21 días en el vertedero

Ayer fué un día divertido. De esos en los que a pesar de tener movimiento en el trabajo y parar poco, pues uno se lo pasa bien con los compañeros, riéndonos de tonterías, y lo que es mejor, haciéndolas. Además, era viernes, y no un viernes cualquiera. Un viernes de fin de teléfono rojo. Así que tocaba celebrarlo.

No, no penséis que la celebración consiste en un pedo descomunal para hoy levantarme con una resaca del mil. No. Solo consiste en apagar el móvil rojo, y disfrutar de una cervecita bien fría sentado con el individuo que corresponda y hablando de chorradas. Y así fue. Toco Las Vegas, como es habitual y la cervecita sentó genial.

Después de nuestro relax, nos propusimos a dar nuestra vuelta de rigo por las tiendas en busca de mi vaquero perdido. ¿Y que es lo que pasó? Que con el subidón de fin de guardia, y con dinerito en el bolsillo, uno no puede ir de compras. Así que el vaquero que tanto tiempo llevaba buscando, lo encontré. Pero es que además me encontré con un abrigo tan tan tan tan bonito, que no pude dejar de llevarmelo, ademas de un jerseicito, que oye, que aquí en Pamplona ya empieza a hacer mucho fresquito.

Así que contento con mis compras, y Las Vegas contento con las suyas, ya que le vino un abrigo estupendamente, nos fuímos a casita. Una cenita de viernes, y al sofá a descubrir los secretos que guardaba la tele de viernes noche.

Y los secretos fueron, que entre ver a Belén Esteban gritar a Massiel, y ver a una supuesta amante del marido de la Esteban, encontré “21 días en el vertedero”. Por cierto, y un inciso. Eso de que un personaje se pase gran parte de su tiempo televisivo opinando mal de la vida de alguien y que luego, cuando lo tiene delante sea la abuelita paz, pues como que no mola. Si tienes cojones para criticar a las espaldas, ten los mismos para decirlo a la cara, ¿no? Pues eso, Massiel.

Bueno, que no es el tema. Puse 21 días en el vertedero, la nueva temporada del programa, con una chica nueva, Adela Ucar. ¡En buena hora lo dejé! Yo con mis bolsas de la compra en casa, después de haberme gastado los cuartos, me tocó ver com familias enteras se dedican a buscar entre la basura, mierda, para poder sacar algúna Córdoba, para poder ir a comprar algo para comer. Y después de eso, ver como volvían a ir a trabajar, para ver si ganaban alguna que otra monedita, para poder tener algo para cenar. Y así, día tras día, y semana tras semana. No se como lo aguantó la reportera. Bueno, si lo se, a base de diarreas, picores, lloros, picotazos de alacranes, etc.

Es duro ver en la televisión lo que no estamos acostumbrados a ver, y de esa manera. Está claro que no tiene nada que ver que yo me gaste mi dinero que gano currando como cualquier otro en mis cosas, con que luego vea en la tele las miserias del mundo y me sienta mal. Pero la realidad es dura, y se te encoje el corazón, o el estómago. Me hizo llorar, al ver a un niño que no sabía la edad que tenía y que era adicto al pegamento. Su madre murió y su padre vendió la casa y se fué, dejándolo en el vertedero. Una chica de 29 años recibía un machetazo que le atravesaba un pulmón al lado del corazón, y a los dos días la mandaban a casa del hospital, con un drenaje en el torax y sin ninguna atención mas. ¿Que será a día de hoy, mientras escribo éstas líneas, de ellos?

Pero tambien me hizo llorar el ver como a pesar de todas las penurias, en el último día de estancia de Adela, todos lloraban porque se marchaba. La familia que la había acogido la abrazaban pensando en si la volverían a ver, supongo que Adela pensaría lo mismo. Una de ellas estaba embarazada de seis meses. A la niña la llamaría Adela, ya que fue ella quien la acompañó a hacerse una  ecografía…

En fin. La verdad es que hacer un programa así tiene que ser muy duro, porque ¿como te enfrentas a tu realidad después de haber visto/vivido en esos 21 días?

No lo entiendo, la verdad. Pero enhorabuena Adela.

Anuncios

Un comentario sobre “21 días en el vertedero

  1. Yo también sigo este programa, la verdad que la otra se lo curraba y hubo programas, como cuando paso 21 días en la mina, que me dejó helada. Ví su despedida en 21 días en el lujo y no me pareció mal la otra reportera. Ya veo que gusta así que nos volveremos a enganchar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s