Archivo de la categoría: Mis amigos

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Y esto es lo que queda después de un fin de semana juntos.

Esto es lo que nos llevaremos cuando pensemos en cómo ha sido nuestra vida.

Un camino, un abrazo, tres amigos y un lugar.

Todo visto a través de la cámara de quién nos quiso ver así.

Alguien que durante todo el día estuvo sacando momentos de los tres juntos, ajenos a su mirada; inmersos en nuestros pensamientos, nuestras conversaciones y nuestras historias. 

Hoy tenemos un recuerdo de aquel precioso día, plasmado en imágenes.

Hacía mucho tiempo que no estábamos juntos de la forma en la que estuvimos.

Sonriendo y disfrutando, sin apenas malos pensamientos, mas que los justos y necesarios. 

Comidas, cenas, bebidas, risas, charlas, discusiones de esas que nos gustan y nos enervan (o por lo menos a mi).

Pero todo basado en eso.

En ese abrazo que nos hizo reír cuando nos dijeron que nos lo haríamos, pero que hoy define bien cómo fueron las horas que pasamos juntos. 

Más veces deberíamos hacerlo; más momentos deberíamos compartir como éste que ha pasado.

Para nosotros queda esta imagen. 

Gracias Sr. Pintor por capturar lo mágico de tiempo compartido.


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 Ayer me llegó un email donde me hablaba de las estadísticas de mi blog en el 2015. Sinceramente, me sorprendió y mucho lo que me decían esos números que recibía. 

6.900 visitas, en un año en el que solo os dedique una jornada. Una entrada. Solamente un escrito. Un Gracias… Y punto

Por esto, gracias. 

2015 termina , y quería despedirlo como se merece. Este año en el que tantas cosas buenas me han pasado, no podía marcharse así, simplemente, sin decirle adiós. 

Porque 2015  ha traído una nueva protagonista al cuento de hadas, principitos, magos y baldosas amarillas en el cuál yo me empeño en vivir. Una princesa, Rocío, que llegó un 2 de Noviembre. Mi sobrina, mi futura nueva ahijada. Es curioso como cambia la forma de pensar o vivir las situaciones cuando hay tanto margen de tiempo entre ellas. Hace 10 años fui tío por primera vez, y ahora, 10 años después viene Rocío. En aquel entonces todo eran nervios, novedades, los primeros nietos, el primer sobrino, el primer hijo de mi hermana. Hoy 10 años después, la situación cambia porque es la niña después de dos niños. Sin tantos nervios, viendo a mi hermana ser madre de nuevo pero ya con la experiencia de 10 años siéndolo. Ver a mis sobrinos empezar a tratar con su hermana, ver sus miradas. Su forma de tocarla, de acariciarla. Y lo principal, mirarla a ella. Tan chiquitita y perfecta. El milagro de la vida, increíble y preciosa. Bienvenida Rocío, enhorabuena hermana mía. Ya tienes a la niña de tus ojos. 

Sabéis, me da pena que termine este año. Pero no pena de ‘ahdiosmíoperoporquémehacesesto!” Me entristece que termine simplemente porque ha sido un año maravilloso. 

Un año que empezó con los nervios de preparar una boda. Mi boda. Empezando a realizar pasos y cosas que no tenía ni idea de por donde empezar. Busca una fecha, busca un lugar, busca un menú, busca música, busca traje, busca busca… Y buscando fuimos encontrando hasta conseguir que aquel 9 de Mayo de 2015 fuera el día que habíamos imaginado y como queríamos que fuera. Con vosotros, por vosotros y para vosotros. Perfecto. 

Desde entonces camino por la vida, flipao como siempre, sobre mis baldosas amarillas, pero con un anillo en mi mano con un inscripción y una fecha. ¡Ole yo! Lo único que ya no podré cantar nunca mas eso de ‘Oh oh oh, oh oh oh oh oh, oho, oh oh oh… All the single ladies…” y mover la mano en plan Beyonce. Pero oye, que me quiten lo bailao.

Un año en el que he viajado de nuevo a las islas, esta vez a Tenerife. Una luna de miel, el Sr. Pintor y yo. Y nada mas. El océano Atlántico frente a nosotros. En este viaje aprendimos que no vamos a subir a volcanes en nuestras vacaciones nunca mas, que lo del montañismo no es para nosotros. Conocimos la isla, vimos arte, gente, playas, rocas, cielo azul, sol y disfrutamos de nuestro descanso. También Barcelona nos recibió para ver a Robbie Williams, en un viaje relámpago. Y el verano nos llevó a Cadaqués. Inolvidable. Dalí por los cuatro costados. Maravilloso lugar, indescriptible el aire que se respiraba viendo los lugares donde el genio Salvador Dalí creó sus obras. Sabéis, aún si cierro los ojos y me concentro, recuerdo el sonido del aire y la luz del mar cuando viajaba en la moto montado de paquete mientras el Sr. Pintor me paseaba por el parque del Cap de Creus.

2015 además no solo son esos momentos tan marcados en el calendario. Este año son todos y cada uno de los momentos que hemos vivido juntos. 

He vivido tres despedidas de soltero. Tres oportunidades de darme cuenta lo que puedes llegar a importar a los demás. La primera de ellas me llevo a Logroño, con mis fieles compañeras de vida de la facultad. Sabéis chicas, llevamos ya casi 18 años juntos. El tiempo entre nosotros no pasa sin sentido; sabemos aprovechar cada momento que la vida nos brinda para juntarnos. Y siempre, siempre tan locos como cuando nos plantábamos en una champanada. Por muchos momentos mas juntos, siempre en mi corazón. La segunda despedida hizo que me creyera un auténtico superdetective averiguando asesinatos. Cuadrilla, siempre estáis ahí dispuestos a embarcarse en cualquier aventura que se nos presente en el camino. Sóis la leche. Y la tercera de ellas, me reunió de nuevo con mis individuos. Esos que me acompañaron en mis comienzos de escritor loco y torcido y que siempre están cuando tienen que estar. Un disfraz, unas alas de mariquita y el placer de volver a sentir eso que sentíamos cuando nos juntamos. Gracias a todos. Lo mejor de todo esto es saber que detrás de estos momentos, hay mucho tiempo de dedicación, preparación, pensamientos y hechos que me dicen que soy alguien en vuestros corazones. Y creerme queridos, que eso hace que mi corazón esté repleto de felicidad. 

Ya no soy el mismo que era hace unos años. Mis circunstancias cambian, así como las de los demás también han cambiado. Miro atrás y veo que los momentos que nos han unido afianzan mas el camino que nos queda por recorrer. Y veo que desde que tengo uso de razón, ese camino lo habéis hecho fuerte vosotros. Desde que este Renglón Torcido se deshacía en lágrimas negras de amor o desamor, hasta momentos en los que la risa nos impedía seguir el paso. El tiempo que pasamos juntos ahora es vital, el tiempo que pasamos separados es pensar en todo lo que hemos vivido. Porque en nuestras ausencias es cuando me doy cuenta que sin vosotros no sería quien soy. Esto va por vosotros, mis individuos Las Vegas y Prada, Sergio, Naiara. Siempre a mi lado, siempre  a vuestro lado. Viéndoos vivir, volar, ser madre. La vida nos hace crecer, pero lo mejor de todo es que seguimos creciendo juntos, en físico o en pensamiento. Pero siempre juntos… Unidos por hilos de cristal. 

Y 2015 no sería el mismo sin los yujuuu y nuestros ‘por que sí’. Porque no necesitamos excusas para juntarnos. Porque nos sirve una cena italiana, un concierto mexicano, una exaltación de la verdura o un mismo color que celebrar. Este año ha sido grande. Hemos asistido a la aparición de la Virgen del Botijo, hemos viajado a Logroño, hemos escapado de una habitación en menos de una hora, nos hemos reído grabando vídeos sorpresa, hemos cantado, bailado y vivido. Y tenemos un secretario que ni el milagro de los panes y los peces, que hace que el bote siempre tenga mas dinero del esperado. Pero lo mejor de todo es que todos y cada uno de los momentos ha sido único porque vosotros sois únicos. No se que nos deparará el 2016, pero si es a vuestro lado, será maravillosos. Gracias chicos. 

Familia, somos la leche. Este año hemos tenido muchos motivos para celebrar. Hemos tenido dos bodas, nacimientos, cumpleaños, raticos de estar juntos. Porque siempre hemos sido así, porque sí, tenemos un pedradica, pero eso nos hace ser como somos. Y que sigamos siéndolo por muchos años. La familia dicen que te la imponen, los amigos se eligen. Yo estoy feliz con mi familia “impuesta”, feliz y de todos nosotros. Por muchos mas momentos juntos, y siempre con la sonrisa en la cara. 

Hace casi seis años que comencé a escribir.

Tenía 28 años cuando decidí que quería compartir mis pensamientos; hoy voy ya por los 35.

Tenía ganas de contar que era un chico normal, gay, soltero y alegre viviendo la vida como le apetecía hacerlo; hoy soy un proyecto de hombre normal, gay, casado e igual de alegre.

Comencé siendo un Renglón Torcido que lo único que quería era llegar a la ciudad de las Esmeraldas sobre baldosas amarillas; hoy sigo siendo un Renglón menos torcido, que camina por la ciudad a la que tanto soñé con llegar.

Sigo siendo el Renglón Torcido, lo seré siempre; ayer, hoy y mañana. A veces mas loco, a veces mas cuerdo.

Pero siempre siendo yo, con mi verdad.

Fue un placer vivirte.

Fue una inmensa felicidad disfrutarte.

Fue un orgullo compartirte.

Fue precioso mirarte.

Que tengas buen viaje 2015. 

Bienvenido 2016.


Boda

¿Sabéis una cosa?

Antes no sentía ningún pudor escribiendo, y ahora todo lo contrario. Me cuesta sentarme y contar lo que he vivido hasta ahora, quizá porque sea tan bonito que nunca encontraré las palabras adecuadas que lo puedan llegar a describir como se merece. Pero, eso sí, merece y me repito, que sea contado. 

Y lo mas sencillo sea comenzar con un sencillo y sincero GRACIAS. 

Gracias 9 de Mayo de 2015.

Porque después de muchos años, os pude tener a todos reunidos en un mismo salón compartiendo una ilusión. Por fin llegamos a la ciudad de las esmeraldas. Fui feliz y ese sentimiento sigue dentro de mi y no lo olvidaré nunca. Recuerdo cada momento y a la vez olvido todos. Pero creerme cuando os digo que una de los sentimientos mas bonitos que he vivido nunca lo sentí cuando, esperando detrás de unas puertas blancas frente a una capilla, éstas se abrieron y pude veros a todos. 

Todas y cada una de las personas que quiero estabais allí, esperando completar el camino de baldosas amarillas. Todos fuisteis testigos del final. Y habéis sido testigos de un comienzo. Sinceramente, esa sensación, es inolvidable. Porque mientras caminaba por esa alfombra, y mi mirada se cruzaba con las vuestras, mi cabeza bullía con recuerdos, imágenes y sensaciones. Porque en el tiempo que duró la ceremonia os pude mirar a todos de frente y sentir que tengo una vida preciosa y todo es porque estáis vosotros en ella. Y porque en el transcurso de las horas que estuvimos juntos, y cuando nadie me veía, os miraba furtivamente, y veía vuestras sonrisas, vuestras voces y a veces solo gestos. Y sentía que la energía que se vivió ese día es algo que no se volverá a repetir. 

Por todo ello, gracias. 

Gracias por la implicación, por vuestra entrega, por vuestra intriga y por vuestro corazón. Como dijo una canción durante la ceremonia, sentí que habías abierto ventanas en vuestro corazón y aquel día todos latían al mismo ritmo. 

Y como no quiero que se me olvide nadie, y estoy acostumbrado a las listas, seguiré un orden para no perderme. 

Gracias a los Yujuuuu por el entusiasmo puesto desde que decidimos que de las palabras se pasaban a los hechos. Por las ideas aportadas, por las cenas a nuestras espaldas y las compartidas juntos. Y por vuestra sonrisa constante. Por llenar el día de música y baile, por pintar al principito un decorado de ensueño. Por ser como sois, gracias. Por supuesto, gracias a Dora, la organizadora, por su dedicación, paciencia, ayuda y su amor. Nada de lo que ocurrió aquel día hubiera sido posible sin ti, porque supiste guiar nuestros pasos cuando a veces se perdían. Gracias. 

Gracias al maestro de ceremonias, Sergio, por implicarte en una historia que te dio muchos quebraderos de cabeza, gracias por tus palabras y por tu buen hacer. Por tus bonitas palabras bañadas en recuerdos de dos chicos jóvenes que comenzaban a vivir. Por todo, gracias. 

Gracias a las familias, a las preciosas madrinas, a los emocionados padrinos, a las hermanas Marga y Beni que consiguieron hacernos llorar a todos con sus palabras. Familias, fuisteis geniales. Por el hecho de montaros en este viaje sin dudar, por querer compartir con nosotros un día tan especial, disfrutarlo y sonreír. Sabéis una cosa, ese día me sentí orgulloso de todos y cada uno de vosotros. Todos juntos como hacía muchos años que no estábamos. Con multitud de chiquitos corriendo entre nosotros, haciéndonos ver que la nueva generación se abre camino. Dos familias unidas, hermanos, hermanas, cuñados, cuñadas, sobrinos, sobrinas, primos, primas, tíos y tías. Padres y Madres, gracias por hacer que ese día se quede grabado en nuestras memorias. Nos hicisteis felices. Sonreímos, reímos y vivimos un día inolvidable juntos. Conexión Tudela-Pamplona, siempre.

Y que mas decir, Gracias AMIGOS.

Gracias porque también sois familia. Vosotros sabéis quien sois. La amistad no es una etiqueta en facebook, o un seguimiento en twitter. Es un tiempo compartido, un momento vivido, un llanto contenido o una sonrisa disimulada. Amigos venidos de fuera, de Logroño, de Lodosa, de Tudela, de Pamplona o de la misma calle de la Catedral. Sin vosotros no hubiera sido igual. 

La banda sonora de mi vida está cantada por ti, y en ese día no me faltaste. Fue un día, nos queda el resto. Gracias Naiara, mi hermana pequeña como dijo Beni en la Capilla. ¿Seguimos bailando? Cuadrilla, un placer vivir a vuestro lado desde una cena buscando a un asesino a otra perdida en mitad de Belate, ¿cuántas mas? Las que queráis. Gracias. 

Mi familia de Zaragoza, mi familia veterinaria… “Son mis amigos… En la facul pasábamos las horas”. Así cantábamos hace años, y así seguimos. Pasando los años, pasando la vida y compartiendo momentos como los que vivimos. Y los que nos quedan por vivir. Gracias a todos por venir. Os quiero. 

Mis individuos Las Vegas y Prada. Empezasteis compartiendo muchos renglones torcidos. Ahora el renglón se hizo mayor y vosotros fuisteis testigos. Sin duda alguna. Gracias por seguir a mi lado. 

Mi nueva familia mas joven y reciente, mis madrugadores fisnes19. ¿Todos a una  no? El tiempo compartido o los años transcurridos, no implican mas o menos importancia. Sólo la calidad del tiempo vivido juntos, determina la importancia de los mismos. El tiempo vivido juntos es genial, y me hace feliz. Y esa felicidad la vivimos ese día. Y lo mejor de todo, juntos. 

El Renglón Torcido ahora camina mas recto, y con una alianza en la mano. Ahora todo forma parte de un recuerdo maravilloso, plasmado en cientos de fotografías, vídeos y recuerdos. Recogidos en mensajes de agradecimiento y felicitación. Compartido con vosotros y vivido con, por y para vosotros. 

Nunca olvidaré el día que vivimos juntos. Nunca olvidaré mis pasos, mi emoción contenida y vuestras miradas complices. Nunca olvidaré, vuestras sonrisas. Abrazos y besos. Vuestro amor y vuestras palabras. 

Vuestra sinceridad y sobre todo vuestra verdad. 

Gracias porque hicisteis todos del día de nuestra boda un día maravilloso que sin vosotros no hubiera sido igual. 

Hoy el Renglón Torcido rompe su pudor a contar historias de amor verdadero y felicidad. Una sensación nueva que hasta hace un tiempo no sentía, pero que hoy rompo porque la ocasión lo merece. Mis renglones bien merecen palabras de amor, contadas desde el corazón y vividas tan intensamente que la emoción llena mis ojos con solo recordar.

Escribo, quizá un final. Por eso el ” Y punto”.

Aunque sí, es un punto, porque esta historia de amor ya ha encontrado su ciudad de esmeraldas al final de camino de baldosas amarillas. 

Yo lo recorrí con dos pequeños rubíes rojos en mis zapatos como si fuera Dorothy en el Mago de Oz. 

Y hoy, los golpeo uno contra el otro pidiéndole al gran mago de Oz que no quite de mi mente el recuerdo de aquel día. 

Gracias.

Os quiero mucho. 

Y punto.

Boda


Rock'n Roll

Rock’n Roll

Desaparecido del blog y perdido en otros mundos.

No por abandono, no por falta de ganas de escribir. La falta de tiempo en ésta vida loca que llevamos a veces te supera. Sin minutos para poder sentarse, respirar, mirar dentro de mis cosillas y decir… Ahí voy.

Hoy sí, hoy fluyen las palabras nuevas a través de mis dedos. Hoy con ellos escribo Rock’n Roll, porque de eso se ha tratado la ausencia. Cuando mis manos no escriben renglones, se funden en arcilla y crean personajes como los de la foto. Personajes, con alma, con vida, con micrófonos y baquetas que ya por fin están en su hogar.

Ha sido un tiempo de locura. Preparativos a escondidas, cenas clandestinas, mensajes archivados y palabras y conversaciones silenciadas para no romper el encanto. Todo porque la voz de mis sueños se merece todo ésto y mucho mas. Una boda llega pronto a adornar el camino de baldosas amarillas, la voz se casa y como no podía ser de otra manera, hay que celebrarlo. Pero antes de celebrar su boda, despedimos la soltería con sopresas, risas y alguna lágrima. Con regalos escondidos, y palabras guardadas a modo de recuerdos.

Y entre risas, recuerdos y preparativos, se me ha ido el tiempo de contar mis tiempos.

Hoy miro la foto de los personajillos salidos del barro. Y pienso que ahí está su alma, su bondad y su vitalidad, la que ellos, los de carne y hueso me transmiten. Son muchos años juntos, media vida, y literal. Media vida de historias contadas en canciones, en cartas escritas por adolescentes perdidos en el comienzo de su renacer. Historias que hemos dejado vivas dentro de nosotros para hacernos ver que después de todo el tiempo pasado, parece que fue ayer cuando nos conocímos.

Disfruté formando un vestido negro, moldeando una chistera que debió ser un bombín. Sentí al fabricar cada mechón de pelo, y viví el hacer una perilla tan peculiar. Todos y cada uno de los días tenía una cita con ellos, esperaban encima de mi mesa del salón o bien en mi mesa de la cocina. Rodeados de sus pinturas y sus pinceles. Entraba a casa, los miraba y ellos, aún con su rostro sin pintar, sin sus ojos a los que mirar, esperaban ser tocados  un día mas.

Sólamente tocados por mí, nadie mas. Si debían romperse a manos de alguien, era en las mías. Si los estropeara, sería yo. Si un brazo caía al secarse el barro, yo era quien como un médico volvía a ponerlo en su lugar. Del trabajo a pintar; del trabajo a pegar; del trabajo a mirar si secaba bien la cola blanca. Y lo demás a un lado, el tiempo corría y tenía que ser perfecto.

Y para mí, así fue. Tras pintar chalecos y vestidos, camisas y zapatos, pelos y perillas, llegó el momento de darles el último soplo de vida. Con pulso firme, pero nervioso por ser el punto y final, sus ojos aparecieron bajo mi pincel. Y ahí estaban ellos, mirándome, saludando al nuevo día que por fin veían. Hoy sí, ya podemos ver a quien tanto ha pensado en nosotros. Por fin podía mirarlos a la cara, y sonreir, porque el final estaba cerca.

Con sus ojos, con sus ropas de gala, con su velo y su sombrero. Con las gafas hechas por el Sr. Pintor dado que yo no fuí capaz, y con el micrófono creado por una duendecilla llamada Ale, ocuparon juntos su pedestal de oro, para así, entre los dos crear Rock’n Roll.

Hoy descansan en su casa, duermen junto a sus gemelos. Yo los llevo en mi corazón, pero no penséis que me he vuelto loco por hablar así de un par de muñecos de barro. No. Los llevo en mi corazón, porque el amor, la dedicación y todo el cariño que hay puesto en esos muñecos, es el resultado de un amor, de una amistad, de una hermandad forjada y labrada a través de 17 años de vida. 17 años caminando juntos sobre nuestro suelo amarillo.

17 años bien merecen Rock’n Roll.


El Renglón Torcido

¿Alguien sabe con certeza cuando dos personas son amigas o dejan de serlo? Repetiré la pregunta o la plantearé de otra manera mas adelante. Los amigos son personas que forman parte de tu vida, que junto a ti, han labrado un terrerno árduo y seco, y después de sembrar y cultivar de manera cuidadosa ese campo, la amistad florece y da sus frutos. Por supuesto, éste terreno debe ser cuidado todos los años, abonándo, regando, y volviendo a sembrar para que cada temporada nos de sus frutos.

Pero, y ahí va de nuevo la pregunta. ¿Nos damos cuenta realmente cuando ese cultivo empieza a estropearse? ¿Somos capaces de predecir una mala cosecha?

Sinceramente creo que no. Yo diría que a veces somos tan negados para la agricultura como yo lo fuí en mi época de la facultad estudiando los cereales de invierno, de verano, la bataca, batata, patata y tapioca.

Al principio todo es fácil. Apenas hace falta regar porque el cielo nos ayuda con su lluvia, y los brotes verdes salen rompiéndo la tierra haciéndose fuerte. El sol cumple su función llenándo de luz los tallos verdes y fortaleciendo de esa manera la amistad que juntos cultivamos. Sin esfuerzos, con ganas, pero sabiendo que tienes que hacerlo, todo florece y adorna nuestro terreno con colores agradables.

Y aquí llega el punto de mi pregunta inicial. ¿Sómos conscientes de cuando ese terreno que tanto nos ha costado, empieza a secarse y a resquebrajarse la tierra por la sequía? ¿No sómos capaces de ver que las lluvias de inicio fortuitas, dejaron de caer y por supuesto deberíamos regar para que no se secara la tierra? ¿Estamos tan ciegos como para no darnos cuenta que los tallos verdes que al inicio rebosaban nuestro terreno ahora apenas cubren una parte de la superficie? O simplemente, un día llegas a ese campo y lo encuentras vacio.

¿Por qué?

En que momento de la vida, alguien que ha sido tu complice dejó de serlo. ¿Se dió cuenta? ¿Me dí cuenta? ¿Por que circunstancias de nuestra rutina, pasamos de ser hermanos no cosanguíneos a completos desconocidos? Y lo que es incluso mas triste, o extraño tal vez. Existe un fenómeno curioso, más aún. Hay terrenos de amistad, que son cuidados por ambas partes, pero que no coinciden en el tiempo. Cuando yo cuido mi terreno, estoy sólo. Y cuando la otra  persona lo hace yo no estoy. Diríamos que es como una custodia compartida. Nuestra amistad la tenemos, sí, pero unos tiempos la tienes tú,  y luego ya si eso, me la pasas a mi y la cuido yo.

Son preguntas a las cuales no encuentro una respuesta adecuada para ellas. Es decir, no se si soy bueno agricultor o pésimo. Tal vez sea bueno en determinadas temporadadas y malísimo en otras. Tal vez sea bueno labrando un campo, en cambio otros no sea capaz de hacerlo tambien porque quizá debamos dejarlo en barbecho una temporada.

Amigos, millones de buenos momentos, y cientos de preguntas en mi cabeza. Por supuesto no me considero el mejor amigo del mundo. Ni mucho menos, tal vez, incluso sea bastante mediocre en ello por mi don de desastre y dejadez que tengo. Pero a veces pienso en muchos que han compartido mis días, seguramente como ellos lo hagan conmigo, y es cuando se me vienen a la cabeza éstas preguntas.

¿Seguimos regando, o dejamos en barbecho? ¿Sómos amigos, o eso ya pasó y no me di cuenta? Quizá volví a terreno tarde y lo encontré vacío.


La imagen del año, 25 años después. FELIZ NAVIDAD

La imagen del año, 25 años después. FELIZ NAVIDAD

Feliz Navidad:

A mi madre y a mi padre. A mi hermana y mis sobrinillos. Al Sr. Pintor. A tete. A mi familia la que está cerca de mi y la que está lejos tambien: los del bajo dcha, los del bajo izquierda, los que viven en la rochapea, los de sarriguren, los de Ansoain, los de Villava, los de arre, los que viven en la chantrea, los que viven en mi misma calle unos portales mas hacia abajo, los que viven en extremadura y hace un tiempo que no los veo, los que viven en zizur y en noáin, tambien en echavacoi y los que viven por el país vasco. Madre mía cuanta familia. ¿Me dejo alguien?

A mis amigos, a ver quien me dejo, jijiji. A Juanjo y a Camilo. A Naiara. A Erkuden, Erika, Leticia, Azucena, Vanesa, Irati, Miren, Miriam, JoseMiguel, Susana, Regina, Mercedes, Jesús, Ruth, Esther, Ainhoa, Vanesa, Ricardo, Juanfer y Ana. A Dieguito. A Luismi y Johan. ¡A la gentecilla! Pepo, Izas, Césares, Alejandra, mi medio cuñada M. Jose, mi medio cuñado Jesús. A Itzi.

A mi familia tudelana: cuñadicos, sobrinos, tíos y todos los de allí. Feliz Navidad a todos. Tengo ganas de bajar.

A mi medio familia de Ejea: Sergio, Ana, Susana, Nogue y Mena. Al chiquitín Iker. A mi otra media familia de Valareña: Ana, Ángela, Anita, Sua y Noa. ¡Que ganas de bajar a veros!

A la familia Grande, y ahora viene la frase fácil: una gran familia, jijiji.

A los que tengo lejos pero me acuerdo de ellos, ¡tenemos lo puesto!: Manolo y Pedro, Miguel, Luis, Fer, Noe, Medhi, Victor y quien se acuerde de mí a 2400 km.

A la gentecilla con la que hablo poco pero lo suficiente como para desearles feliz navidad: Juanrojo, Maite, Susana, Erik, Eduardo, Ainhoa y Rubén, AnaMati. A los malagueños, a los leoneses, al catalán Gasull.

A mis pintoras: Iruña Cormenzana, Blanca Abajo. A Cecilia y sus vecinos “salaos”.

A mis chicas currantes que llevan un mes trabajando sin mí: Ana y Patricia y a la loca de Coral y su tanguito. A la familia veterinaria, a Amaia.

A los perdidos de Bilbao, Javi y Jorge, y a Inma, Luis y su macaco, por extensión. Y a los que vinieron y mi accidente les chafó sus dias aquí. A Manu. Feliz Navidad.

A mi super compi de piso: Bego que gracias a su super hotel en Aínsa (bueno, de su hermano), en cuatro día que estuve allí, engordé 5 kilos los cuales aún no he perdido. A Ruth, Eva, Laura, Dani y Helena, tambien compañeros de piso en algún momento de nuestra aventura en Zaragoza. Bego, nos debemos una visita, ¿no?

A mis vecinillos: Edorta y Ricardo. A mi vecina de abajo que hace mucho que no la veo.

A mis compañeros de colegio que me alegran el día cuando nos encontramos y hablamos como si fuera ayer que jugábamos en el patio a darnos balonazos: María, Iñigo, Vanesa, Luis, Lorena, Lutxi, Alberto, Yoli… A Maite, Maritere o Teresa, como quieras que te llamemos, por haber hecho que éste año pudieramos volver a abrazarnos después de 25 años sin vernos. ¡Madre mía!

Y a la gente que me encuentro en mi rutina, a mis floristas de la acera de enfrente, a Loli que me lleva los papeles de mi seguro, a los chicos de la caja, a Idoya que aunque esté lejos aún me acuerdo de ella. A los clientes que se acuerdan de mi y pregunta en mi ausencia. A mi fisio que me trata muy bien.

A quién mas, a todos aquellos amigos del Facebook que aunque no tenga una relación directa con ellos, los veo, los leo y están. Lo mismo con toda la gente que lee mis paridas en Twitter. Feliz Navidad.

Y por último, sabiendo que me olvido a gente (que si lo hago, me disculpen por la omisión y espero que en un comentario os añadáis, por favor), el mejor deseo de Navidad es para todos aquellos que pasáis unos minutos de vuestra vida leyendo éstas palabras locas que un día decidí compartir con la inmensidad de las redes en lugar de guardarlas en mi cabeza.

Gracias por seguir ahí después de un año no tan prolífico como los anteriores. Vosotros sóis los que hacéis que siga escribiendo. A vosotros,

FELIZ NAVIDAD


Pero sonriendo

Pero sonriendo

Desde hacía días pensaba en volver a escribir, pero sin conseguir sentarme delante del ordenador. Un día por cosa, y otros días por otra, pero la cuestión es que no encontraba el momento oportuno. Quizá no encontraba la inspiración, o se perdió siguiendo una baldosa que parecía amarilla pero no lo era.

Hoy me siento de nuevo y resumo mi año. Siempre está bien mirar hacia atrás y ver el camino recorrido en todos éstos meses medio desconectado de toda la era internauta. Y que mejor día que el día del fin del mundo. Ahora mismo acabo de leer en google que según los mayas, esa fatídica hora llegará a las 19.12 horas (hora peninsular). Por lo que me quedan 42 minutos para escribir mi nueva entrada y publicarla. Contando por lo tanto que éstas palabras que hoy pronuncio, si se cumple la profecía, serán leídas por muy pocos.

Pero bueno, dejemos el fin del mudo a un lado, que cuando tenga que ser será. Y repasemos cosas significativas que quedan en mi memoria dignas de mención. Y como se suele decir, hablaremos de Salud, Dinero y Amor.

Salud: sinceramente, mi fin de año está siendo bastante movidito si de salud hablamos. Mi pobre coche ha recibido otra embestida por detrás, y está en laUCI desde hace 20 días. Ay, mi niño. El día que hacía dos años que me lo compré, un señor muy amable decidió llevarme por delante en la famosa NA-121 de la que alguna vez he hablado, y como consecuencia de ello, mi cuello y mi espalda sufren esguince y contracturas musculares múltiples. Termino el año entonces entre médicos de familia, médicos de la mutua, médicos de urgencias y médicos rehabilitadores. Además si a ésto le sumamos un hermoso flemón que me ha salido, con la consiguiente visita al dentista del día 28 de diciembre, pues estamos genial. Eso sin mencionar otra visita médica que tengo pendiente para empezar bien el año, pero esa me la guardo. ¿Que conlleva todo ésto? Pues os cuento. Conlleva un periodo de inactividad laboral, sedentarismo, dolores, apetito y los consiguientes engordes en mi cuerpo. Creo que no me voy a pesar hasta no se ni cuando. Sí, he  engordado. Y mucho. Pero la cuestión es que me gusta comer. Soy así.

Dinero: pues que se le va a hacer. No me puedo quejar. Dado que la fuente de ingreso, es decir, mi trabajo, se mantiene, no me quejo. Vivo bien, pago mis letras, mis facturas y mis cosas, caprichos, etc. Quiero decir, me encantaría que me tocara un pedazo de euromillón para dejar de pagar piso, coche y solucionar la vida a mucha de la gente que me rodea. Pero dado que eso no sucede a pesar de que lo intento, pues diré que no me voy a quejar de mi situación económica. Y mas como están las cosas en éste país de pandereta en el que vivimos. Que no me voy a poner a hablar de la economía de los  políticos, que se me hincha la vena y suelto la panfletada. Eso sí, un apunte. Hoy leí en twitter, creo que era ABC que escribía que el transporte sanitario a los enformos crónicos no iba a costar mas de 60 € al año o al mes. No recuerdo bien la cifra. Pero yo me pregunto. ¿Tenemos que pagar nosotros, los ciudadanos currantes ese dinero por nuestra sanidad? Está bien, ¿y cuanto pagan al mes o al año nuestros queridos políticos por usar el transporte… ese que dicen… los coches oficiales? Ah, no claro, que eso les sale gratis gratis. En fin, ahí lo dejo para que lo penséis. 

Y en el amor: pues como todos sabéis, estoy enamorado. Sí, lo se, pero no haré un pastelón de ello porque muchas veces ya he hablado de mi Sr. Pintor. Mi año 2012 en el amor ha sido perfecto. Perfecto en sus imperfecciones. Imperfecciones que conocemos en la rutina de compartir el tiempo y el día a día con la persona que deseas. Y desde el principio del año, hasta ahora el final, hemos seguido caminando juntos para lograr encontrar algún día la ciudad de las esmeraldas. Sí, soy feliz. Gracias Sr. Pintor.

Pero en el amor no sólo encuetro lugar para el amor en pareja. Sino para todas aquellas que han compartido conmigo éste año que hoy terminaría si los mayas hubieran acertado. Mi familia siempre pone colores en mi vida, con sonrisas, con conversaciones, y por que no, con gritos de disconformidad. Hemos cerrado un capítulo en ella, ahora todo saldrá bien, ya lo verás. Tú lo sabes, siempre adelante. Mis sobrinos siguen creciendo y cada vez sorprenden mas sus razonamientos y su manera diferente de pensar. El cabeza de familia dejó la vida laboral a un lado para dedicarse a descansar que ya ha trabajado como un jabato toda su puñetera vida. El descanso merecido del guerrero. El guerrero, mi padre. Y mi madre, siempre poniendo el punto de locura y desparpajo allí donde esté. La improvisación, y las risas la siguen como al famoso flautista. Ella si es una verdadera guerrera que es la que mantiene el navio con buen rumbo. Familia, sois grandes.

Y como no, aquellas personas que deciden compartir su tiempo conmigo. A gentes que se quedaron lejos, y a gente que está aquí bien cerca. A los individuos que aún continúan a mi lado. A todos aquellos que respondieron al teléfono, al mail, o a un simple mensaje cuando los necesité. A aquellos que con una mirada y sin palabras, y nada más, saben lo que quiero transmitir. Todos y cada uno de vosotros tenéis un hueco en el sonido del latido de mi corazón. Desde lejos, desde al lado, desde muy lejos o en la acera de enfrente. He tenido un año desconectado del mundo virtual. He olvidado muchísimos cumpleaños. Lo siento de corazón por no llamar, por no estar. Felicidades a todos. Juntos seguimos adelante. Quizá no hemos hablado, pero estoy. Siempre estoy, para cuando sea, para los que sabéis que estoy. Jueves de Rock ‘n roll. Por supuesto, tambien sóis familia.

Hace dos días subiendo a rehabilitación, cedí mi asiento en el autobús interurbano (villavesa para los de Pamplona), a una señora con una minusvalía. Después de que se sentara, comenzó a contarme su vida. Supongo que a muchos en determinadas circunstancias nos gusta que alguien nos escuche. Y hoy lo comparto con vosotros. Ésta señora iba camino del hospital de navarra, para recibir los resultados de su último análisis. Ella pensaba que iba a salir bien, y había comprado pastas para darle al médico. Dijo que si le daba malas noticias, le arrearía con la bolsa en la cabeza.  Tenía cancer. Era el sexto cáncer por el que pasaba en los últimos doce años. Su marido la dejó en el segundo cáncer, mientras estaba ingresada. Y todo ésto me lo contó con una sonrisa de oreja a oreja. Comenzó el 2012 comiendo doce cachitos de chocolate en lugar de comer uvas. Y como éste año le había ido de maravilla, el 2013 lo comenzaría de igua manera. Ahora le sonreía la vida, tan castigada por la enfermedad. Tenía fe en que análisis saldrían bien, y que volvería a casa contenta para compartir el tiempo con un novio nuevo que tenía y que le hacía muy feliz.  Así es la vida. No se ni su nombre, ni tan siquiera si el médico en el hospital le dió buenas o malas noticias. Pero me hizo pensar que cualquier cosa que padezcamos, tenemos que afrontarla de igual manera que aquella estupenda señora. Con una sonrisa de oreja a oreja y mirando siempre hacia adelante. Ella también buscaba al final su ciudad de esmeraldas.

No se como terminará el año, ni tan siquiera si en doce minutos que faltan paras las 19.12 se terminará el mundo. Sólo se que sigue siendo un placer asomarme a mi ventana privada. Esa que sólo veo yo cuando escribo, y descargar aquí todo lo que se acumula en mi cabeza. Éste año ha sido menos prolífico que el anterior. Veremos que nos deparará el 2013, porque para que quede claro, no me voy. No dejaré de escribir, ¿y sabéis qué? Que me encanta hacerlo.

Señores, señoras.

Parar.

Respirar un segundo.

Sientan los pies sobre la tierra y cierren los ojos.

Comiencen a ver lo que hay oculto dentro de ustedes.

Y vivir…

Pero sonriendo.