La primavera la sangre altera… El calor del verano hace que las personas estén mas predispuestas al contacto con-tacto… ¿Y el otoño? ¿Y el próximo invierno?

Estoy de acuerdo de que en primavera-verano las hormonas están alborotadas y hace que vayamos por el mundo mas salidos “qu’el pichorro’un botijo“. La disminución de la cantidad de ropa, las camisetitas mas entalladas, los chulazos con camisetas rosas (¿aún no había hablado de éstos chulazos de rosa?)… Como para olvidarlos.

Pero el verano va pasando y llegando a su fin, y con ello uno piensa que su ajetreo hormonal irá pasando a una fase menguante en la que todo volverá a la calma y recuperaremos el estatus basal…

Pues va a ser que no. El otoño, llegó y dentro de nada llegará el invierno. Lo que antes eran chulazos con camisetas rosas entalladas, ahora son chulazos con cazadoras de cuero apretadas. Lo que antes achacabas a los calores propios estacionales no se debe mas que a los calores propios permanentes que uno lleva a cuestas en la fábrica de calores. ¿Y cuando se pasan? Si lo supiera…

Una cosa está clara. El roce hace el cariño, donde hay pelo, hay alegria y a caballo regalado, por el culo te la hinco. ¿Que no es así? Pues ya lo se, pero es que el exceso de temperatura en ciertas zonas hace que le gelidez del invierno invada otras y con eso solo puedes llegar a la conclusión de terminarlo todo con la rima de cinco.

 

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