renglones

Paso de Obama, de su Nobel, de Zapatero y sus zapatos. Hoy no hablaré ni del ejercito ni su final, ni de guerras que no son guerras. No entraré en temas tan de actualidad como los falangistas y antifascistas que han ocupado las calles de Pamplona éste fin de semana. Ni siquiera del colapso a la entrada de Burlada que he sufrido por alguna problable detención nueva en mi pueblo.

Hoy vuelvo a ser un Renglón Torcido, que últimamente está mas torcido de lo que normalmente acostumbra. Quizá sea porque tendré el llamado “sindrome premenstrual” ante la proximidad de mi teléfono rojo. O quizá estoy más torcido porque he comprado una barra para hacer ejercicio de esas que se ponen entre los marcos de las puertas y tengo la espalda hecha un cristo por su culpa.

Vuelvo a estar más perdido que nunca en la isla de Perdidos, y más siendo las doce y media de la noche y con sueño. Estas no son horas para estar mentalmente ágil y pillar todo al vuelo. Aunque mi mente parece que no está ágil desde hace bastantes días. Acontecimientos marcados, y la nube negra rondando otras vez mi habitación hace que lo de pensar no sea tan fácil como debería.

Quiero una orquídea para adelantar y retrasar el tiempo y ver el futuro, o volver al pasado para arreglar o ver cosas que podrían pasar. Estoy  desorientado, desbordado por los acontecimientos. Supongo que sólo tendré que tranquilizarme para que la dichosa y familiar nube negra desaparezca de mi cabeza y así ver de nuevo las cosas claras.

Mientras tanto es mejor estar al margen de cualquier decisión importante. No es mi mejor momento, no para pensar en si las cosas están bien o mal.

¿Se agota el tiempo?

Quizá no sea mi mejor entrada, seguramente es confusa y no explica bien lo que pasa por mi cabeza. La cuestión es esa, no se explicarme mejor. No encuentro bien las palabras para definir cual es mi situación a día de hoy. O quizá si lo sepa y no quiera compartirlo.

La duda que planteo al final es similar a la que ronda mi cabeza.

 

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