Ésta vez, el cangrejo Sebastián fue otro

sebastian07

De vuelta a la peli porno gay playera. Día extremadamente soleado y rumbo a nuestro destino. He aprendido mucho desde la última vez, porque cuando uno se quema todo el mundo tiene consejos mil para dar y regalar. Así que ésta vez vuelvo, con la misma crema a la que ya le he cogido el tino… Y con Individuo Las Vegas. Así mi espalda agradecerá un pelín de protección para el sol.

El camino está memorizado perfectamente, ésta vez no hay lugar para la más mínima duda. El problema, es un día laboral, y los obreros trabajan en la carretera. Aunque claro, como si ese fuera nuestro mayor problema. Porque a la vez que esperamos en los semáforos que ponen en las obras para cortar carriles y que pasen los del carríl contrario, nos alegramos la visto con los obreros. Individuo Las Vegas no hace más que saludar a los muchachos con el Stop en la mano. Mientras, parece que la peli porno ésta vez va del gremio de la construcción. Así que nuestro viaje transcurre entre semáforos, obreros y música de Madonna. Vaya par de patas para un banco.

Por fin llegamos a la playa. Individuo Las Vegas al ver el camino que le queda por recorrer una vez que hemos aparcado el coche, empieza a quejarse. Si es que ésto de que sea de Las Vegas, tanta civilización no es buena. Pero al pisar la arena de la playa parece que se le olvida.

Y ya estamos allí, cojemos sitio, plantamos la toallita, y lo primero un baño. No vaya a ser que luego se píque el mar y no nos deje bañar. Y después del baño, a la toalla.

Bañador fuera, a secar. Yo, a secar al sol. Pero antes, ¡CREMA! ¡BIEN DE CREMA! Lo del otro día no puede volver a pasar. No quiero más cangrejo Sebastián, ni cambiar de piel a la semana… Así que empieza el ritual. Cremita en los tobillos, cremita por las piernas, cremita en los brazos, en la carita, en la calvita, en las orejitas… Parece que la crema y yo, ya nos llevamos mejor. Cremita en la tripita, cremita en…. Cremita en todos los lados, jajaja. Y por supuesto, Individuo Las Vegas pone cremita en espalda. Así si, todo protección.

Y ale, a tomar el sol. Pero la cuestión es que estamos de nuevo en una peli gay playera. Aunque una cosa curiosa sucede. Ésto viene a ser como cuando vez muchas pelis porno, que al final no te llama la atención nada, a no ser que sea algo extraordinario… Pues eso me pasaba a mi, uno se acostumbra a ver los cuerpos estupendos de los surferos y de todos los demás, sin causarle ningun efecto. Las Vegas, menos acostumbrado se altera más.

Pero la cosa empezó a torcerse cuando en la lejanía vemos como una… Una… Como decirlo finamente… Una zanahoria estaba violando la ley de la gravedad. Esa posición de zanahoria no es normal en esa posición. Claro, asi cualquiera. Un señor desconocido se pasó el día entero, y cuando digo entero, es entero, tocandose la zanahoria y los lichis para que estuviera en esa posición. Manda cojones. ¡Que coño quieres aparentar, tontolaba! ¡Pero no te das cuenta que vemos todo el mundo que te estás tocando! Ves, otro tontolaba más para el grupo.

Ahí estaba él, tan concentrado en su zanahoria y sus lichis que se olvidó de ponerse crema durante todo el día. Conclusión, el cangrejo sebastián era él y no yo. Madre mía que color tenía. Parecía de cartón piedra el hombrico, con todo el culo rojo como un tomate, y la zanahoria, claro tambien de ese color. Yo creo que esa noche se iba a acordar bien de no haberse puesto la cremita.

Y así pasamos el día, pendiente del pobre muchacho rojo del fondo que se tocaba sus cosillas, mientras veíamos que otro señor también se pasó gran parte del día con la manica dentro de su bañador. Si es que, así cualquiera se relaja en la playa con semejante espectáculo.

El resto del día fue parecido al otro. Por la tarde no había manera de bañarse, el mar se cabreó de nuevo, y optamos por ducharnos en una ducha que estába formada por un bidón que recogía el agua que descendía de la montaña y que mediante una tubería de goma servía de ducha para los playeros que no se atrevián a zambullirse en las aguas turbulentas.

Y de ahí, a casa. Poco más dio de sí el día. Pronto volveremos, aunque se sumará al evento Individuo Castro. Seguro que habrá cosas dignas de contar.

Aqui estaremos.

Anuncios

Un comentario sobre “Ésta vez, el cangrejo Sebastián fue otro

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s