Romper con las costumbres

 

Eso mismo, romper con las costumbres para seguir caminando. Siempre echo mano del mismo camino, pero tambien siempre me ha llevado y valga la redundancia, por el buen camino. Así que seguimos caminando entre baldosas amarillas. ¿Y por que romper las costumbres? Pues para hacer un punto y seguido. Cuando te acostumbras a hacer algo porque sí, y no piensas en por que lo haces, al final no se valora tanto como debiera. Eso es un punto y seguido, nada de puntos y aparte.

Damos por hechas situaciones, pensamos que van a ser de una manera porque así han sido durante una temporada. Y un día decidimos cambiarlas. Sin presiones, sin obligatoriedad. Sólo por cambiarlas. Y a partir de ese momento es cuando empiezas a redescubrir cosas en tí que parecían adormiladas.

Un cosquilleo en el corazón, mariposillas en el estómago. Añoras lo acostumbrado. Valoras eso a lo que te habías habituado. Y una vez que lo añoras y lo valoras, comienzas a desearlo y echarlo de menos. Para eso es un punto y seguido. Para eso es bueno romper las costumbres. Para volver a echar de menos eso que ya tenías como algo habitual.

Y joe si se echa de menos. Un olor, un tacto, el simple roce dentro de las sábanas. La respiración a tu lado mientras vas cayendo en los brazos de Morfeo. Sonidos del silencio que forman ya un entorno familiar. ¿Y sabes que? Me encanta sentir lo que estoy sientiendo hoy… Y como yo mismo me estoy poniendo rojo a mi mismo, pues dejo de hablar de ésto.

Punto y aparte.

Domingo noche, en casa, esperando a que termine la lavadora para tenderla y poder ir a mi camita a descansar. La ropa del trabajo no perdona y tiene que lavarse. Y mientras tanto, me acerco a mis renglones para enderezar un poco la torcedura. Ya descansaré después.

Un día especial. Lejos de mi casa aunque como si estuviera en ella. Nervios al principio, difuminados después entre ojos verdes azulados, claros, transparentes… Nuevas  caras a mi alrededor, tal vez demasiadas para un mismo día, pero a los dos segundos de verlas, como si hubieran sido vistas por mi desde hace años ya. Niños, perros, poner en hora un reloj de la camioneta; comer, comer y mas comer. Y sobre todo escuchar historias diferentes que te hacen evadirte de tus historias habituales adentrándote en otras nuevas. Se que algunos ojos de los vistos hoy por allí se adentran entre mis líneas, entre mis renglones. A quien corresponda, un besazo enorme y gracias por hacer mi día allí tremendamente fácil. Sois cojonudos.

Y después de pasar el día cerca del Ebro, pasamos a reirnos entre carcajadas de dos mocosillos que a éstas horas no se si estarán ya durmiendo, o seguirán saltando por los sofás como estaban cuando los hemos dejado. Mis chiquillos no quieren besos de vaca, jejeje.

El Sr. Pintor y yo, yo y el Sr. Pintor. De una familia a la otra y tiro por que me toca. Una mas numerosa, la otra mas chiquitica. Pero lo importante, juntos y con todos.

¿No hay hoy muchos puntos rojos en el cielo?

Anuncios

3 comentarios sobre “Romper con las costumbres

  1. seguimos rompiendo las reglas . seguimos el camino que deseamos todos los amaneceres , y sobre todo seguimos estando juntos , un beso muy grande javi prin…….to

  2. I do not even know how I ended up here, but I thought this post was great. I don’t know who you are but definitely you are going to a famous blogger if you are not already 😉 Cheers!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s