Son las doce y veinte de la noche. Debería estar pensando en acostarme, mientras que en lugar de eso me siento delante del ordenador a escribir de nuevo. Últimamente no lo hago mucho por las razones que puse en las anteriores entradas, pero tambien mas que nada no lo hago por no repetirme. Pero cuando ya algo me hierve la sangre no se hacer otra cosa mas que aliviar la presión de ésta manera.

Sinceramente, no entiendo nada. No entiendo como se puede pasar de un extremo a otro en solo seis días. Sigo sin recibir una llamada, sin recibir un mensaje. He vuelto a caer en la tentación. He sido débil y volví a escribir un simple mensaje corto a un número de teléfono que parece ser que me olvidó del todo. Y lo que yo quiero saber es si tengo que olvidarme yo tambien, o no.

Si interpreto las señales, asi como las palabras de Las Vegas, sí, efectivamente alguien es un cabrón por sus actos. Si analizo yo las circustancias y los hechos, tambien me hace pensar eso mismo después de varios mensajes al móvil y algún mail aclaratorio. Efectivamente dicho así parece que soy un arrastrado detrás de un sueño. Pero hay algo dentro de mi que piensa que la historia no cuadra con la realidad. Que hay algún detalle que pueda estar oculto o que yo desconozca que haga que los hechos sean así, y tengan una simple explicación.

O mas seguramente, esa sea una forma de autoengañarme y seguir pensando que hay algo mas, cuando realmente no hay nada. Pero es que me niego a pensar que terminó borrandose del mapa. No me creo que lo que viví se esfumara tal cual, y no haya quedado nada. Nada como para no contestar ni dar una señal, ni siquiera para decir “oye, que no quiero saber nada”.

Quizá fuera verdad la frase de No te merezco, y realmente no lo mereciera. Hoy sinceramente pienso que no me merezco ser ignorado de ésta manera. Creo que no me he portado mal en ningún momento y que si hice las cosas como las hice fue para ayudar a que la situación mejorara. Y creo que merezco una explicación, aunque lo mas seguro y después de los hecho, no la recibiré.

Y si escribo ésto aqui es porque se que a quien debe ir de vez en cuando paseaba entre renglones. Lo hago esperando a que de alguna manera u otra reciba una contestación. Lo hago deseando que la frase dichosa que desencadenó el final no fuera verdadera.

Porque siempre creí que podría funcionar…

Aunque hoy lo dude.

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