Después de haber escrito sobre la temida frase de Tenemos que hablar, he descubierto que hay otra frase que al ser pronunciada genera un miedo e incertidumbre similar a la que genera la anterior. Sobre todo si esa frase va acompañada de otros gestos apreciables por mi mariposilla interna y acentuados por un largo domingo de resaca y desazón.

“Es que no te merezco”

Ahí está. ¿Por que alguien llega a la conclusión de que no le merezco? Ni que tuviera yo sangre real y hubiera que pasar una oposición para llegar a mi lado. A mi siempre me ha parecido que el pronunciar esa frase implica miedo a dejarse llevar por lo que se está sintiendo dentro. Es decir, es como una forma de autoconvencimiento de que la otra parte es tan buena que no vas a estar a la altura.

Pero, ¿y si la otra parte no es tan buena como se piensa? Quiero decir, no es que sea un desastre de malo, ni tampoco la perfección. A lo que voy es, antes de plantearte si puedes merecer o no el estar, por ejemplo, con alguien como yo, ¿no sería mejor, por lo pronto, conocerme un poco más?

Alguna quedada, mensajes, llamadas y conversaciones no da para tomar una decisión como la que puede llegar a implicar una frase como la anterior. Que puede ser que yo me haya montado una de Almodóvar y no signifique eso. Pero si que las veces que la he escuchado anteriormente a ayer, el resultado fue: como no te merezco, será mejor que lo dejemos antes de que lo pases mal, que no quiero hacerte daño…

¿Quién decide si yo soy merecedor del alguien o no? Nos basamos en aspectos físicos en principio. En si puedo o no ser mas atento, en si me acuerdo mas o menos, o en si lo demuestro mas que lo que me lo puedan llegar a demostrar a mi. Cuando en el lugar de pensar en todo eso, lo que realmente debería primar es lo que hay dentro de tí que puedas sentir, y lo que hay dentro de mi. Es muy gratuito decir esas palabras sin pensar en el daño que pueden provocar en la otra persona, y mas aún si lo que sientes por esa persona merece la pena.

Quizá me esté adelantando a los acontecimientos, pero hay mucha gente como yo que le damos mas a la cabeza de lo que debemos, y como consecuencia, adelantamos hechos. Yo espero que ésta vez si me haya montado una película y no signifique lo que pienso. De lo contrario… Igual empiezo a dejar de creer que puedo llegar a criar mariposas, ahora que le había cogido el truco de mantenerla en observación mientras le doy de comer despacito para que no muera. Es mas, la mariposa ya no está sola, creo que se ha multiplicado. Pero si una vez fué el ibuprofeno el que las mató, espero que esa dichosa frase no signifique el nuevo exterminio.

 

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