Donde jugarán los niños

Fin de noviembre, comienzo de diciembre. Las primeras nevadas empiezan a caer sobre nuestros anoraks y cambian el color de nuestros paisajes. Nuestra Navarra verde pasa a ser blanca, nuestros pasos firmes se convierten en danzantes ante la inestabilidad del suelo que pisamos. La ciudad agitada con la primera nevada y los conductores, algunos temerosos, otros valientes. Pareciera como si nunca habríamos circulado bajo el nuevo paisaje.

Pero hay algo que cambia todo lo anterior y hace que se vea todo diferente. Si miramos la nieve a través de los ojos de un niño, lo que antes era caos y desesperación se transforma en diversión y juego. Si la forma de conducir era con miedo y la manera de andar era con cautela, todo cambia cuando hay un niño a tu lado.

Los juegos del verano han quedado atrás. Bicicletas,  hormigoneras, camiones, areneros… Todos cubiertos y un nuevo juego. Muñecos de nieve, saltar en los charcos, tirar bolas… En definitiva, disfrutar de lo que el entorno en el que vivimos nos ofrece. Sin tiempo a calzarse las botas de agua para salir a disfrutar una vez pasado el temporal, ahora es tiempo de reir bajo las primeras nieves, y como no, oir algún grito de los mayores cuando a los pequeños se les ocurre comerse la nieve esté donde esté. Aunque, ¿quien no lo ha hecho de pequeño?

El invierno ya está aqui. La primera nevada se fué, seguro que volverán mas. Volverá el caos a la circulación y a la vida de la ciudad, pero ahora tendré en mi mente mientras conduzca enfurruñado bajo los copos, la sonrísa de los niños cuando ven nevar.

Anuncios

6 comentarios sobre “Donde jugarán los niños

  1. hay quien fuera niño y quien pudiera jugar con la nieve….. Que recuerdos me traen el invierno…. Bueno esperaremos haber si alguna nevada vuelve a traerme esos recuerdos tan bonitos que en esta temporada de frio y nieve he tenido.

  2. Conforme nos hacemos mayores, vamos perdiendo una facultad preciosa, o mejor dicho una mezcla de capacidades, que se puede calificar como la virtud de sorprendernos y maravillarnos con algo, sea o no nuevo.
    Por lo menos a mi me pasa… más si me comparo con mis sobrinos.
    Sin embargo… me parece que esta virtud de la que hablo no se desvanece del todo, sino que va menguando y algunas veces… simplemente se refuerza, se manifiesta y te transporta…
    Sientes una sensación agradable… un recuerdo, nostalgia, belleza… una posición diferente en el espacio-tiempo, una paranoia (pero buena)… te sientes parte de un todo, notas una conexión extraña, una emoción, una relajación…
    Personalmente, pocas cosas me transportan a ese estado. Algunas lecturas, unas pocas canciones… y ver nevar de noche desde la ventana de mi casa. Me gustan los paisajes nevados y la nieve de día, pero esa sensación especial aparece cuando nieva de forma intensa, es de noche, hace mucho frío y yo estoy a oscuras calentito en casa mirando a la farola de la esquina…
    Buff… disculpa Javi, que creo que esta vez se me ha ido un poco la olla con el comentario… Pero me tengo que reafirmar, ¡ojalá este invierno pueda disfrutar de muchas noches como esta que he descrito!

  3. mmmmm… nieve frita….
    Era nuestra comida favorita el día que nevaba, sí,sí, ahí estábamos Kar, Anuski y yo con nuestro tío metiendo la nieve a la cocina de leña y…….. ¡ups! no salía nada claro.

  4. lo mejor estos dias es estar en casa calentita mirando por la ventana como la peña se resbala y se mete unas …………… jajjaja . un dia divertido.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s