naiara

http://www.youtube.com/watch?v=UTP8YIzdnyY

La primera vez que escuche su voz fue en un cuartucho, en un sótano repleto de instrumentos, partituras, cables, altavoces…. Hace tantos años, que no recuerdo muy bien cuántos. Pero permanece guardado en mi cerebro como otros cuantos recuerdos. Era una tarde de invierno, y en aquel cuarto del sótano se respiraba ilusión ante la próxima actuación. Eso sí, bien, bien, no nos salía el tema, pero ilusión teniamos toda.

Yo había visto a aquella chica mientras esperaba para mi clase de piano. Ella salía de su clase cuando a mi me tocaba entrar. Vestida con ropa extraña. Sus pañuelos, pulseras, pendientes, calentadores. Su pelo largo y negro, mirada rasgada…Alguna mirada, un saludo tímido de vez en cuando.  Pero nada más.

Vuelvo a la tarde de invierno. Los ensayos de la parte instrumental estaban montados, solo faltaba la voz. Y allí llegó ella. Entre esas cuatro paredes a rebosar, entró su maravillosa voz que desbordó la habitación. Empezamos los instrumentos a tocar, hasta el momento en el que la primera nota nació de su garganta. Ni compás, ni corcheas, ni silencios… Un absoluto desastre al oir por primera vez la voz. La bronca de los profesores, llegó, pero no podíamos seguir al escuchar ese Mas allá por primera vez.

A partir de ese día, y once años después, Naiara ha seguido estando ahí. Poniendo música en cada momento de mi vida. Desde las canciones de tú a tú en su habitación, guitarra en mano, voz en la garganta y dos oídos (los míos, dispuestos a disfrutar), hasta el día de hoy donde siguen acompañandome.  

Destino, el destino ya dirá… La primera sirvió para un amor no correspondido. Con 18 años, uno sentía cosas, y No encuentro la manera de decirte lo que siento fue la mejor manera de contar lo que estaba pasando dentro de mi.

Despedida. La despedida de mis clases, de mi ciudad, de mi familia como hasta entonces la había conocido… Cogí las maletas y cambié de vida a unos cuantos kilometros de aqui. Siento teneros que dejar, pero cada uno debe continuar

No me esperes sentado, hoy mi tren se ha marchado y  me quedo por un día mas. Son Las 10 en la calle y mi tren se marchó muchas veces en busca de un nuevo amor en la distancia.

Es mejor una canción… Yo digo adiós… Podrían servir como indirectas, pero esta vez no funcionó como tál y tuve que  afrotar la realidad de decir un adiós.  No fui capaz de Aguantar la Emoción. Y así se fue otra parte de mí.

Contigo. Solo el silencio me escucha mientras hablo con la vida. Y yo me quedo solo recordando tantas caricias, sólo las tuve contigo,  sólo lo supo el destino y tu… Volvía en un coche, de Zaragoza. Los ojos llenos de lágrimas, en mi Focus azul, camino de Pamplona. Vuelta a la soledad definitiva. La Última de las veces que volví, La Última para no regresar en años…

Y podría seguir enumerando canciones, una tras otra, año tras año, y sonrisas y llantos después. Siempre ha estado ahí, aunque sea un desastre y no nos veamos en tiempo. Pero la tengo conmigo, solo tengo que escuchar su voz, la escucho cada mañana al despertar cuando suena la alarma de mi móvil.

Así se pasan los años, como deciamos esta tarde. De amores adolescentes a hipotecas y cocinas. De risas inocentes en un pizza hut con juegos en servilletas, a cervezas e infusiones muchos años después.

La vida sigue para los dos, y espero seguir disfrutando años tras año de la banda sonora maravillosa que sale de tus dedos al componer…

Muchas Gracias

 

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