” Javier ha pasado de estar soltero a tener una relación”

Pues así es la vida y así la voy contando. A capítulos como una buena novela. Y desde aquí empieza una nueva trama de la cuál espero contar muchas y muchas mas historias y por supuesto guardarme infinitamente más de las que puedan llegar a asomarse a los renglones que escribo.

Las mariposas cumplieron su misión. Nacieron, crecieron, se multiplicaron y lo que es más importante, supo conservarlas como tienen que conservarse. Con cariño, dedicación, muchas sonrisas, tiempo y silencios llenos de puntos rojos. ¿Será que ese alguien tomó buenos apuntes de cuando expliqué que hacer con una buena mariposilla nacida en cautividad en el estómago? Seguramente no, pero lo que si es cierto es que sin conocer lo que yo esperaba o quería, ha sabido hacerlo y conservarlas hasta su madurez. Y cuando han estado maduras es cuando me he asomado a mis frases del día con la fuerza, confianza y seguridad de quien sabe que lo que tiene es lo que quiere tener.

Ahora mientras escribía ésta última frase me ha venido una sensación de temor. Es decir. No por hablar de todo ésto y decir que estoy bien, iran las cosas mal, ¿no? Malditas supersticiones. Pero entonces es cuando pienso que no, que cuando se está bien y feliz hay que contarlo. Lo comparto con vosotros que os asomáis a mi vida, que habéis leído cuando he llorado, he estado mal y he bajado hasta la oscuridad. Comparto mi alegria de tener una ilusión que cada día crece mas. Y os lo digo sin miedo a nada porque los miedos, inseguridades y preocupaciones quedaron atrás.

Un pintor pinta colores rojos en mi corazón. Los pinta con trazos firmes, con recortes de poesías, con palabras en frances. Con susurros en la oscuridad y olores en la claridad. Con una sonrisa de oreja a oreja y ojos ¿amarillos? No… Verdes… El Sr. Pintor.

Con silencios… Punto Rojo.

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