El niño que llora en tus fiestas

 

El Renglón Torcidon

 

En mis fiestas son niños los que lloran, no niñas.

Es mas, incluso en mis fiestas soy yo muchas veces el que llora.

No es difícil encontrarlos, mas bien todo lo contrario.

No hace falta buscar, aparecen.

Llantos de bebé, desconsolados.

De los que acaban con congoja, papel del baño ya que los pañuelos de papel no son suficientes, y posterior hipo y rojeces en los ojos para terminar el cuadro. Lágrimas por ese cuadro rojo que se rompió.

Por otra parte, llantos en sueños.

Sin lágrimas, secos.

Perturbando un descanso de un guerrero de la noche. Se estremece, grita, hablar, se retuerce, sin descansar. Sobre las sábanas de la cama, bajo el edredón. Inquieto, nervioso, intranquilo… Morfeo ésta vez no le echa una mano meciéndolo en sus brazos. Simplemente tormentas sacuden sus pensamietos, convirtiéndolo en otro niño que llora en mis fiestas.

Aunque si los buscas, siempre aparecen mas donde menos lo imaginas.

Y éstos que aparecen, son los peores. 

Ya verás.

Son aquellos niños que rabian cuando lo pasas bien, aquellos que les gusta llamar la atención a la mínima de cambio. Aquellos que sintiéndose de menos quieren hacerse de mas de cualquier forma, aunque sea llorando en las fiestas de los demás.

¿Los conocéis? Seguro que todos conocemos a algún niño que llora en nuestas fiestas.

Si, no hay niñas que lloran en fiestas porque en mis fiestas casi siempre se llora por o con niños. Es lo que tiene ésta vida caprichosa. La cuestión es que hay que tratarlos como eso, como niños. Rabietas como las que tienen mis sobrinos hoy en día, perdonables en elllos con seis y cuatro años; pero inexcusables en adultos con oficio y beneficio. Pues si la actitud es de niños, ejerzamos como con los niños.

Si hay una rabieta, indiferencia.

Si hay dos, adiós.

Si hay tres… ¿Te la meto del revés?

No…

No hay que permitir mas alla. Porque como nos capte la atención haremos niños malcriados de los que te montan el pollo en cualquier ocasión.

¿Se les pone un chupete para que dejen de llorar?

Mejor una patada en el culo y que aprendan que en la vida, se llora, por supuesto, como el que mas. Lloras, te desahogas, respiras, te miras… Y un abrazo para compersar las pérdidas de líquidos. Un abrazo grande, de los que me gustan. Pero aparte de éstos lloros, ninguno mas está permitido.

Ningún niño llorón.

Ninguno.

(Por cierto, el de la foto es mi sobrino, el de cuatro años. Guapo, eh…)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s