarse a escribir en frente de ordenador cuando los fantasmas atormentan tu memoria, y buscas de cualquier manera sacarlos para que esa noche puedas dormir bien. Y quizá esa época sea la mas productiva en lo que lleva de historial el renglón torcido. Hoy mi mente no atormentada muchas veces no encuentra otro sentido de escritura que no sea contaros que estoy bien. Que estoy tranquilo. Que soy feliz.

Hace un tiempo tambien pensaba que escribir de las bondades de la vida podía ser la antesala de tiempos tormentosos venideros. Decir que estaba bien podía suponer el inicio de alguna tristeza, y mis supersticiones llevaban a que no escribiera de ello. Pero a día de hoy todos esos pensamientos se esfumaron. No es que no escriba por superstición a decir que estoy bien esperando que algo vaya mal después. No, por eso no.

No escribo tanto por que estoy bien, y punto. Porque pinto, porque hago, porque escribo, porque hago videos. Y la mayoría de las veces más porque prefiero estar en la cama junto a mi Sr. Pintor mientras el duerme y yo leo algo, que no estar sólo delante del ordenador diciendo que estoy bien.

Dos cosas nuevas deja éste 2013 en mi vida, que roban mi tiempo, o por que no, lo enriquecen de otra manera. Una playstation que me engancha con sus juegos estando horas, cuando puedo, delante de ella. Y por otro lado, una vieja afición que 15 años después ha regresado a mi vida. Detrás mía ahora mismo hay un teclado cochambroso, que al tocar sus teclas parece que yo mismo me hago un remix de lo que estoy tocando. La música vuelve a mi vida de manera activa. Hasta ahora me acompañaba siempre, mis familia musical sigue estando cerca, siempre muy cerca. Pero ahora  me incorporo a ella pero no desde la barrera. Tengo una profesora de piano, pacience y risueña, que me dice que toco bien aunque yo piense que tengo dos patas de hipopótamo en lugar de dedos.

Y así despido éste año. El último año que mi padre ha dedicado a trabajar para afrontar a partir del año que viene el gran regalo merecido, el descanso de guerrero. Enhorabuena papá. Donde mi sobrinos se hacen grandes a pasos agigantados, donde la estabilidad y la cercanía es lo que gobierna ahora en mi casa. Todos cerca, todos bien, todos mejor. El 2014 será nuestro de nuevo familia.

Amigos, siempre estáis en mis pensamientos. Nos espera un 2014 con nuevas aventuras para compartir. De fiestas, de exposiciones. De comidas, en blanco, en negro, y de cuantos colores quieras pensar. De fiestas de las cosas pequeñitas y de veladas musicales. Éste año nuevo empieza bien, pronto y con una gran fiesta allí por Marzo. Seguro que es un momento que en la despedida del 2014 no pasa inadvertido. Sois grandes, vosotros que sabéis quién sois. Gracias.

Un año mas, y sigo acompañado. Por alguien que me quiere, me respeta, y que está dispuesto a compartir el mismo techo que yo sin reproches, sin vacilaciones y con el mismo corazón día tras días. Donde quiera que vayas, en ésta casa hay puntos rojos. Lo mismo un día está en la ducha como mirando a través del espejo del baño. Está aqui, en mi vida. Somos felices, lo se. Lo siento al mirar a sus ojos. Reímos. Porque mi vida hacia la ciudad de las esmeraldas sigue discurriendo sobre baldosas amarillas, pero si las miras bien, verás que en cada una de ellas hay un punto rojo.

Familia, habitantes del mundo.

El 2013 se va.

Feliz 2014.

Gracias.


La imagen del año, 25 años después. FELIZ NAVIDAD

La imagen del año, 25 años después. FELIZ NAVIDAD

Feliz Navidad:

A mi madre y a mi padre. A mi hermana y mis sobrinillos. Al Sr. Pintor. A tete. A mi familia la que está cerca de mi y la que está lejos tambien: los del bajo dcha, los del bajo izquierda, los que viven en la rochapea, los de sarriguren, los de Ansoain, los de Villava, los de arre, los que viven en la chantrea, los que viven en mi misma calle unos portales mas hacia abajo, los que viven en extremadura y hace un tiempo que no los veo, los que viven en zizur y en noáin, tambien en echavacoi y los que viven por el país vasco. Madre mía cuanta familia. ¿Me dejo alguien?

A mis amigos, a ver quien me dejo, jijiji. A Juanjo y a Camilo. A Naiara. A Erkuden, Erika, Leticia, Azucena, Vanesa, Irati, Miren, Miriam, JoseMiguel, Susana, Regina, Mercedes, Jesús, Ruth, Esther, Ainhoa, Vanesa, Ricardo, Juanfer y Ana. A Dieguito. A Luismi y Johan. ¡A la gentecilla! Pepo, Izas, Césares, Alejandra, mi medio cuñada M. Jose, mi medio cuñado Jesús. A Itzi.

A mi familia tudelana: cuñadicos, sobrinos, tíos y todos los de allí. Feliz Navidad a todos. Tengo ganas de bajar.

A mi medio familia de Ejea: Sergio, Ana, Susana, Nogue y Mena. Al chiquitín Iker. A mi otra media familia de Valareña: Ana, Ángela, Anita, Sua y Noa. ¡Que ganas de bajar a veros!

A la familia Grande, y ahora viene la frase fácil: una gran familia, jijiji.

A los que tengo lejos pero me acuerdo de ellos, ¡tenemos lo puesto!: Manolo y Pedro, Miguel, Luis, Fer, Noe, Medhi, Victor y quien se acuerde de mí a 2400 km.

A la gentecilla con la que hablo poco pero lo suficiente como para desearles feliz navidad: Juanrojo, Maite, Susana, Erik, Eduardo, Ainhoa y Rubén, AnaMati. A los malagueños, a los leoneses, al catalán Gasull.

A mis pintoras: Iruña Cormenzana, Blanca Abajo. A Cecilia y sus vecinos “salaos”.

A mis chicas currantes que llevan un mes trabajando sin mí: Ana y Patricia y a la loca de Coral y su tanguito. A la familia veterinaria, a Amaia.

A los perdidos de Bilbao, Javi y Jorge, y a Inma, Luis y su macaco, por extensión. Y a los que vinieron y mi accidente les chafó sus dias aquí. A Manu. Feliz Navidad.

A mi super compi de piso: Bego que gracias a su super hotel en Aínsa (bueno, de su hermano), en cuatro día que estuve allí, engordé 5 kilos los cuales aún no he perdido. A Ruth, Eva, Laura, Dani y Helena, tambien compañeros de piso en algún momento de nuestra aventura en Zaragoza. Bego, nos debemos una visita, ¿no?

A mis vecinillos: Edorta y Ricardo. A mi vecina de abajo que hace mucho que no la veo.

A mis compañeros de colegio que me alegran el día cuando nos encontramos y hablamos como si fuera ayer que jugábamos en el patio a darnos balonazos: María, Iñigo, Vanesa, Luis, Lorena, Lutxi, Alberto, Yoli… A Maite, Maritere o Teresa, como quieras que te llamemos, por haber hecho que éste año pudieramos volver a abrazarnos después de 25 años sin vernos. ¡Madre mía!

Y a la gente que me encuentro en mi rutina, a mis floristas de la acera de enfrente, a Loli que me lleva los papeles de mi seguro, a los chicos de la caja, a Idoya que aunque esté lejos aún me acuerdo de ella. A los clientes que se acuerdan de mi y pregunta en mi ausencia. A mi fisio que me trata muy bien.

A quién mas, a todos aquellos amigos del Facebook que aunque no tenga una relación directa con ellos, los veo, los leo y están. Lo mismo con toda la gente que lee mis paridas en Twitter. Feliz Navidad.

Y por último, sabiendo que me olvido a gente (que si lo hago, me disculpen por la omisión y espero que en un comentario os añadáis, por favor), el mejor deseo de Navidad es para todos aquellos que pasáis unos minutos de vuestra vida leyendo éstas palabras locas que un día decidí compartir con la inmensidad de las redes en lugar de guardarlas en mi cabeza.

Gracias por seguir ahí después de un año no tan prolífico como los anteriores. Vosotros sóis los que hacéis que siga escribiendo. A vosotros,

FELIZ NAVIDAD


Pero sonriendo

Pero sonriendo

Desde hacía días pensaba en volver a escribir, pero sin conseguir sentarme delante del ordenador. Un día por cosa, y otros días por otra, pero la cuestión es que no encontraba el momento oportuno. Quizá no encontraba la inspiración, o se perdió siguiendo una baldosa que parecía amarilla pero no lo era.

Hoy me siento de nuevo y resumo mi año. Siempre está bien mirar hacia atrás y ver el camino recorrido en todos éstos meses medio desconectado de toda la era internauta. Y que mejor día que el día del fin del mundo. Ahora mismo acabo de leer en google que según los mayas, esa fatídica hora llegará a las 19.12 horas (hora peninsular). Por lo que me quedan 42 minutos para escribir mi nueva entrada y publicarla. Contando por lo tanto que éstas palabras que hoy pronuncio, si se cumple la profecía, serán leídas por muy pocos.

Pero bueno, dejemos el fin del mudo a un lado, que cuando tenga que ser será. Y repasemos cosas significativas que quedan en mi memoria dignas de mención. Y como se suele decir, hablaremos de Salud, Dinero y Amor.

Salud: sinceramente, mi fin de año está siendo bastante movidito si de salud hablamos. Mi pobre coche ha recibido otra embestida por detrás, y está en laUCI desde hace 20 días. Ay, mi niño. El día que hacía dos años que me lo compré, un señor muy amable decidió llevarme por delante en la famosa NA-121 de la que alguna vez he hablado, y como consecuencia de ello, mi cuello y mi espalda sufren esguince y contracturas musculares múltiples. Termino el año entonces entre médicos de familia, médicos de la mutua, médicos de urgencias y médicos rehabilitadores. Además si a ésto le sumamos un hermoso flemón que me ha salido, con la consiguiente visita al dentista del día 28 de diciembre, pues estamos genial. Eso sin mencionar otra visita médica que tengo pendiente para empezar bien el año, pero esa me la guardo. ¿Que conlleva todo ésto? Pues os cuento. Conlleva un periodo de inactividad laboral, sedentarismo, dolores, apetito y los consiguientes engordes en mi cuerpo. Creo que no me voy a pesar hasta no se ni cuando. Sí, he  engordado. Y mucho. Pero la cuestión es que me gusta comer. Soy así.

Dinero: pues que se le va a hacer. No me puedo quejar. Dado que la fuente de ingreso, es decir, mi trabajo, se mantiene, no me quejo. Vivo bien, pago mis letras, mis facturas y mis cosas, caprichos, etc. Quiero decir, me encantaría que me tocara un pedazo de euromillón para dejar de pagar piso, coche y solucionar la vida a mucha de la gente que me rodea. Pero dado que eso no sucede a pesar de que lo intento, pues diré que no me voy a quejar de mi situación económica. Y mas como están las cosas en éste país de pandereta en el que vivimos. Que no me voy a poner a hablar de la economía de los  políticos, que se me hincha la vena y suelto la panfletada. Eso sí, un apunte. Hoy leí en twitter, creo que era ABC que escribía que el transporte sanitario a los enformos crónicos no iba a costar mas de 60 € al año o al mes. No recuerdo bien la cifra. Pero yo me pregunto. ¿Tenemos que pagar nosotros, los ciudadanos currantes ese dinero por nuestra sanidad? Está bien, ¿y cuanto pagan al mes o al año nuestros queridos políticos por usar el transporte… ese que dicen… los coches oficiales? Ah, no claro, que eso les sale gratis gratis. En fin, ahí lo dejo para que lo penséis. 

Y en el amor: pues como todos sabéis, estoy enamorado. Sí, lo se, pero no haré un pastelón de ello porque muchas veces ya he hablado de mi Sr. Pintor. Mi año 2012 en el amor ha sido perfecto. Perfecto en sus imperfecciones. Imperfecciones que conocemos en la rutina de compartir el tiempo y el día a día con la persona que deseas. Y desde el principio del año, hasta ahora el final, hemos seguido caminando juntos para lograr encontrar algún día la ciudad de las esmeraldas. Sí, soy feliz. Gracias Sr. Pintor.

Pero en el amor no sólo encuetro lugar para el amor en pareja. Sino para todas aquellas que han compartido conmigo éste año que hoy terminaría si los mayas hubieran acertado. Mi familia siempre pone colores en mi vida, con sonrisas, con conversaciones, y por que no, con gritos de disconformidad. Hemos cerrado un capítulo en ella, ahora todo saldrá bien, ya lo verás. Tú lo sabes, siempre adelante. Mis sobrinos siguen creciendo y cada vez sorprenden mas sus razonamientos y su manera diferente de pensar. El cabeza de familia dejó la vida laboral a un lado para dedicarse a descansar que ya ha trabajado como un jabato toda su puñetera vida. El descanso merecido del guerrero. El guerrero, mi padre. Y mi madre, siempre poniendo el punto de locura y desparpajo allí donde esté. La improvisación, y las risas la siguen como al famoso flautista. Ella si es una verdadera guerrera que es la que mantiene el navio con buen rumbo. Familia, sois grandes.

Y como no, aquellas personas que deciden compartir su tiempo conmigo. A gentes que se quedaron lejos, y a gente que está aquí bien cerca. A los individuos que aún continúan a mi lado. A todos aquellos que respondieron al teléfono, al mail, o a un simple mensaje cuando los necesité. A aquellos que con una mirada y sin palabras, y nada más, saben lo que quiero transmitir. Todos y cada uno de vosotros tenéis un hueco en el sonido del latido de mi corazón. Desde lejos, desde al lado, desde muy lejos o en la acera de enfrente. He tenido un año desconectado del mundo virtual. He olvidado muchísimos cumpleaños. Lo siento de corazón por no llamar, por no estar. Felicidades a todos. Juntos seguimos adelante. Quizá no hemos hablado, pero estoy. Siempre estoy, para cuando sea, para los que sabéis que estoy. Jueves de Rock ‘n roll. Por supuesto, tambien sóis familia.

Hace dos días subiendo a rehabilitación, cedí mi asiento en el autobús interurbano (villavesa para los de Pamplona), a una señora con una minusvalía. Después de que se sentara, comenzó a contarme su vida. Supongo que a muchos en determinadas circunstancias nos gusta que alguien nos escuche. Y hoy lo comparto con vosotros. Ésta señora iba camino del hospital de navarra, para recibir los resultados de su último análisis. Ella pensaba que iba a salir bien, y había comprado pastas para darle al médico. Dijo que si le daba malas noticias, le arrearía con la bolsa en la cabeza.  Tenía cancer. Era el sexto cáncer por el que pasaba en los últimos doce años. Su marido la dejó en el segundo cáncer, mientras estaba ingresada. Y todo ésto me lo contó con una sonrisa de oreja a oreja. Comenzó el 2012 comiendo doce cachitos de chocolate en lugar de comer uvas. Y como éste año le había ido de maravilla, el 2013 lo comenzaría de igua manera. Ahora le sonreía la vida, tan castigada por la enfermedad. Tenía fe en que análisis saldrían bien, y que volvería a casa contenta para compartir el tiempo con un novio nuevo que tenía y que le hacía muy feliz.  Así es la vida. No se ni su nombre, ni tan siquiera si el médico en el hospital le dió buenas o malas noticias. Pero me hizo pensar que cualquier cosa que padezcamos, tenemos que afrontarla de igual manera que aquella estupenda señora. Con una sonrisa de oreja a oreja y mirando siempre hacia adelante. Ella también buscaba al final su ciudad de esmeraldas.

No se como terminará el año, ni tan siquiera si en doce minutos que faltan paras las 19.12 se terminará el mundo. Sólo se que sigue siendo un placer asomarme a mi ventana privada. Esa que sólo veo yo cuando escribo, y descargar aquí todo lo que se acumula en mi cabeza. Éste año ha sido menos prolífico que el anterior. Veremos que nos deparará el 2013, porque para que quede claro, no me voy. No dejaré de escribir, ¿y sabéis qué? Que me encanta hacerlo.

Señores, señoras.

Parar.

Respirar un segundo.

Sientan los pies sobre la tierra y cierren los ojos.

Comiencen a ver lo que hay oculto dentro de ustedes.

Y vivir…

Pero sonriendo.


El Renglón Torcido

Siempre una sonrisa…

Sin mirar o mirando.

Con al mirada oculta tras unas gafas o descubierta para que se vea.

Sonriendo o a media sonrisa.

De frente o de espaldas.

Con la mirada perdida en el horizonte.

Hoy, simplemente sirve todo.

37 años, 7 años.

Y un día: 30 de Agosto.

Importante fecha para recordar que seguimos llegando a tiempo allá donde tengamos que ir.

Felicidades hermana.

Felicidades chiquitín Aimar.

Sigamos recorriendo nuestros caminos, pero sigamos.

Siempre es mejor caminar lento, aunque sea lento y con paso firme, que estar parados.

Si lo necesitas, yo te presto mi camino de baldosas amarillas.

Si lo quieres, te enseño donde está mi ciudad de las esmeraldas.

Si me lo pides, te cojo de la mano para no soltarla.

“Solo pueden contigo si te acabas rindiendo”

Bien firme, y sonriendo.

Bien alto para que se te oiga allá donde hoy tengan que llegar tus palabras para hacer feliz a quien no comparte hoy tus andares.

Pero piensa, ¿que es un día comparado con la vida entera?

¿Que es una gota de agua comparada con la grandiosidad del océano?

Brindaremos hoy.

Brindaremos mañana.

Y lo haremos en unos días.

¿Que son unas horas comparadas con la inmensidad del tiempo?

“Simplemente así, tal como eres”

Simplemente así, feliz cumpleaños mi hermana mayor.

Simplemente así te quiero.

Simplemente así, te quiero Aimar.

Que las mariposas que siempre me acompañan vuelen cerca de ti y te lo susurren al oído.


Dudu 564: Y por fin vió la luz...

 

Cuando las cosas se planean bien, pues obviamente lo que deseas es que salgan todavía muchísimo mejor de como lo pensaste. Hay veces que sucede así, y hay otras que por cualquier circunstancia no salen como querías. Pero por suerte, ésta vez fue todo sobre ruedas. Después de muchos preparativos, nervios, pequeñas rebeldías, y locura final, Dudu 564 salió a la calle… Al barrio de los artistas.

No, no voy a hablar de la obra, porque es mi blog. No haré un balance de la calidad de las pinturas expuestas, porque es mi blog. No haré una crítica de las obras vistas durante todo el día en Pamplona, porque no las ví. No hablaré de mas allá de Dudu 564, porque no me moví de la Plaza en la que estaba. Y porque es mi blog. ¿Y por qué digo todo el rato lo de que es mi blog? Pues porque voy a hablar de un sábado que pedí vacaciones en el trabajo. Hablaré de un viaje en el que nos embarcamos hace algún tiempo y que culminó en un sábado rodeado de gente estupenda que se acerco a compartirlo con nosotros. Hablaré no de un pintor que expuso sus obras en Pamplona dentro del marco de El barrio de los artistas. No. Sino que hablare del Sr. Pintor que tantas veces ha aparecido últimamente en éstas páginas. Hablaré del día que salimos a la calle para disfrutar de un día importante para el Sr. Pintor, mi novio.

Un sábado que nos hizo reírnos y mucho, mientras cargabamos el coche pensando en si cabría todo en él o no. Menos mal que el Sr. del sofá sabe jugar al tetris y encajó todo perfectamente en el maletero del mismo. Y allí durmió todo la noche del viernes al sábado. En el maletero de mi coche, en el garaje de un hogar de culla ubicación no quiero acordarme, esperando la mañana del sábado para salir volando a Pamplona. La Plaza San Nicolás de Pamplona fue para nosotros el salón de nuestra casa, por donde desfilaron amigos, y mas amigos. Gente anónima que se interesó por las pinturas, con la que compartimos charlas y risas. Y sobre todo gente conocida, amigos, los importantes, que saben que en éstas situaciones es cuando hay que estar ahí, en la calle, acompañando.

Tambien fue especial porque dos familias se encontraron por primera vez cara a cara. Mi familia y la del Sr. Pintor se pusieron forma unos a otros. Besos, mas besos, charlas y sonrisas. Y allí los demás mirando. Un día bonito en el que dos historias que comenzaron de la manera mas casual terminan por juntar caminos, por que no, de baldosas amarillas que tanto me gustan, para juntarnos en un mismo punto y formar una familia mas grande si cabe.

¿Y que mas pasó? Pues que hubo un momento en el que el vino peleón casi nos juega una mala pasada al Sr. del sofá y a mi… Que conocimos a gente curiosa  y pasamos un día de lo mas bonito. Que lo de los mercadillos ambulantes igual hasta tiene su punto y lo mismo un día nos liamos la manta a la cabeza y nos dedicamos a pasearnos de pueblo en pueblo con una fragoneta vendiendo nuestras historias a quien las quiera comprar.

Un coche chiripituflautico, un día soleado, lleno de Dudu 564, lleno de sonrisas, lleno de vida, de colores. Un día duduespecial. Un día que para mi ha significado mucho. Un dududía en el que allá donde mirara veía puntos rojos adornando el lugar.  Siempre puntos rojos.

Siempre.