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Después de un verano de lo mas atípico en cuanto al tiempo, espacio, guardias, no guardias y demás problemas técnicos, me he podido escapar a la playa ¡un día! Oye, menos da una piedra, ¿no? Venía plaeado desde la semana pasada, individuos, si hace bueno, el domingo nos vamos a la playa. Y así fué.

El sábado por la tarde hicimos los planes. Compramos agua para llevar congelada, engañamos a Prada para que llevase su neverita azul mari para que el agüita estuviera fria y quedamos a una hora. A Prada le insistimos insistentemente en que pusiera su despertador a las diez de la mañana, que le llamábamos para decirle si ibamos o no.  Las Vegas y yo habríamos hablado antes para decidirlo.

El domingo por la mañana me levanto y llamos a Las Vegas, y cuál grata sorpresa que está dormido como un tronco y sin poner despertador ni nada. Y por el contrario al llamar a Castro me encuentro con que ya está en la ducha y todo. A veces mis individuos me sorprenden.

Bueno, después de la espera en el focus, partimos rumbo a la playita: Zarautz… Carretera y música, y un sol de lujo. ¿Y que escuchábamos? Prada llegó a la conclusión que era un CD hecho especialmente para salir del armario. Es decir, si de las 19 o 18 canciones que lo compones, llegas a saberme mas de la mitad, eres marica seguro. Si es que mezclar Lady Gaga, con Kylie, con Shakira, sumando Scissors Sisters, Kelis y por supuesto… ¡YO SOY LOCA POR MI TIGRE! LOCA LOCA LOCA… Muy masculino no era el ambiente.

Cantando y cantando llegamos a la playa… ¿Y cómo estaba la playa? Abarrotaaaaaaaaaaaaaaaa… Efectivamente, la marea alta y todo el mundo apelotonado en una franja estrechita. Y ahí es donde vino la parte mas interesante del viaje. Porque se supone que uno va a la playa a relajarse, a tumbarse en la arena, tomar el sol, desconectar con el sonido de las olas… Etc.

¡33!

¡Los cojones, 33!

Ni relajo ni hostias. Cuando a uno no le queda mas remedio que ponerse cerca del agua porque hay sitio para mas, y haciendo caso de los  “meteorólogos” (ejem) y de los lugareños, que decían que la marea ya iba a empezar a bajar, pues uno al principio se relaja. Hasta que ves que las olas cada vez están mas cerca de tu toalla y que tienes que salir corriendo en una de éstas porque te moja seguro.

Pues tras tres o cuatro variaciones de posición, todas mas cerca del paseo marítimo por supuesto, al final a eso de las cuatro de la tarde, la marea parece que nos dió una tregua y pudimos dejar de vigilar la línea de agua, sabiendo que nuestras toallas ya estaban a salvo. Hasta ese momento, mientras dos se bañaban, el otro vigilaba las toallas.

Pero como hacía un día estupendo, con un sol de lujo, y el agua del mar estaba limpio no, lo siguiente, que más podíamos pedir…

¿Que más?

Si, pues chulazos para ponernos malicos… Porque claro, entre el calor y el no calor, uno canta ya cosas como YO SOY LOCA POR TU LIGRE y se queda tan ancho. Ainss el ligre del mar… Que pena.

Ah, por cierto. Manual de la perfecta Cuqui playera. Si usas gomina para dominar tus cabellos encrespados, acuerdate de que cuando salgas del agua de la playa, tu pelo la necesitará de nuevo. Creo que es la regla numero 245 del manual de la perfecta Cuqui, ¿no?

Pues Prada, creo que el día que le tocaba leer esa regla, estaba en facebook colgado videos de Disney o algo similar, por que se la salto de vellón. Y es que uno cuando va por la calle con una mezcla de pelo entre Nina (la cantante) y Orson Salazar (el marido de Paz Vega, grgrgr)  unido a un individuo Prada, pues como que impone. Yo creo que de ésta ya aprendido, lo malo es que para el próximo viaje se le olvidará seguro.

Y después de la sesión de mar, que mejor que unos zuritos por lo viejo acompañados de unos pintxos… ¿Que mis chicos no quieren pintxos? Pues ya como yo, sin problema… Ya que se está, hay que comer  la comida que nos dan los lugareños claro. Tras llenar la pancita, vuelta a la realidad del trabajo, teléfono rojo y demás historias. A coger nuestro lindo cochecito y vuelta a nuestro hogar.

El verano se está terminado y sólo he sentido la arena bajo las pies una vez a lo lardo de éstos tres meses. Espero que el año que viene sean muchas mas, y poder contar mas historias como las que contaba hace un año, con aquellos cangrejos sebastianes en pelis porno gay playeras y cosas así. Éste año las historias son diferentes, pero al fin y al cabo son historias compartidas con mi gente, con mis individuos, que al final es lo que nos llevamos.


Un bonita foto para el final del viaje.

 La playa de las Canteras de noche, después de una cena en el Clandestino.

Cena espectacular, como siempre, y un camarero igual de espectacular como es frecuente por aqui.

Vuelta a casa a descansar para coger el último vuelvo.

Y de paso, un último vistazo a esa playa que tanto he recorrido.

 Santa Cruz de Tenerife se asoma al horizonte despidiéndose. Miguel debió encender todas las luces para hacerse ver. 

Y para dejar constancia del hecho, la última foto del viaje.

¿O no?

El destino tenía un as en la manga.

Y en lugar de finalizar como empezó, con 2400 y yo en la foto, aún hay carrete para mas.

 Y la siguiente foto que hay en mi camara es ésta:

 

El volcán islandés Eyjafjalla y su nube de cenizas se ha interpuesto en mi camino de vuelta al +1hora. Sigo en la isla de Perdidos, atrapado sin poder salir y con una nube negra como Némesis haciendo que los aeropuertos se colapsen.

Ésta no es una entrada ni bonita ni lacrimógena. Es la realidad. Estaba viviendo lo que tantas veces había visto en la televisión en los aeropuertos españoles. Y ahora yo era uno de los afectados. Y sobre todo quiero decir dos cosas. Informan en televisión de que no acudamos a los aeropuertos si está el vuelo cancelado. Durante toda la mañana previa a mi vuelo, estuve conectado mediante internet a la web de Aena viendo las informaciones que salían sobre las islas canarias. Primero tres islas cerradas, luego cuatro. En ningún momento Gran Canaria salía cerrado ni con  problemas. Mirando la web de la compañia aerea que cada hora actualizaba los vuelos cancelados, el mío en ningún momento salió como cancelado. Dos horas antes de mi vuelo y como todo estaba correcto, acudí al aeropuerto. Y al entrar por la puerta, el panel anunciaba vuelos cancelados todos los que quieras y mas. ¿Y esa información por que no salía en ningún lado? ¿Por qué por teléfono todo está bien y llegas allí y te encuentras una sorpresa?  Si no quieren colapsos en aeropuertos que informen bien.

Aunque a pesar del sofocón, yo, realmente no lo pasé bien. Hablando con las personas en mi misma situación, diferentes historias. Yo gracias a 2400 tengo casa, muchos otros no, para aguantar la espera a nuestro próximo vuelo de recolocación. Hay que salir de la isla y salir volando, si la nube Némesis me deja.

Y por supuesto, gracias a las chicas de Spanair del aeropuerto de Gran Canaria, por su simpatía, su atención y su información. Si todo se dice con amabilidad y tranquilidad siempre suena mejor. Y para eso el acento canario viene muy bien.

Así que aquí continúo. Entre mis niños canarios, en el nuevo escenario, y con las misma ganas de estar aqui como al principio. Aunque con miedo de pensar si el viernes podría volver a pasar lo mismo con los aviones…


 

 

Operación bikini en Marzo… No acabamos de ver el sol y uno ya aquí obsesionado con el michelín que no acaba de irse de la cintura. Aunque ese creo yo que dado el grado de madurez temporal que va adquieriendo uno, será difícil que se vaya. Y es que siempre vemos las orejas al lobo cuando es un pelín tarde.

Me hace mucho gracia a mi el anuncio ese de Christiano Ronaldo, todo cachitas él, con músculos donde en mi vida los veré yo en mi cuerpo, haciendo flexiones y mas flexiones sin parar un segundo. Así está el muchacho. Pero claro, nos ha jodido. ¡Si es que le pagan por estar así! Si no tiene otro pito que tocar en todo el santo día plagado de euros por minuto, que hacer, que culturizar el cuerpo…

Está claro, si a uno le pagan por entrenarse, lo hace. Si no, siempre salen excusas mejores para no hacerlo. Aunque francamente, llevo una semana como para tener excusa. Porque si no, que le digan al Ronaldo que trabaje NO en el fútbol NI en el gimnasio, si no, pongamos un ejemplo, recogiendo mierda. Es un ejemplo. Venga, 7 horas, recogiendo mierda. Después, coge tu super coche, para comer en 10 minutos, para volver a coger tu coche y atravesar tu ciudad para ir al hospital y pasar el mediodia y la tarde después de salir de trabajar… Cuando llego a casa, son las diez de la noche… ¿Operación Bikini? ¡Y una mierda! Al sofá y punto.

¿Y de donde se saca tiempo para estar en forma? Vale, sí. Lo del hospital  me excusa ahora, cuando no tenga que ir, tendré mas tiempo y entonces no tendre mas cojones que dejar de quejarme y hacer flexiones como CR9.

¿Quién fue el capullo primigénio que inventó que los hombres con buenos pectorales, buena espalda, cintura estrecha y abdominales tabletoides eran el canon de belleza perfecto? Uno que se aburría mucho seguro. Claro, te planteas que de aquí a Junio falta mucho. Pero si los 2400 km se resuelven a principio de Mayo… ¡Vamos mal de tiempo!

Y es que los cuerpos peninsulares, no costeños, no están acostumbrados a ser lucidos en playas. A uno le cuesta mantener el blanco nuclear o palidez cadavérica meses y meses de fríos entre lluvias, heladas, nevadas y ventiscas. Luego claro, cuando el primer día te plantas al sol, el cangrejo Sebastián que todo buen pálido llevamos dentro, sale a relucir.

Por consiguiente (Felipe presidente, uy, que mayor soy, ¿no?), la primera misión será tratar de lucir mejor tipín en las costas y evitar risas malignas de insulares estupendos sobre el cuerpillo esmirriao del del norte. Y la segunda, lucir un colorcito saludable aunque no comparable con el bronceado platanero, para no ser de nuevo un cangrejito.


 

 

“Cuando esté solito pondré en el facebook mensajes de ‘me voy a la playa‘ para que lo leáis”

 

” ¡¡¡ Pues que te den por culo !!! “

 

” ¡¡¡ Uy, ojalá !!! “

 

Autor: Without comments, alguien que el inglés lo domina como su lengua materna.

Quien responde: Srta. Brown, no sabiendo lo que le venía después.

Causa: 4 semanas de baja hacen milagros.


vacaciones1

Si, el final. Hoy es mi último día de vacaciones y aún no acabo de creermelo. Han sido diferentes, bonitas, divertidas, emocionantes. Con alegrías y tristezas, pero vacaciones al fin y al cabo para desconectar de una rutina que a veces amenaza con volvernos locos, y que en ocasiones y por momentos, lo consigue.

Mañana empiezo a trabajar. Y no, no es semana corta, porque mi teléfono rojo vendrá conmigo el viernes y me hará compañia hasta el viernes que viene, siendo una vuelta al trabajo con todas las letras.

Viajes a la playa, de los que he aprendido a como dar bien la crema para no ser un cangrejito. Viajes por los alrededores de Navarra descubriendo sitios donde no había estado nunca. Que lejos queda ya mi primer día de vacaciones en el que me fuí a Ikea… Casi ni lo recuerdo ya. Días de sol y piscina, de cañas con los individuos. De sábados de cena y marcha, y vodka con 7up. De bares nuevos y gente nueva.

Vacaciones sin salir de aquí, pero vividas como si hubiera dado la vuelta al mundo. Es el final, pero llegarán más, y sobre todo más cosas para contar.

 


sebastian07

De vuelta a la peli porno gay playera. Día extremadamente soleado y rumbo a nuestro destino. He aprendido mucho desde la última vez, porque cuando uno se quema todo el mundo tiene consejos mil para dar y regalar. Así que ésta vez vuelvo, con la misma crema a la que ya le he cogido el tino… Y con Individuo Las Vegas. Así mi espalda agradecerá un pelín de protección para el sol.

El camino está memorizado perfectamente, ésta vez no hay lugar para la más mínima duda. El problema, es un día laboral, y los obreros trabajan en la carretera. Aunque claro, como si ese fuera nuestro mayor problema. Porque a la vez que esperamos en los semáforos que ponen en las obras para cortar carriles y que pasen los del carríl contrario, nos alegramos la visto con los obreros. Individuo Las Vegas no hace más que saludar a los muchachos con el Stop en la mano. Mientras, parece que la peli porno ésta vez va del gremio de la construcción. Así que nuestro viaje transcurre entre semáforos, obreros y música de Madonna. Vaya par de patas para un banco.

Por fin llegamos a la playa. Individuo Las Vegas al ver el camino que le queda por recorrer una vez que hemos aparcado el coche, empieza a quejarse. Si es que ésto de que sea de Las Vegas, tanta civilización no es buena. Pero al pisar la arena de la playa parece que se le olvida.

Y ya estamos allí, cojemos sitio, plantamos la toallita, y lo primero un baño. No vaya a ser que luego se píque el mar y no nos deje bañar. Y después del baño, a la toalla.

Bañador fuera, a secar. Yo, a secar al sol. Pero antes, ¡CREMA! ¡BIEN DE CREMA! Lo del otro día no puede volver a pasar. No quiero más cangrejo Sebastián, ni cambiar de piel a la semana… Así que empieza el ritual. Cremita en los tobillos, cremita por las piernas, cremita en los brazos, en la carita, en la calvita, en las orejitas… Parece que la crema y yo, ya nos llevamos mejor. Cremita en la tripita, cremita en…. Cremita en todos los lados, jajaja. Y por supuesto, Individuo Las Vegas pone cremita en espalda. Así si, todo protección.

Y ale, a tomar el sol. Pero la cuestión es que estamos de nuevo en una peli gay playera. Aunque una cosa curiosa sucede. Ésto viene a ser como cuando vez muchas pelis porno, que al final no te llama la atención nada, a no ser que sea algo extraordinario… Pues eso me pasaba a mi, uno se acostumbra a ver los cuerpos estupendos de los surferos y de todos los demás, sin causarle ningun efecto. Las Vegas, menos acostumbrado se altera más.

Pero la cosa empezó a torcerse cuando en la lejanía vemos como una… Una… Como decirlo finamente… Una zanahoria estaba violando la ley de la gravedad. Esa posición de zanahoria no es normal en esa posición. Claro, asi cualquiera. Un señor desconocido se pasó el día entero, y cuando digo entero, es entero, tocandose la zanahoria y los lichis para que estuviera en esa posición. Manda cojones. ¡Que coño quieres aparentar, tontolaba! ¡Pero no te das cuenta que vemos todo el mundo que te estás tocando! Ves, otro tontolaba más para el grupo.

Ahí estaba él, tan concentrado en su zanahoria y sus lichis que se olvidó de ponerse crema durante todo el día. Conclusión, el cangrejo sebastián era él y no yo. Madre mía que color tenía. Parecía de cartón piedra el hombrico, con todo el culo rojo como un tomate, y la zanahoria, claro tambien de ese color. Yo creo que esa noche se iba a acordar bien de no haberse puesto la cremita.

Y así pasamos el día, pendiente del pobre muchacho rojo del fondo que se tocaba sus cosillas, mientras veíamos que otro señor también se pasó gran parte del día con la manica dentro de su bañador. Si es que, así cualquiera se relaja en la playa con semejante espectáculo.

El resto del día fue parecido al otro. Por la tarde no había manera de bañarse, el mar se cabreó de nuevo, y optamos por ducharnos en una ducha que estába formada por un bidón que recogía el agua que descendía de la montaña y que mediante una tubería de goma servía de ducha para los playeros que no se atrevián a zambullirse en las aguas turbulentas.

Y de ahí, a casa. Poco más dio de sí el día. Pronto volveremos, aunque se sumará al evento Individuo Castro. Seguro que habrá cosas dignas de contar.

Aqui estaremos.


 

Playa

Si hay que resumir mi día de playa de ayer sería con el título de esta entrada. ¿Curioso verdad? Así trasncurrió mi domingo de verano.

Me levanté prontito, porque quería irme a la playa y no pasar el domingo aburrido en casa. La noche anterior había tenido una boda, asi que qué mejor manera de pasar una resaca más que tumbado en una toalla, con las olas de fondo y sin nada que hacer. Así que a las nueve de la mañana me despertó mi móvil y tras un pequeño remoloneo, conseguí levantarme y poner rumbo a mi playita.

En mi carretera, y con mi música en mi coche, las ventanillas bajadas y el frescor de la mañana, iba de lujo. No tardé mucho en llegar, a las 10 y media de la mañana estaba llegando a mi destino. Antes, algún percance en el peaje de la frontera con Francia. ¿Por qué las tarjetas Visa Electron no funciónan? Pues yo no llevaba otra, así que al final a tirar de calderilla. Total, pagar 1.50€ no preocupa demasiado. Era el único dinero que iba a gastarme, a excepción de la gasolina. Pero eso ya iba puesto.

Pues bueno, asi que yo llego a mi playita, sin ninguna pérdida y a la primera. Después de los 3 intentos del año pasado en los que siempre cogía rutas alternativas, parece que este año he estado más centrado y me la aprendí al final. Al llegar, no había aún mucha gente, y aún había alguna nube que otra. Pero hacía un calor impresionante. Así que éste muchacho cogió y se quito su ropa… Toda la ropa… Es lo que hay. Y me tumbo en mi toallita. A esas horas había alguna que otra persona más por alli, pero aún no muchos. Y todos parecidos, tranquilos al igual que la mar. Me dí un primer bañito y después me dispuse a darme crema en el cuerpillo serrano que Dios me ha dado.

Las cremas del Sol, que gran mundo. La mía era azul, en spray, de niños, protección total. Digo era porque no la usaré nunca más, lo prometo. Al echarla sobre mi cuerpillo, el cuál apenas “no tiene pelos” se formaba una amalgama de crema-pelo que no habia forma de extender eso en condiciones. Total, uno que tiene carrera pasa al plan B: echar la crema a las manos y de ahí, extenderla sobre la piel. Bien, ese era un buen plan… Así que pasamos a frotar todo el cuerpillo con las manillas… Muy bien. Puse especial interés en dar cremita en zonas especialmente sensibles para evitar accidentes inoportunos.

Muy bien, crema extendida. Mar en calma. Toalla sin arena. Pues a tumbarse con la música de mi MP4 y a relajarse. Mientras pasan las horas, se va oyendo gente que llega y como soy un cotilla pues a mirar… Joe, menuda gente… Cuando ya me doy cuenta, los que éramos 5 ó 6 en la playita, hemos pasado a ser el casting de una pelo porno gay seguro. Y aseguro 100% que sé perfectamente a quién no cogerían.

Cuando uno está en su casita solo y se mira al espejo, pues hombre, uno no se ve mal del todo. Bien, vale, no tengo musculitos. Bien, tampoco soy alto del copón, y tampoco soy Ion Kortajarena de guapo. Pero hombre, las proporciones en mi cuerpo no es que estén mal del todo coño, y a veces, en uno de esos días que solemos tener todos (sí, todos, no lo neguéis), me parece hasta que estoy bien…

¡Mentira! ¡Todo es una absoluta mentira! No había mas que abrir los ojos en esa playa y darse cuenta que todo lo que tus ojos ven en tu espejo es sólo compasión. ¿De donde ha salido toda esa gente musculada sin un gramito de grasa? ¿Que van a rodar una peli y no me he dado cuenta? ¿Yo que voy a ser, una roca en el decorado o que? Mejor un osito de pelucho dado que todos los demás no tenían un puto pelo.

Yo y mi amalgama de crema-pelo, y el que tenía a mi lado, untandose en aceite sin un misero pelillo perdidoo en el cuerpico salado que tenía. Menuda tristeza… ¿Para eso se mata uno a abdominales? Anda ya.

Y luego viene la parte en la que todos los musculosos estupendo deciden no quitarse ninguno el bañador, porque claro, si no no se luce el D&G y su puta madre. A uno le entran cosillas por el estómago pensando “yo aqui en bolillas con este cuerpo y ellos que pueden luciendo slip playero”

“Casi que me voy a dar un baño a distraerme un rato”… Eso pensé, hasta que vi que el placentero mar había pasado a ser una jauría de olas enormes que rompían todas a la vez y en las que nadie se bañaba. ¿Donde iba a ir yo a bañarme y encima estando sólo? Por que si me dices que voy acompañado, por lo menos alguien me vería si empiezo a ahogarme. Pero así, os aseguro que viendo los cuerpos que había en la playa, nadie se percataría de que yo hubiera desaparecido.

Puesto que no podía bañarme, todo el día al sol. Luché contra la amalgama lo que pude, pero resultó no ser suficiente. Hoy soy el cangrejo Sebastián. Mis piececillos son rojos, no me dí crema porque los tenía llenos de arena. Mis gemelos son rojos, mi incipiente calva o cabeza rapada es roja. Mi  espalda a donde no llegan mis manos es roja. Mis orejas son rojas… ¡Y duele que te jodes! Estoy empapado en crema hidratante, pero me pelaré igual que se pela a un cangrejillo cuando te lo vas a comer

La peli porno playera seguirá estando allí. Están estupendos todos, con sus musculitos y sus super paquetes apretados por el bañador. Yo al final decidí que me importaba un pimiento enseñar mis vergüenzas, y volví a quitarme mi bañador. Es lo que hay, al que no le guste que no mire.